Infecciones de orina en niños

Una de las causas principales de las infecciones de orina en niños está en las bacterias y microorganismos. Es relativamente sencillo el contagio, sobre todo si hay malos hábitos de higiene. Como siempre, la prevención puede ser la clave.

Las vías por las que se produce y elimina la orina en el cuerpo son tres: la uretra, la vejiga y los riñones. De acuerdo a esto, las infecciones de orina en niños consisten en la invasión, proliferación y colonización de bacterias, virus, hongos o parásitos con la posterior inflamación de algunos de estos órganos en los pequeños.

Se trata de una patología común en los pequeños, pero existen métodos para la prevención y el tratamiento. En principio, hay que comenzar por una buena higiene de la zona.

La bacteria que produce más infecciones urinarias se llama escherichia coli; es un microorganismo que vive naturalmente en nuestros intestinos y se encuentra también en las heces; es por que puede ser arrastrado fácilmente del ano a la uretra y producir así una infección.

¿Por qué es importante tratar esta enfermedad a tiempo?

La zona donde se da con mayor frecuencia esta infección es en la vejiga —cistitis— y el medio de contaminación más común es por vía ascendente; es decir que, generalmente, comienza ahí y puede extenderse a los riñones —pielonefritis—.

Los riñones son órganos tan importantes como el corazón, pues trabajan día y noche para eliminar los desechos de la sangre, producir orina y mantener el equilibrio en los líquidos de nuestro cuerpo. Por eso, es importante detectar y tratar esta enfermedad a tiempo, a fin de proteger estos órganos de un daño irreversible.

¿Cómo podemos saber si la infección llegó a los riñones? Un niño con pielonefritis presenta algunas señales características como temblores, escalofríos y dolor intenso en la parte baja de la espalda. Estos signos pueden observarse dos o tres días después del comienzo de los síntomas de una infección de orina de la zona baja.

Las infecciones de orina en niños pueden generar dolores de abdomen o ardor al orinar.

Causas de la infección de orina en niños

Estos son los factores más comunes que pueden generar infección de orina en niños:

  • Reflujo vesicoureteral: alteración en la que la orina se devuelve a los riñones y uréteres. Generalmente, viene desde el nacimiento.
  • Alteraciones del sistema nervioso que impiden vaciar la vejiga completamente.
  • Orinar poco durante el día.
  • Hábitos de aseo y de uso del inodoro inadecuados.
  • Alteraciones anatómicas del sistema urinario.

 Síntomas

Algunas señales nos indicarán la presencia de una infección de orina en los niños

  • Dificultad para orinar —o el niño orina muchas en poca cantidad—.
  • Sensación de urgencia para orinar; muchas veces está acompañada por fuga involuntaria de orina —incontinencia urinaria—.
  • Olor fuerte de la orina.
  • La orina tiene un color turbio o rosado.
  • Si el niño es muy pequeño, puede haber llanto incontenible.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Puede haber fiebre.
  • Dolor en la zona lumbar o del abdomen bajo.
  • En niños muy pequeños: vómitos, inapetencia y fiebre.

“La zona donde las infecciones de orina en niños se dan con mayor frecuencia es en la vejiga; el medio de contaminación más común es por vía ascendente”

 ¿Cómo evitar las infecciones de orina en niños?

Como sucede con la mayoría de las patologías, la prevención siempre es lo principal. Estos son los buenos hábitos que los padres deben implantar en el día a día:

  • Cuando los niños aún son lactantes o están en la primera infancia, se recomienda cambiar los pañales frecuentemente durante el día.
  • Enseñarles hábitos de higiene adecuados cuando aprenden a ir al baño y se limpian solos.
  • Hacer que beban mucho líquido —agua, zumos, sopa—.
  • Inculcar en los pequeños el hábito de no aguantarse e ir al baño cada vez que tengan ganas de orinar o defecar. Esto permite que la zona perianal se mantenga limpia.
  • Evitar la ingesta de refrescos, gaseosas y azúcares en general, pues alteran la composición de la orina —la acidifican— y disminuyen las defensas del cuerpo.
  • Preferir la ducha por sobre los baños, ya que el agua facilita el transporte de las bacterias.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace, principalmente, a través del análisis de una muestra de orina del niño para corroborar la presencia de bacterias. La forma de tomar la muestra depende de la edad del pequeño.

A los niños más grandes se les pide que orinen en un recipiente estéril. A los que todavía usan pañales, se les suele sacar con un tubo, el cual se introduce en la uretra hacia la vejiga para obtener una muestra de orina.

Las infecciones de orina en niños se curan en aproximadamente una semana.

Tratamiento

El tratamiento se realiza con antibióticos por vía oral. Si el niño es muy pequeño, se le hospitaliza con el fin de que reciba medicación intravenosa. Gracias a los fármacos, los síntomas deberían mejorar al segundo o tercer día.

En el final del tratamiento, se repite el análisis de orina para ratificar que no haya presencia de bacterias. La curación completa de la infección de orina en niños dura una semana; mientras tanto, el pequeño debe beber mucha agua.

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