Cómo hacer un masaje perineal

Paco María García 4 septiembre, 2017

El mayor temor de toda mujer es que su embarazo sea extremadamente doloroso, o tenga complicaciones. Preparar los músculos y tejidos es parte fundamental de tener un parto saludable y fluido.

El masaje perineal es una de las técnicas más efectivas para relajar los músculos y tejidos que intervienen al momento de dar a luz. El mismo puede ser una excelente práctica preparatoria para la fase de extracción del bebé.

No obstante, realizarlo tiene sus especificaciones y contraindicaciones. Aquí veremos algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de realizar un masaje perineal.

¿Qué es el perineo?

En primer lugar, el perineo no es más que la base de la pelvis. El mismo está conformado por una serie de partes blandas en donde se ubica el ano y los órganos reproductores masculinos y femeninos.

En esta parte de la anatomía humana se encuentran un conjunto de músculos pequeños que se ven afectados al momento en que los médicos sacan la cabeza y tronco del neonato.

En el caso de las mujeres, las características propias de su órgano reproductor permiten el paso hacia esta zona para su preparación prenatal.

Preparándonos antes de comenzar

Para la lubricación, lo recomendable es utilizar aceites naturales como la rosa mosqueta o productos a base de almendras. Además, podemos implementar un espejo para tener mayor control de los movimientos mediante la visualización de las áreas masajeadas.

La postura también es influyente a la hora de realizar esta práctica. Por lo general, las mujeres se colocan en cuclillas, debido a que así pueden ver lo que están haciendo con la mano. En todo caso, la comodidad es lo fundamental.

Cabe destacar que las manos deben ser limpiadas antes de comenzar para evitar infecciones en el tracto urinario y la vagina.

Realización del masaje perineal

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Con la ayuda de un aceite lubricante natural, se introducirá el dedo pulgar adentro del órgano reproductor. A solo 3 o 4 cm de la abertura se encuentran los músculos que se deben trabajar.

Cuidar de tu embarazo es cuidar de tu bebé

-Anónimo-

Lo importante es hacer presión con el dedo en el periné. La misma se debe hacer durante al menos un minuto manteniendo la dirección hacia la vagina y el ano. Al principio, solo debe realizarse hasta el límite que duele o genere algún síntoma de roce o inflamación.

También es necesario ejercer un movimiento de vaivén que dure entre 3 y 4 minutos aproximadamente. No podemos olvidar los masajes externos en área que está ubicada entre el ano y la zona genital femenina.

Algunos trucos funcionales

Quizás al principio la rutina parezca un poco molesta, pero no será nada en comparación al momento del parto. Es importante visualizar que por toda esa zona pasará la cabeza del bebé en un momento de dilatación.

También podemos imaginar los puntos cardinales dentro del conducto vaginal: norte, sur, este y oeste. Básicamente, los masajes se harán hacia abajo y luego en forma de “u”, de derecha e izquierda.

Con respecto al cuadrante superior debemos tener bastante cuidado al manipular. Es fundamental evitar presionar la uretra, lo cual puede conllevar a infecciones vaginales de diferente intensidad. Los masajes se hacen con el dedo pulgar.

Especificaciones para la realización de la rutina

Los doctores recomienzan abordar esta práctica natural de forma recurrente a partir de la semana número 32 del embarazo.

El masaje lo puede hacer la propia embarazada, aunque también es recomendable que la pareja intervenga y sea quien haga los movimientos bajo la dirección de la mujer encinta. De esta manera, se estimula la participación del hombre.

Debemos recordar que la presión no debe lastimar. No obstante los movimientos deben ser firmes por que la finalidad es que los músculos se flexibilicen y para ello se debe ofrecer cierro nivel de empuje.

Algunas contraindicaciones

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Las manos nunca pueden estar sucias o desaseadas para evitar complicaciones dentro de la vagina. Además, tampoco se aconseja la implementación de cremas o aceites perfumados.

Si la embarazada presenta lesiones vaginales o infecciones recurrentes, lo mejor será parar esta práctica. El objetivo es que el masaje perineal genere facilidades y no complicaciones días antes del parto.

Las mujeres con complicaciones durante el embarazo, amenaza de aborto, desplazamiento, o rotura de membranas también deben abstenerse. Por eso, lo aconsejable es comenzar los masajes después del sexto mes de gestación.

De igual forma, lo correcto es consultar al médico sobre la posibilidad de practicar el masaje perineal. 

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