Cómo desmontar los miedos de los niños

27 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
El miedo es una respuesta fisiológica ante un estímulo que resulta peligroso. Pero si este aparece ante una situación que no supone un peligro, es cuando surge el problema. A continuación, hablamos sobre cómo desmontar esos miedos.

Es muy frecuente que los niños tengan miedos y estos sean distintos dependiendo de la edad de cada uno, pero, a veces, estos temores los bloquean e interfieren en su día a día. A continuación, vamos a ver algunos consejos que pueden ser de ayuda a la hora de desmontar los miedos de los niños.

Para poder superar un miedo que consideremos irracional, no hay que huir o evitarlo, sino enfrentarse a él y desmontar su estructura, confrontando el pensamiento que genera el miedo con el realista.

El miedo tiene su parte positiva y su parte negativa. ¿Quieres saber por qué? ¿Cómo podemos los padres ayudar a desmontar los miedos de nuestros hijos? Te invitamos a seguir leyendo para enterarte de todo.

¿Cómo desmontar los miedos de los niños?

Antes de nada, es importante que sepamos diferenciar entre miedo, fobia y ansiedad.

  • Miedo. Nuestro cuerpo reacciona ante determinadas situaciones con el miedo y esto es algo normal, ya que nos ayuda a ponernos a salvo ante algo que consideramos peligroso.
  • Fobia. Es cuando el miedo se convierte en algo irracional que interfiere significativamente en la vida de quien la padece.
  • Ansiedad. Suele darse por motivos difusos y no existe una causa concreta. Cualquier situación se interpretan con incertidumbre y genera este estado.
    Niño abrazando un peluche para intentar desmontar sus miedos.

¿Cómo pueden los niños aprender a tener miedo?

Normalmente, los niños no nacen con miedos, sino que los adquieren a lo largo de su infancia, muchas veces influidos por los padres. Por ejemplo, cuando se les grita “¡No te acerques a ese perro, que te puede morder!”. Esto lo que hace es producir en el niño el miedo al perro. Por eso, es importante tener cuidado a la hora de decir frases que puedan asustar o generar miedo en los niños.

También hay que tener cuidado a la hora de mostrar inseguridad ante algún miedo que tengamos nosotros, ya que, si el pequeño ve a su figura de referencia con miedo, él aprende a tener miedo de esa situación.

¿Es bueno tener miedo?

El miedo es algo normal, siempre que sea una respuesta fisiológica ante un estímulo o una situación peligrosa. Esta activa al organismo para la huida, aumentando la frecuencia cardiaca, haciendo que respiremos más rápido y tensando los músculos para prepararnos si tenemos que salir corriendo ante algo que ponga en peligro nuestra integridad física.

¿Cuándo surge el problema? Cuando el miedo del niño es ante algo que no pone en peligro su vida, como, por ejemplo, la oscuridad o los fantasmas. Este miedo es algo irracional, ante una situación que no resulta peligrosa y, por tanto, la respuesta fisiológica que se produce es errónea.

¿Con el miedo podemos educar?

No con el miedo en sí, pero sí es importante que expliquemos a nuestros hijos algunas situaciones que puedan entrañar un peligro, como cruzar la calle sin ir de nuestra mano o sin mirar, sin respetar el semáforo. Otra de las cosas que hay que advertirles, pero sin nombrar la palabra miedo, es que no deben hablar ni aceptar nada de nadie que no conozcan.

Por eso, en lugar de utilizar frases como “ten miedo de los desconocidos” o “ten miedo a cruzar la calle”, es mejor decir “sé prudente para cruzar o para no hablar con desconocidos”.

Desmontar los miedos de los niños: ¿cómo se manifiestan los miedos a las distintas edades?

  • De los 6 meses a los 2 años. Antes de los 6 meses se ha visto que no existe un miedo en sí, solamente temor al desapego cuando los pequeños están alejados de sus padres o se encuentran con alguien que no conocen.
  • De los 2 a los 6 años. Aquí empiezan a surgir los miedos a seres imaginarios, fantasmas, monstruos… En esta edad es cuando empiezan a brotar las fobias, sobre todo a algunos animales.
  • De los 7 a los 11 años. En estas edades desaparecen los miedos a los seres imaginarios y comienzan a surgir temores referentes a la vida cotidiana, como a los accidentes, a tratamientos médicos, etc.
  • De los 12 a los 14 años. En esta etapa de la preadolescencia, aparecen miedos relacionados con sus relaciones sociales, como miedo a quedarse sin amigos, al fracaso escolar, a no ser aceptados por su grupo de iguales…
  • De los 15 a los 18 años. A los miedos de la etapa anterior se les añade el temor a las relaciones personales o no conseguir logros en los deportes o aficiones que tenga el niño.
    Niño con miedo a los fantasmas se tapa con la sábana en la cama.

Claves para desmontar los miedos de los niños

Lo principal es que los niños vean a sus padres, que son sus modelos a seguir, seguros, porque esta actitud les generará seguridad.

“Aprendí que el coraje no es la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”.

-Nelson Mandela-

No evites que se enfrente a lo que teme

Esto solo le generará un miedo mayor; hay que crear estrategias para afrontar ese miedo y superarlo. Por esta razón, no hay que permitir que los niños eviten la situación que les genera miedo. ¿Cómo se puede hacer?

  • Enfrentándoles poco a poco a la situación que temen.
  • Dándoles recursos o herramientas para saber enfrentarse.
  • Tener al lado un adulto que sea de referencia y les ofrezca seguridad.

No le riñas

No te enfades o le riñas por tener miedo a algo que a ti te parece una tontería. Explícale que es algo normal sentir miedo y no avergonzarse por eso, pero que esa situación no es peligrosa para él.

Analiza la situación temida

Enséñale a que analice la situación, que no tiene que temer a ciertas cosas y que puede ser que tenga miedo de algo en concreto, pero porque es algo desconocido.

Enséñale pautas para calmarse

Enséñale técnicas de respiración o relajación cuando esté sintiendo el miedo y dale alternativas racionales para pensar sobre si ese miedo es o no fundado

Sobre cómo desmontar los miedos de los niños

Ya hemos visto cómo actúa el miedo y qué se puede hacer para desmontar los miedos de los niños. Es importante que, si se aplican estos consejos y el niño sigue sintiendo un miedo irracional, que puede acabar convirtiéndose en una fobia, habría que consultar con un especialista para que pueda ayudarle.

  • Mendez Carrillo, F.J. (2012). Miedos y temores en la infancia: Ayudar a los niños a superarlos. Murcia, Piramide.