Cómo ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes sin perder los nervios

Hablamos sobre la importancia de ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes y sobre cómo puedes hacerlo sin perder la calma en el proceso.
Cómo ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes sin perder los nervios
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa el 23 Mayo, 2021.

Última actualización: 23 Mayo, 2021

Ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes es responsabilidad de los adultos. Pero a veces esta tarea puede volverse tediosa si los chicos se resisten a colaborar en el cuidado de la boca.

Y aunque cueste que los niños incorporen el hábito, es una tarea que vale el esfuerzo. Pues una adecuada higiene oral previene enfermedades y sus complicaciones, mejora la calidad de vida de los más pequeños y permite que las funciones de la boca se desarrollen con normalidad.

Pero no hay necesidad de perder la paciencia y frustrarse en el proceso. En las siguientes líneas te compartimos algunos consejos útiles a la hora de ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes, para que incorporar este hábito sea más sencillo.

La importancia de ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes

La cavidad bucal tiene un rol muy importante en la vida de los niños: hablar, masticar y comer dependen de esta estructura. Por eso el cuidado de la salud de la boca de los más pequeños es fundamental para que se cumplan sus funciones sin problemas y evitar enfermedades.

Prevenir la aparición de caries dentales es uno de los principales objetivos de ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes. Esta enfermedad es muy común en la infancia y puede tener consecuencias graves.

La destrucción de las piezas dentarias y la pérdida de las mismas, el dolor, el riesgo de infecciones y las afecciones en la autoestima del niño por el aspecto de la sonrisa son algunos ejemplos de las implicancias que esta patología puede tener.

Niña cepillándose los dientes.

Además, la higiene oral evita otras alteraciones, como la acumulación de sarro, el mal aliento y la gingivitis. Por eso el cuidado de la salud bucal debe comenzar desde que el niño nace.

Esto incluye un cepillado correcto, el uso de pastas fluoradas, una dieta nutritiva baja en azúcares y las visitas regulares al odontólogo. A continuación, te compartimos algunos aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes.

Ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes

La limpieza de la boca debe comenzar incluso antes de que aparezcan los primeros dientes. Lo ideal es iniciar cuando el niño es un bebé, pasando un paño o gasa húmeda en las encías y la lengua para eliminar restos de leche, alimentos o bacterias que se acumulen.

Cuando erupcionan las primeras piezas dentarias, lo que suele suceder entre los 6 y 10 meses de vida, es momento de hacer la higiene oral con un cepillo. Además, también se puede utilizar una mínima cantidad de pasta dental con flúor (una porción del tamaño de un grano de arroz).

El adulto es quien debe realizar el cepillado, cuidando de limpiar todas las caras de todos los dientes y la lengua, con movimientos suaves y de barrido. Cuando los dientes contactan con sus vecinos, ya es posible usar hilo dental. El odontólogo será quien mejor asesore a las familias sobre la necesidad de su uso y el momento de comenzar.

Entre los 2 y los 3 años, cuando el niño aprende a escupir, se puede aumentar la dosis de pasta dental al tamaño de una lenteja. Pero se debe motivar al pequeño a que la elimine y no la trague.

Los mejores cepillos para cada edad

Los cepillos dentales comienzan a utilizarse cuando erupcionan las piezas dentarias, no antes. Aquí hay algunas sugerencias para considerar a la hora de elegir el indicado para ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes:

  • Cabezal pequeño: esto permite acceder a todos los sectores de la boca del niño.
  • Cerdas suaves y de nailon: ayudan a barrer y eliminar la placa bacteriana sin lastimar.
  • Mango cómodo: los padres son los encargados de realizar el cepillado en los niños, por lo que deben buscar un mango fácil de sujetar.

Además, a la hora de comprar el cepillo para un niño, se debe considerar que haya pasado las pruebas de calidad y que esté aprobado con un sello oficial. Tener en cuenta cuántos años tiene el pequeño también es de utilidad, pues las marcas comerciales detallan en el embalaje la edad sugerida del producto.

Hacer partícipe al niño en la elección de su cepillo muchas veces es una buena motivación para comprometerlo con el cuidado de su salud bucal.

¿Cómo tiene que ser la pasta de dientes según la edad?

En la actualidad se aconseja el uso de pasta dental con flúor desde que comienzan a cepillarse los dientes del niño, que es el momento en el que estos aparecen en la boca. Las pastas dentales con una concentración de flúor de 1000 a 1450 partes por millón tienen acción preventiva. Esto está indicado en los empaques de los dentífricos y se debe prestar atención a la hora de elegirlos.

Madre con su hija enseñando a su hijo a cepillarse los dientes y los diferentes cepillos de dientes para niños.

La cantidad de pasta dental que se coloca en el cepillo va a variar según la edad del niño y su capacidad de escupir. Al principio, cuando son pequeños y no saben eliminar la pasta, se coloca una mínima cantidad, del tamaño de un grano de arroz.

A partir de los 3 años la porción de dentífrico será del tamaño de un guisante, procurando que el niño la escupa al finalizar el cepillado. El adulto siempre es el responsable de administrar y colocar la pasta en el cepillo.

A la hora de elegir pastas dentales en niños, considerar el sabor y el embalaje con los personajes favoritos del pequeño puede entusiasmarlo con el cuidado de su boca.

Trucos para no perder los nervios

Ya mencionamos qué cepillo elegir, cómo usar la pasta dental y cuándo y cómo cepillar. Asimismo, puede suceder que ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes sea un completo caos. Aquí dejamos algunos trucos para no perder la calma:

  • Los adultos son los que realizan el cepillado: el niño puede jugar y practicar, pero será la persona mayor la responsable de la higiene bucal.
  • Se debe seguir una técnica eficaz: se debe procurar llegar a todas las caras de todos los dientes. Seguir un orden puede ser de mucha utilidad para no olvidar ningún sector. Cuando el niño es pequeño o no colabora, el adulto puede usar un dedo de su mano para abrir con cuidado la boca y separar los labios para hacer el cepillado.
  • Colocarse en una posición cómoda: estar cómodos, tanto el niño como el adulto que realiza la maniobra, es fundamental. Algunos padres prefieren sentar al pequeño en sus piernas y apoyarlo en su abdomen, quedando el adulto detrás para acceder mejor a la boca. Otros eligen acostar al infante o que el niño esté sentado de frente. Ir probando alternativas y elegir la opción que mejor funcione es lo ideal.
  • Ser paciente: no irritarse ni enojarse con el pequeño es fundamental. Puede que al principio haya llantos y resistencia, pero el amor y la paciencia es la mejor manera de que comience a colaborar. Cantar canciones, premiarlo por lo bien que se porta cuando se cepilla y mostrarle que papá y mamá también se limpian sus dientes son estrategias que lo pueden entusiasmar. Explicarle lo que se va a hacer y por qué es necesario también es buena idea. Incluso se puede leer un libro, ver un vídeo o practicar con muñecos para que el proceso sea más divertido.

¿Cuándo pueden lavarse los dientes solos?

Alrededor de los 6 años de edad el niño tiene la destreza manual y el desarrollo psicomotriz suficiente para poder cepillarse los dientes solo. De todos modos, esto no significa que los adultos deban dejar de ser parte de la rutina de higiene oral.

Padre con su hijo enseñando a su hijo a cepillarse los dientes y los diferentes cepillos de dientes para niños.

Al contrario, los mayores deben motivar que el niño realice el cepillado por sí mismo, pero deben supervisar que lo haga de manera correcta. Su función será enseñar y controlar que se limpien todas las superficies dentales, que se utilice la pasta dental de manera adecuada y que escupa.

Además, serán quienes recuerden al pequeño los momentos de limpieza e insistan en la necesidad de realizarlo apropiadamente.

“Un correcto cepillado de dientes ayuda a evitar la caries y la enfermedad periodontal. Por eso, es fundamental enseñar a las niñas y los niños a cepillar sus dientes de manera efectiva”.

-Unicef Ecuador-

Desde los 6 años se puede empezar a dejar a los niños lavarse los dientes solos y luego el adulto realizar uno de los cepillados. Así, el pequeño va practicando e incorporando el hábito y la intervención del adulto asegura una correcta higiene.

A partir de los 8 años se puede probar a dejar al niño como el que realiza todos los cepillados por sí mismo. De todos modos, los adultos deben seguir acompañando y ayudando en el cuidado de la salud bucodental de sus pequeños.

Generar un hábito de salud

Brindar el tiempo y la dedicación suficiente para ayudar a los niños pequeños a lavarse los dientes es una inversión a futuro. Puede que al principio haya resistencias y llantos, pero insistir en incorporar este hábito saludable es fundamental para toda su vida. No solo evitará problemas en la boca durante su infancia, sino que también sentará las bases de la importancia de cuidar su cuerpo, una actitud que lo acompañará hasta que envejezca.

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