¿Cómo ayudar a los niños con dislexia?

Alba · 2 octubre, 2017

El primer paso para ayudar a los niños con dislexia es tener claro que la dislexia es simplemente una dificultad del aprendizaje y no debe considerarse como un déficit cognitivo. No se trata de un problema intelectual en lo absoluto. Y por lo general, suele detectarse alrededor de los 6 años de edad, cuando los niños comienzan a aprender a leer.

¿Quiere decir esto que supone dificultades? Sí, pero todas son superables. No debemos preocuparnos, si nuestro hijo ha sido diagnosticado con dislexia, de acuerdo a los psiquiatras, esto no afecta su potencial intelectual; solo que necesitará algo de ayuda en ciertos aspectos.

Los niños con dislexia tienen dificultad para leer con claridad, lo que en muchas ocasiones deriva en dificultad de compresión lectora, y por ende, en el aprendizaje de la escritura (especialmente en el ámbito ortográfico). En ocasiones también supone una dificultad para comprender operaciones matemáticas, pero todo esto puede superarse con paciencia y esfuerzo.

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene dislexia?

En primer lugar ni los padres ni los maestros están capacitados para confirmar esta situación. Si tenemos sospechas de que nuestro hijo puede padecer de dislexia infantil, lo mejor que podemos hacer es acudir a un profesional cualificado en este aspecto, como podría ser un logopeda o un pedagogo. 

Los especialistas realizarán una serie de pruebas al niño, las cuales observarán y estudiarán con detalle para poder dar un diagnóstico acertado, así como las distintas pautas a seguir a partir de entonces.

¿La dislexia tiene cura?

La dislexia no tiene cura como tal pero sí se pueden reducir las dificultades que conlleva gracias a un apoyo constante y adecuado, en función de las instrucciones que nos brinde el especialista.

Existen diversos programas de apoyo y cada uno se ha diseñado dependiendo de las necesidades de cada individuo. Por este motivo, no es posible explicar a ciencia cierta cuál será específicamente el que le toque a tu hijo. Dependerá de sus capacidades y de lo que analice el especialista.

Lo que sí podemos asegurarte es que en el colegio, una vez te reúnas con el equipo de docencia y atención psicológica, le proporcionará ayuda de forma personalizada a tu hijo, y también podrán guiarte a la hora de encontrar grupos de apoyo extra-escolar, tareas dirigidas, o simplemente, actividades complementarias que puedan ayudar al pequeño.

Formas de ayudar a pequeños con dislexia infantil

¿Cómo ayudar a los niños con dislexia?

En primer lugar lo que debe hacer es si tiene sospechas de que nuestro hijo sufre dislexia de algún tipo debes de contactar con un profesional inmediatamente. El simple hecho de confirmar este problema a una edad temprana garantiza en mayor medida su tratamiento. Estar conscientes, informados y dispuestos a salir adelante es la mejor forma de ayudar a nuestros hijos.

Existen muchas actividades que podemos realizar en casa con nuestro hijo que ayudarán en su mejora. Aquí te ofrecemos algunas herramientas que pueden ser de tu ayuda:

Teléfono móvil

Hoy en día todo el mundo tiene un teléfono móvil. Pues bien, existen una enorme cantidad de aplicaciones para estos teléfonos que nos facilitan herramientas y estrategias de mucha utilidad. De hecho, podemos descargar distintos juegos que combinen la lectura con otros aspectos de provecho para entretener y ayudar a nuestros hijos a la vez.

Lo principal es ayudar a los niños disléxicos con su dificultad al leer, ya que para ellos, se hace una tarea bastante cuesta arriba al comienzo.

En las aplicaciones disponibles en nuestros teléfonos inteligentes podremos encontrar un sinfín de propuestas que pueden ser de gran utilidad. Todo es cuestión de buscar sacar provecho de ellas para obtener los beneficios que deseamos. Especialmente, se recomiendan aquellas apps semi-educativas, las más populares en este aspecto son:

  • Piruletras.
  • Alphabetics.

También se recomiendan para los niños con dislexia todas aquellas apps que consistan en solución de sopas de letras, construcción de frases, ordena la frase, y afines. Por otra parte, podemos utilizar programas de repetición de sonidos para ayudar a los niños que les cueste más hablar correctamente.

Una recomendación que nos gustaría hacerte es que revises bien si la app se encuentra disponible en tu idioma (y el del niño) para que sea realmente eficaz la ayuda.

Juegos de mesa

Esta actividad convertirá el tratamiento y el estudio en juegos. Está demostrado que los niños aprenden más jugando que realizando otras actividades por lo tanto esto le vendrá genial. Podemos recrear o inventarnos multitud de juegos multisensoriales, te damos algunas ideas:

  1. El ahorcado.

Consiste en adivinar una palabra. El dibujante señalará las sílabas que contiene y la otra persona irá diciendo letra por letra de las que cree que contiene. Si la palabra no contiene una de las letras que el jugador diga el dibujante pintará un miembro de un muñeco ahorcándose.

Gana el jugador si consigue averiguar la palabra entera sin que el dibujante haya podido dibujar al muñeco entero y se haya “ahorcado”. Este juego ayuda al niño a relacionar las letras con sus sonidos.

El ahorcado, una forma divertida de ayudar a los niños con dislexia infantil

  1. Señala la palabra inventada.

Haremos una lista de palabras parecidas y una de ella no existirá. El niño tiene que decir cuál de todas es la inventada. Para hacerlo más divertido podemos hacer que el niño se invente un significado.

  1. Sopa de letras

En una cuadrícula colocaremos letras de tal forma que algunas formen palabras y otras estén aleatoriamente. El niño tendrá que buscar la palabra que le digamos entre toda la “sopa”. Este juego puede ser complicado para él por lo tanto es conveniente ayudarlo como si ambos fueran un equipo.

  1. Veo veo, ¿qué ves?

Un jugador le dice al otro la primera letra de algún objeto que esté viendo en ese momento. El otro jugador tendrá que adivinar de qué se trata.

  1. Cadena de palabras

Consiste en decir una palabra tras otra con la única condición de que la primera sílaba de la palabra tiene que ser la misma que la última palabra que se haya dicho.

  1. Sigue la historia…

Este juego es muy divertido y los niños se reirán mucho. Debemos de ir contando una historia pero palabra por palabra. Es decir, cada persona dirá una palabra y quién esté sentado a su lado seguirá la historia con otra palabra y así consecutivamente.

  1. Juegos de derecha – izquierda

Algunos niños con dislexia tienen dificultades para orientar la derecha y la izquierda. Podemos fomentar su aprendizaje con juegos en los que se traten ambos lados.

El más común es el popular Twister que en base a una ruleta tendremos que poner una parte de nuestro cuerpo en un color. Este juego además de utilizar partes del cuerpo juega con colores y formas por lo tanto es genial en este caso.

Otra opción es inventarnos un baile e ir diciendo los movimientos que realizamos en voz alta. Por ejemplo: Pie derecho hacia adelante y mano izquierda en la cabeza.

La dislexia es una dificultad específica, persistente pero no interviene en el desarrollo cognitivo normal. Se le asocia frecuentemente con la dificultad para el desarrollo de la escritura correcta (disortografía).

No tiene por qué suponer un trauma en nuestras vidas (ni en la de los niños con dislexia) si decidimos ser proactivos y mantener una buena actitud ante los retos que se nos presenten. Recordemos que además de ayudarles con las actividades, también debemos ser su apoyo. Estamos aquí para brindarles afecto, inspirarles fortaleza y valor.