Cómo actuar en caso de fobia escolar

08 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz Martín
Cuando un menor siente un intenso malestar y rechazo ante la idea de ir al colegio, es probable que sufra fobia escolar. Descubre cómo actuar en estos casos.

La mayoría de los niños y adolescentes intenta, en algún momento, evitar ir a la escuela. Los motivos son variados y se trata de una conducta normal cuando se presenta de forma aislada. Sin embargo, cuando eso ocurre de forma continua y en gran intensidad, podemos estar ante un caso de fobia escolar.

Cuando un joven manifiesta un gran temor por ir a la escuela, los padres se encuentran ante una tesitura realmente complicada. ¿Estará fingiendo el malestar? ¿Por qué no quiere ir al colegio? ¿Debo permitirle que se quede en casa u obligarlo a acudir a sus clases? Tratemos de dar respuesta a estas cuestiones tan comunes en dicha circunstancia.

Alumnos haciendo bullying a una compañera a la que le han puesto un apodo y que sufre fobia escolar.

¿Qué es la fobia escolar?

Antes de adentrarnos en qué podemos seguir para abordar la fobia escolar, expliquemos brevemente en qué consiste. La misma se incluye dentro de las fobias específicas de tipo situacional, por lo que sigue los criterios comunes:

  • Temor excesivo, desproporcionado o irracional a ir al colegio.
  • La idea de acudir a la escuela genera en el niño una intensa ansiedad y un elevado malestar. Este puede acompañarse de síntomas somáticos, como dolores de cabeza o de estómago, así como manifestarse en llantos y rabietas.
  • El niño se resiste por todos los medios a ir al colegio y, si no puede evitarlo, lo soporta a costa de un enorme malestar.
  • Este temor afecta significativamente la vida diaria del pequeño e interfiere en su rendimiento académico, sus relaciones sociales u otras áreas.
  • El miedo a ir al se prolonga durante, por lo menos, seis meses.

¿Por qué se produce?

En muchas ocasiones, la fobia escolar del menor se origina en una experiencia desagradable relacionada con el ámbito escolar. Puede que presente conflictos con algún profesor o que tenga dificultades para relacionarse con los compañeros.

No obstante, también es posible que este temor exacerbado se presente simplemente por haber visto a un compañero sufrir estas vivencias escolares traumáticas, o incluso por haber escuchado casos similares en las noticias. También es frecuente que la personalidad tímida o retraída del menor le predisponga a padecer esta fobia.

¿Cómo actuar ante la fobia escolar?

Niño sentado en las escaleras de casa pensando en que tiene que ir al colegio pero sufre fobia escolar.

La exposición es clave

Muchos padres, con la mejor intención y consideración hacia su hijo, le permiten quedarse en casa al observar su ansiedad por ir al colegio. Sin embargo, como en cualquier fobia, es clave que el niño se exponga a ella, es decir, que vaya a clase.

Es precisamente la evitación de lo que se teme lo que mantiene y refuerza el miedo. Por ello, si le permites no ir a la escuela, no solo estarás perjudicando su rendimiento académico, sino que también estarás manteniendo y potenciando su fobia.

Sin embargo, tampoco se trata de mantener una actitud rígida, cruel o impositiva hacia el niño. No hay que ridiculizar su temor, castigarlo o gritarle. Es importante que sepa que comprendemos el temor que siente y que estamos ahí para ayudarlo, pero que permanecer en casa solo empeorará la situación.

Ofrecer herramientas

Asimismo, es imprescindible que otorguemos herramientas al niño o adolescente para enfrentarse a esa situación tan temida; no podemos mandarle a la batalla con las manos vacías, pues el temor será paralizante. Así, hemos de indagar sobre cuál es el origen de la fobia y actuar al respecto:

  • Si existe un problema con algún profesor o compañero, podemos hablar con el centro escolar para que tome medidas.
  • Si nuestro hijo tiene dificultades para relacionarse, será importante enseñarle las habilidades sociales de las que carece. Igualmente, si tiene baja autoestima o una timidez excesiva, será conveniente trabajar su autoconfianza para que pueda hacer frente a las situaciones escolares.
  • Es muy necesario entrenar al menor en alguna técnica de relajación o respiración que le permita reducir su nivel de ansiedad. Esta será una herramienta a la que podrá recurrir para disminuir su activación a la hora de enfrentar la situación temida.

Ayuda profesional para la fobia escolar

Por último, es posible que los padres, en muchas ocasiones, no tengan la capacidad para hacer todo este trabajo con sus hijos en solitario. Por ello, es necesario recordar que existen profesionales que pueden ayudar enormemente.

Un psicólogo infantil trabajará con el niño y le proporcionará las pautas y recursos necesarios. Pero también apoyará y orientará a los padres para que acompañen el proceso de la mejor manera posible. No es necesario afrontarlo solos.