Colon irritable en niños

Corina González 23 julio, 2018
Con una sana alimentación, son muchas las batallas que podemos ganar. Con esto no solo brindamos a nuestros pequeños la oportunidad de un crecimiento de calidad, sino que también evitamos dolencias intestinales que los pueden acompañar por mucho tiempo.

Uno de los padecimientos intestinales que suelen presentarse en edad temprana es el colon irritable en niños. En estos casos, las acciones de la madre deben ser concretas y sencillas para facilitarle una recuperación rápida y sin complicaciones a su pequeño.

El colon irritable en niños se presenta por la ingesta de alimentos que contienen lactosa, grasas, picantes, harinas, entre otros. Un niño que no ha sido lactado a pecho, estará más expuesto a estos padecimientos.

Es por ello que debe vigilarse el consumo de ciertos alimentos. No debemos sobrepasar la dosis indicadas, ya que la sobrealimentación puede producir desarreglos en el tracto intestinal.

El verano es una etapa importante que se debe considerar en cuanto a la alimentación. En estos meses, siempre es menor la tolerancia digestiva, tal como ocurre en otras temporadas cuando se presentan más procesos infecciosos. Intentar forzar esta tolerancia es también una de las causas del colon irritable en niños.

El colon irritable en niños se ha relacionado con factores psicológicos importantes como el estrés y el nerviosismo. Asimismo, muchos lo vinculan a desajustes hormonales, intolerancias alimenticias, predisposición genética o cambios en la mucosa intestinal.

Síntomas del colon irritable en niños

El colon irritable en niños es un trastorno que puede presentar recaídas o incluso volverse crónico. Las causas que lo generan son desconocidas. Entre los diferentes síntomas que se pueden ocasionar, se encuentran:

  • Gases
  • Dolor abdominal
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Distención intestinal
  • Estreñimiento
  • Dolor para defecar o luego de hacerlo

Lo que debes saber ante algún síntoma del colon irritable en niños

Ante un proceso diarreico o la presencia de vómitos, lo que se recomienda es hidratar inmediatamente al pequeño con bebidas ricas en electrolitos recomendadas por el pediatra. Esta simple medida no solo resuelve al médico la primera parte del tratamiento, sino que evita grandes males al enfermo.

Es importante que sepas que jamás debes suministrar purgantes a tu hijo, ni mucho menos más leches preparadas o astringentes de las que indique el médico especialista.

El colon irritable en niños puede provocarle dolores intestinales fuertes.

Por otro lado, es importante que evites practicar irrigaciones y lavados de cualquier tipo. Será preferiblemente que des a tu pequeño los alimentos y medicamentos que se indiquen con cuchara, sobre todo si el niño aún se alimenta con leche materna.

La leche materna es el primer alimento que permitirá curaciones prodigiosas. Claro está, de la alimentación de la madre dependerá el desenvolvimiento gastrointestinal del niño. En este sentido, debes abstenerte de emplear bacilos lácticos; a veces, una simple dieta es suficiente para lograr la cura.

Si se producen recaídas, no se recomienda emplear dietas tan largas. En el caso de las dietas aplicadas a tu pequeño, la primera puede tener una duración de 12 o 24 horas; en dicho intervalo de tiempo, le suministrarás agua tibia o fresca —en caso de vómito, helada— y en abundante cantidad.

Las características de la defecación tiene menos importancia para el estudio del diagnóstico y la evolución de estos procesos.Sin embargo, se aconseja siempre la conservación del último pañal sucio hasta la nueva deposición, por si el médico desea observarlo.

Cuando se presenta estreñimiento o pereza intestinal en los pequeños, lo mejor es rectificar el régimen alimenticio. Una dieta de calidad enfocada a evitarlo puede corregir e incluso curar esta peligrosa tendencia, a veces innata de su organismo.

“El colon irritable en niños se presenta por la ingesta de alimentos que contienen lactosa, grasas, picantes, harinas, entre otros”

Regímenes alimenticios para el colon irritable en niños

A continuación, te presentamos algunos platos especiales para los pequeños que presentan este padecimiento. Es de suma importancia destacar que son indicaciones de carácter general; conviene, en todo caso, someterlas a la aprobación del médico especialista.

Zanahorias guisadas

Ingredientes

  • Medio kilo de zanahorias
  • 6 cucharadas de agua
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto

Preparación

  • Limpiar las zanahorias y cortar en rodajas.
  • Echar en una cacerola el agua y la sal y dejar cocer las zanahorias tapadas, durante media hora.

Arroz con espinacas

Ingredientes

  • Media taza de arroz
  • 1 taza de agua
  • 1/4 de kilo de espinacas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 3 tazas de agua
  • Sal al gusto

Preparación

  • Hervir el arroz con el agua y la sal hasta que seque.
  • Cortar las espinacas y colocar aceite en un sartén para rehogar; después, añadir las espinacas más un poco de agua y cocer durante diez minutos.
  • Untar una cacerola con aceite y en ella colocar el arroz; disponer en el fondo en forma de corona.
  • Llenar el hueco formado con las espinacas, verter un poco de aceite encima y, por último, espolvorear con pan rallado.
  • Llevarlo al horno por diez minutos.
El arroz con vegetales es una gran combinación para las recetas saladas para bebés de 6 a 9 meses.

Puré de centeno

Ingredientes

  • 2 cucharadas de harina integral de centeno
  • 1 cucharada de miel
  • 2 tazas grandes de agua

Preparación

  • Desliar la harina y la miel en el agua, poner a cocer a fuego lento y dejar hervir durante media hora.
  • Mientras hierven, se puede añadir zumo de frutas que no sean ácidas.

La nutrición de nuestros niños debe estar basada en alimentos de fácil digestión. Debemos evitar por completo todos aquellos que contengan condimentos, las frutas ácidas o los que tienen demasiado contenido de fibras.

Finalmente, tampoco deben realizarse cambios bruscos en el régimen alimenticio de los niños. Siempre es aconsejable esperar las instrucciones de un especialista. Las modificaciones abruptas en la dieta de los infantes puede, lejos de ayudarles, traerles complicaciones intestinales que luego darán pelea para desaparecer.

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