Codo de niñera: todo lo que debes saber

El codo de niñera puede producir un intenso dolor, pero, por fortuna, el tratamiento es simple. Te contamos todo lo que necesitas saber a continuación.
Codo de niñera: todo lo que debes saber
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira el 19 Marzo, 2021.

Última actualización: 19 Marzo, 2021

El codo de niñera es un evento traumático en el que se desarticula el radio del resto de las estructuras que forman el codo. Técnicamente, se le conoce como subluxación de la cabeza radial y es una condición muy frecuente en niños pequeños de la que te hablaremos con más profundidad en las siguientes líneas.

Suele producirse de forma accidental cuando un adulto camina de la mano con un niño, momento en el que la diferencia de altura y fuerza puede hacer de las suyas. Al acudir a un servicio de urgencias lo antes posible, el pediatra o traumatólogo será capaz de resolver la situación con unas pequeñas maniobras que harán desaparecer el dolor en cuestión de segundos.

¿Cómo se produce el codo de niñera?

Esta lesión es tan fácil de resolver como frecuente. Se le llama “codo de niñera” ya que, por lo general, es producida por la tracción o el levantamiento de alguno de los dos brazos de los niños, algo que puede suceder de forma súbita e involuntaria cuando un adulto se pasea de la mano con un pequeño.

Cuando esto sucede, la cabeza del radio (uno de los huesos del antebrazo) se desarticula del codo, lo que revela una laxitud importante en dicha zona. Por tal motivo es más frecuente en los preescolares, es decir, antes de los 6 años de edad, y en algunas zonas puede ser más frecuente del lado izquierdo, aunque esto resulta indiferente.

¿Cómo detectarlo?

El codo de niñera no suele ser grave.

Al igual que cualquier tipo de subluxación (o luxación), el codo de niñera tiende a producir un intenso dolor, lo que motivará el llanto y la hiperactividad. Si bien algunos niños no localizan bien el dolor (algo que depende mucho de la edad) lo más probable es que adopten una posición específica para evitar esta sensación.

La más común es con el brazo afectado pegado al torso del cuerpo, con la palma hacia adentro y una flexión del codo de hasta 90 grados. Como puede ser una posición incómoda, es normal que se sostengan el miembro afectado con el otro brazo para evitar que este caiga por gravedad y empeore el dolor.

Todo esto suele suceder justo después de algún evento, como mencionamos en el apartado anterior, es decir, ir caminando y de pronto tirar del niño hacia un lado, aunque en algunas circunstancias puede ocurrir en solitario. Es lógico que en estos casos aumente la preocupación de los padres, pero si llega a suceder, hay que mantener la calma en todo momento.

¿El codo de niñera tiene tratamiento?

Sí, el codo de niñera tiene tratamiento y, de hecho, es muy simple. Una subluxación se caracteriza por ser reversible, por lo que un profesional experimentado puede llevar la articulación a su lugar original mediante una maniobra conocida como “reducción”. Esto también se utiliza en las fracturas, pero dependiendo de la zona involucrada y de la lesion la técnica será distinta.

Antes de proceder, el médico podría solicitar una radiografía simple de la articulación comprometida para verificar que no existan fracturas asociadas. En muchos casos puede que esto no sea necesario, en especial cuando la historia clínica referida por los padres sea muy orientativa de que el niño padezca un codo de niñera.

El proceso es muy rápido: en cuestión de segundos todo estará solucionado y el dolor desaparecerá casi al instante. En algunos casos el médico podría indicar el uso de un cabestrillo para inmovilizar la articulación durante algunas horas, aunque si la movilidad se recupera por completo y el dolor cesa después de la reducción, esto puede ser innecesario.

Si tienes dudas acerca de a qué médico acudir en primera instancia, lo más recomendable es ir al servicio de urgencias del centro que te corresponda o al más cercano. Tanto pediatras como traumatólogos están capacitados para tratar este traumatismo, pero estos últimos solo suelen ser requeridos en casos excepcionales.

¿Qué hacer después de haber padecido codo de niñera?

El codo de niñera puede evitarse.

Por lo general, no se recomienda tratamiento alguno o seguimiento después de uno de estos eventos. Es probable que el médico les dé algunas indicaciones a los padres sobre cuáles son los mecanismos que producen la lesión; una manera eficaz y simple de prevenirla es alzar al niño por los dos brazos cuando sea necesario ayudarlo.

Si bien siempre existe el riesgo de remisión (es decir, que se vuelva a producir la lesión), esto no sucede en la mayoría de los casos. Si se produce en varias ocasiones y en un periodo corto de tiempo, es probable que sea necesaria una evaluación por el traumatólogo.

En muy pocas ocasiones este tipo de eventos pueden significar la existencia de un síndrome de inestabilidad articular o algunas enfermedades del tejido conectivo. Entre otras cosas, estas condiciones producen un aumento de movilidad en las articulaciones que puede aumentar la frecuencia de eventos traumáticos como el codo de niñera.

En caso de que te suceda, ¡no te desesperes!

El codo de niñera es una patología común que puede llevar a cierta desesperación a los padres, en especial cuando el niño tiene poca capacidad de transmitir sus sensaciones. Por fortuna, como hemos mencionado, se trata de una condición que puede resolverse de forma fácil y casi inmediata.

En caso de que te suceda con algún pequeño miembro de tu familia, te recomendamos guardar la calma en primera instancia, identificar la lesión según lo que hemos comentado y acudir cuanto antes a un servicio de urgencias pediátricas. El resto déjaselo a los especialistas.

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  • Hernández A. Manejo del codo de niñera en el primer nivel de atención de salud. Revista Médica de Costa Rica y Centroamérica 2016;LXXIII(619):379-382.

Graduado en Medicina en la Universidad Central de Venezuela (2020). Ha participado en proyectos de atención médica humanitaria en comunidades rurales desatendidas con distintas ONG locales, y tiene experiencia en proyectos de investigación básica y clínica relacionados con la leishmaniasis, malaria y antropometría infantil. Fue miembro titular de la Sociedad Científica de Estudiantes de Medicina de su casa de estudios (2017-2020) y coordinador del comité científico en la quinta edición del Campamento Universitario Multidisciplinario de Investigación y Servicio (2018). Obtuvo un grado académico con honores (mención investigación) y mención honorífica cum laude por rendimiento académico. Actualmente se desempeña como médico interno y creador de contenido web relacionado al área de la salud.