Claves para enseñar escucha activa a los niños

30 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
A todas las personas nos gusta que nos escuchen con atención cuando hablamos. Por ello, os contamos en qué consiste la escucha activa y compartimos algunas claves para enseñar a los niños.

Enseñar escucha activa a los niños desde que son pequeños es importante para su correcto desarrollo. Un niño debe aprender a hablar y expresarse correctamente, pero también debe aprender a escuchar. Esto lo ayudará, cuando sea mayor, a desenvolverse de forma correcta en todos los ámbitos de su vida.

Porque aprender a escuchar es algo más complejo que simplemente oír a los demás. Escuchar activamente implica valores como el respeto, pero están en juego otras habilidades que son necesarias para escuchar al otro, como la empatía y la comprensión, y la capacidad de concentración y atención.

¿Qué es y en qué consiste la escucha activa?

Se trata de una expresión procedente del área de la comunicación humana y hace referencia a, tal y como indican muchas investigaciones y estudios, a una habilidad comunicativa esencial para la mejora de las relaciones interpersonales.

Madre e hija hablando sobre las habilidades de resolución de problemas que hay que adquirir durante la infancia.

Cuando una persona es capaz de escuchar de forma activa a otra es porque esta psicológicamente preparada y disponible para atender a los mensajes de quien habla. Es decir, está preparada para ser respetuosa con lo que escucha y para contestar con un mensaje coherente con el contenido que está en juego en la conversación.

Además, como hemos mencionado, para ejecutar y mejorar la habilidad de la escucha activa, hay que desarrollar otras habilidades, como la empatía. Empatía para poder ponerse en la piel de la otra persona y comprender tanto lo que dice como lo que siente. O desarrollar la capacidad cognitiva para poder interpretar el mensaje del otro interlocutor.

También, para escuchar activamente, es necesario poder demostrar una comprensión a través de algunos comportamientos no verbales. Como, por ejemplo, mostrar una postura corporal receptiva, mantener el contacto visual, utilizar expresiones faciales y gestos que denoten atención y agrado, así como emplear un tono correcto de la voz, es decir, suave y pausado.

“Saber escuchar es más que tener la capacidad de oír las palabras de los demás”.

La habilidad de escuchar de forma activa en los niños

Por su propia naturaleza, los niños, cuando un adulto les habla, o cuando lo hacen entre ellos, tienden a distraerse. Los pequeños no son capaces de mantener en todas las situaciones una conversación escuchando con total atención. Los menores, mientras hablan o les hablan, juegan, se mueven y les llama la atención cualquier otra cosa.

Entonces, para enseñar la escucha activa a los niños, primero, los adultos deben ser conscientes de que se trata de una habilidad. Y, como toda habilidad, para aprenderla, debe ser practicada de forma progresiva y regular.

Con lo cual, es importante que padres y educadores conozcan técnicas y metodologías adecuadas, y dispongan de algunas claves para enseñar a los niños a escuchar activamente.

“Hablar es una necesidad, escuchar es un arte”.

Claves para enseñar escucha activa a los niños

Padres hablando con su hijo para enseñarle escucha activa.

A través del juego

Cualquier actividad lúdica y divertida que implique ciertas reglas es clave para enseñar a los niños a escuchar de forma activa. Respetar las reglas de un juego, tener que esperar un turno o respetar a quien tiene la palabra ayuda a desarrollar la habilidad de escucha.

Con lo cual, proponer y organizar con los niños juegos es una excelente estrategia para fomentar el desarrollo de la habilidad de escuchar con interés a los demás.

Así, por ejemplo, el juego del “teléfono descompuesto” o el juego de ir completando la frase requieren que los niños sean capaces de atender con atención a lo que los otros dicen.

Enseñarles a evitar

Para enseñar a un niño a escuchar, hay que enseñarle, primero, a evitar algunas cuestiones, como, por ejemplo, interrumpir. Por ello, siempre es bueno remarcarles que, cuando una persona habla, hay que escucharla con respeto y sin interrumpirla. Y, una vez que la otra persona ha terminado de expresarse, entonces, sí se puede contestar u opinar respecto de lo que ha dicho.

Además, también es bueno enseñarles a los pequeños que eviten meterse las manos en los bolsillos o que crucen sus brazos cuando dialogan con otra persona, y explicarles que ello puede mostrar desinterés por lo que les están contando.

Dominar el cuerpo para enseñar escucha activa a los niños

Otra clave para ayudar a los niños a desarrollar la escucha activa es enseñarles a manejar su propio cuerpo. Es decir, enseñarles, por ejemplo, a que sonrían o a que miren a los ojos a la persona que les habla. O que mantengan una buena postura durante en una conversación, como poner la espalda recta y la cabeza erguida.

Es bueno enseñar a los pequeños la importancia de este tipo de disposiciones físicas para mantener una conversación. Que ellos aprendan a manejar y a predisponer su cuerpo en situaciones comunicativas forma parte del aprendizaje de la escucha activa.

Para enseñar escucha activa a los niños, la clave está en hacerlo con el ejemplo

La clave para que un niño escuche de forma activa es que sienta que los demás también lo escuchan a él con atención, con comprensión y con total empatía. Si los adultos pretenden que los niños aprendan a escuchar, es una condición primordial, hacerlo mediante el ejemplo.

Así, cuando un niño hable, lo mismo que se le pide a él deberían hacerlo los adultos. Es decir, padres y maestros deberían dejar de lado el móvil, el ordenador, el estrés y las obligaciones y deberían mirar al pequeño a los ojos para escucharlo activamente.