¿Cuáles son las características de un mal profesor?

Kawaii · 4 diciembre, 2018
Conoce cuáles son las características de un mal profesor para identificar conductas que puedan afectar en la educación de tu hijo

Existe la falsa creencia en muchos educadores de que la utilización de la rudeza es el método que se debe seguir para que los niños aprendan mejor. Nada más lejos de la realidad, los niños no presentarán atención y además lo temerán, generando un conflicto que se desarrollará en el futuro.

Por desgracia, lejos de aplicar el aprendizaje positivo, este método de enseñanza casi militar aún persiste en muchos educadores. En este artículo queremos explicarte las características que los identifican.

Un mal profesor siempre…

Busca culpables e infunde cierto temor

Le gusta exponer a sus alumnos ante sus fracasos e incluso ridiculizarlos. Además, este tipo de profesores suelen generar un mal comportamiento en el alumno disminuyendo su capacidad aprendizaje. Logra que sus temores se acrecienten ante cualquier interrogatorio, sobre todo cuando por alguna razón pueda llegar a equivocarse ante alguna pregunta formulada por el profesor. Esto llega a generar ciertos grados de desconfianza en los alumnos haciendo que sus intervenciones se minimicen por sentir temor a equivocarse.

Descubre: 7 preguntas que los padres deben hacer a los profesores

No fomenta la participación ni se basa en la evaluación continua

Un mal profesor nunca toma en cuenta las participaciones de sus alumnos. Ellos siempre quieren tener el control total y absoluto de la clase, negando incluso explicaciones adicionales cuando un alumno desea profundizar sobre cierto aspecto, argumentando que no se pueden retrasar en el programa académico.

Además, es común que no tomen en cuenta las intenciones que los alumnos hacen durante el desarrollo de las clases o cualquier actitud que tomen para mejorar su desempeño académico. Solo califican en base al examen. 

La educación democrática promueve la participación de todos.

Culpa a los alumnos de los bajos resultados del conjunto de la clase

No se detiene a pensar por qué el 90 % de los alumnos tuvo mala nota, aunque alegan que todo es producto del desinterés demostrado por los alumnos por las materias estudiadas. Nunca hacen una evaluación sobre cuál fue su rol en todo esto.

No se preocupa por actualizarse

Un mal profesor mantiene siempre una línea de enseñanza enfocada a la antigua. No se preocupa en mejorar actualizándose con las nuevas tecnologías. Incluso muchos no permiten que sus alumnos utilicen estos recursos modernos y avanzados.

Ver: El uso de las tecnologías para el aprendizaje infantil

Quieren ser la autoridad

Para algunos profesores mantener una distancia prudencial con sus alumnos es algo que les brinda un gran beneficio porque serán vistos como la verdadera autoridad. Sin embargo, se considera que todos aquellos profesores que llegan a relacionarse de manera estrecha con sus alumnos son los que mejor respeto y admiración adquieren de ellos, llegando a suministrarles un nivel de confianza y seguridad para el resto de sus vidas.

No profundiza

Solo les interesa enseñar a sus alumnos las cosas básicas sobre los temas estudiados. En consecuencia del miedo que infunden, los alumnos no serán capaces de pedir una mejor explicación al profesor.

Con estos trucos para no desesperar en el aula, tu convivencia con los alumnos como profesor será mucho más amena.

En definitiva, no les gustan los niños

Un buen profesor debería tener cierta empatía con cada uno de sus alumnos y procurar que disfrute su estancia en clase. Pero, ¿por qué a algunos profesores no les gustan los niños?

  • En las escuelas primarias el motivo principal son los gritos y la algarabía que suelen originar los alumnos, algo normal en esta edad.
  • En las escuelas secundarias el caso es que son jóvenes y, muchas veces, los usuarios consideran que no son capaces de presentar atención o poner interés, que les importa más otras cosas.
  • En la Universidad, los profesores son personas más exigentes por lo poco que cobran, necesitando un mayor esfuerzo para enseñarles con un mayor sacrificio. Si la motivación es nula, la consecuencia está clara.

En definitiva lo que existe es una falta de compromiso con sus alumnos y muchas debilidades existentes en sus conocimientos.