Anquiloglosia o frenillo lingual corto en niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 17 mayo, 2019
Amanda Sánchez Peralta · 26 noviembre, 2017
La anquiloglosia se trata de una anomalía congénita que puede perjudicar el desarrollo del lenguaje si no se diagnostica y trata a tiempo.

La anquiloglosia se trata de un trastorno que afecta el movimiento normal de la lengua, restringiéndolo, y que posteriormente puede perjudicar el correcto desarrollo del lenguaje. También se le conoce como »lengua anclada».

La lengua anclada

Seguro has notado que debajo de tu lengua cuentas con un pequeño tejido que conecta la lengua con la cavidad inferior de la boca. Pues bien, a estese le denomina frenillo lingual y tiene como función hacer que la lengua se mantenga en su lugar en todo momento. Dicho de otro modo: evita que una persona se atragante con su propia lengua al dormir.

Ahora, mantener la lengua en su lugar no solo se refiere a evitar el atragantamiento, también funciona como un calibrador de los movimientos de la lengua, permitiendo que esta se mueva o no, según lo que se necesite.

Por ejemplo, en el caso de la lactancia, el frenillo permite una correcta posición de la lengua para que el niño pueda mamar, sin que la lengua caiga de lado o se enrolle dentro de su boca. Entonces, está claro que si el frenillo no existiese, sería muy difícil lograr la alimentación. 

No solo hay problemas cuando el frenillo lingual no está presente sino también cuando es demasiado corto. Evidentemente, uno de los principales problemas viene a ser la anquiloglosia.

¿Cómo afecta la anquiloglosia a la lactancia?

Dependiendo del caso, los problemas que se derivan de un frenillo lingual corto son: una alimentación deficiente, problemas de peso, debilidad, fatiga, anemia, malestar emocional.

Cabe destacar que no todos los lactantes presentan estos problemas, depende del grado de anquiloglosia que tenga y la cantidad de leche que produzca la madre. A propósito, como consecuencia de la anquiloglosia del pequeño, la madre puede padecer agotamiento debido a las largas sesiones de alimentación que debe intentar brindarle a su hijo.

Durante la lactancia materna, la labor de la madre puede volverse más dolorosa y derivar en afecciones como: mastitis e infecciones como la candidiasis.

También puede impactar en la salud emocional de la madre. Ya que le produce ansiedad y estrés a la hora de amamantar, sentimientos de culpa por la disminución de la producción de leche (por un estímulo de succión insuficiente). En última instancia, esto puede implicar un abandono muy temprano de la labor de lactancia por decisión de la madre.

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¿Cómo afecta al lenguaje?

Los niños con anquiloglosia denotan una dificultad para articular los sonidos de algunas letras. En especial, las consonantes que requieren que toquemos con nuestra lengua alguna parte dentro de nuestra boca: n, t, z, d, etcétera.

Este problema podrá apreciarse desde el inicio de la adquisición del lenguaje, aunque lo normal es que, aun con el frenillo lingual corto, los músculos de la lengua y sus movimientos se aclimaten a la restricción del frenillo y no impidan la ejecución inteligible del habla.

Con tratamiento, es posible superar las dificultades. De hecho, solo en casos muy graves, los niños tienen una forma de hablar deficiente e incomprensible. En estos casos, la anquiloglosia puede tratarse con cirugía láser.