Amor maternal, elige ser feliz

Maite Córdova · 18 agosto, 2017
El amor maternal es incondicional. Este amor es único y sólo entiende que dar es mejor que recibir. Sobre él se edificará la relación maternofilial.

En uno de sus libros más famosos titulado El arte de amar, Eric Fromm exploró los diferentes tipos de amor, incluyendo el amor maternal. En esta misma obra, Fromm supo brindar una lección muy importante: para saber amar, debemos elegir ser felices.

Erich Fromm fue un psicólogo social alemán que procuró siempre acercarse al lado más humano de las personas y que desarrolló un interés especial por el amor.

Su libro, El arte de amar, fue publicado por primera vez en 1956 y desde entonces, no solo ha gozado de gran popularidad entre muchas personas sino que ha logrado mantenerse vigente.

Cabe destacar que, gracias al lenguaje claro y ameno del autor, la obra consigue mantener el interés de los lectores y realizar un aporte significativo.

El libro viene a ser el producto tanto de un análisis minucioso como de una reflexión profunda y crítica acerca del amor y todos los aspectos que implica. 

Dentro de dicho análisis, se encuentran los diferentes tipos de amor, incluyendo, el maternal. Al final, Fromm llegó a la conclusión de que el amor es el sentido de la existencia humana.

El amor maternal

Dentro de los tipos de amor, Fromm encontró que la incondicionalidad es el rasgo principal del amor maternal. Por ende, puede entenderse como una bendición.

Una madre ama sin limitaciones

El autor explica que la madre es aquella que ama no por lo que eres sino porque eres; es decir, una madre no ama a su hijo por quién es sino simplemente porque existe.

”El amor incondicional es aquel que solo puede brindar una madre. Este amor es único. Solo entiende que que dar es mejor que recibir. Una madre da todo su amor a sus hijos y elige que sus hijos sean felices a través de su amor.

Por su parte, un hijo puede constatar este amor al ver que su madre es raíz, alimento, hogar, refugio, perdón, crecimiento y renovación”.

A continuación, te presentamos una carta inspirada por la obra Fromm. En ella, descubrirás mejor de qué se trata el amor maternal y podrás palpar la influencia del autor sobre esta madre que decidió compartir con nosotros sus palabras.

Un bello ejemplo de amor maternal

Vida mía, realmente deseo de todo corazón que seas tú mismo siempre. Ámate con virtudes y defectos. Mantente fiel a ti mismo cada día de tu vida y elige ser feliz.

No necesito que busques complacerme ni hacerme feliz a mí. Yo ya he vivido mi vida en base a mis propias elecciones. Ahora ha llegado tu turno de perseguir sueños y lograr tus metas.

Por mi parte, prometo no proyectar mis sueños incumplidos y frustraciones en tu vida. Serás lo que tengas y quieras ser, no aquello que yo no alcancé a ser. Serás tus logros y victorias, pero también tus fracasos, que te enseñarán y fortalecerán.

Deseo que seas feliz, sea lo que sea que hayas elegido para ti, y que tus alegrías sean más grandes que tus miedos. Así que, abraza pasiones, sueña, imagina y prueba que lo (im)posible solo existe dependiendo de qué punto de vista se tome.

Desanda caminos, ¡pon a girar tu mundo!

Una madre siempre está allí para todo

En palabras de Fromm, este amor es una bendición

El amor maternal significa dicha, paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo. Pero la cualidad incondicional del amor maternal tiene también un aspecto negativo: si existe, es como una bendición; si no existe, es como si toda la belleza hubiera desaparecido de la vida, y nada puedo hacer para crearla.