Cómo aliviar los efectos del calor en los niños

Carmen Fetreros · 15 junio, 2017

Los niños y los bebés son muy sensibles a las temperaturas extremas ya sea el calor o el frío. Tenemos que tener mucho cuidado con los niños porque pueden sufrir insolaciones o golpes de calor.

Pasar un día de calor extremo en una playa, una granja o una piscina se puede convertir en una tragedia si no tenemos cuidado. Los niños tienen que ir con la ropa adecuada, gorra, crema con protección solar y beber agua suficiente.

Cuando son pequeños juegan y corretean sin cuidado alguno. Los padres o los profesores tienen que insistir cuando hace mucho calor para que se protejan del calor. Hay que intentar que se coloquen en verano en sitios más frescos y ventilados.

calor

La insolación

Cuando tienen una exposición solar directa en la cabeza pueden sufrir una insolación. El calor en la cabeza causa vasodilatación. Al restringir el volumen sanguíneo, se suele producir decaimiento, dolor de cabeza o vómitos. Incluso puede producir pérdida de conocimiento.

Lo primero es retirar al niño del sol y refrescarlo para que se recupere. Las secuelas no son tan severas como el golpe de calor pero hay que tener cuidado. A veces pueden sufrir quemaduras en la piel por no haber llevado protección solar. Si no se recupera en un rato, hay que acudir a urgencias para que le vea un médico.

El golpe de calor

Una de las consecuencias más graves además de las insolaciones son los golpes de calor. Una alteración grave de la regulación térmica. El cuerpo tiene esa respuesta cuando pierde agua y sal de forma excesiva. Suele deberse a una exposición abusiva al sol o no estar suficientemente hidratado.

Los bebés, los niños y los ancianos son los que más sufren estos golpes de calor. Hay que tener mucho cuidado con los niños diabéticos, asmáticos o con insuficiencias cardíacas. Los síntomas suelen ser mareos, náuseas y vómitos y piel muy irritada por el sudor en el cuello, pecho y axilas. También agotamiento y debilidad, deshidratación o desmayos.

calor

Prevención en bebés

Cuando nos damos cuenta de que nuestro bebé está sufriendo alguno de estos síntomas tenemos que llevar al niño a un lugar más fresco o ventilado. También a un local con aire acondicionado en el que el bebé se refresque. Es muy importante además intentar hidratar al niño. Podemos ofrecer el pecho si se trata de un bebé lactante y sino, agua o suero.

También si el bebé lleva mucha ropa hay que intentar refrescarlo quitando prendas o con agua fresca. Si el bebé no responde, hay que acudir a urgencias lo antes posible. Los bebés son muy sensibles al calor extremo.

calor

Consejos para prevenir el calor en los niños

Cuando ya los niños tienen más edad, a partir de los dos años, no se dan cuenta de que están expuestos al calor. Pueden estar horas corriendo o jugando si no les decimos nada. Por eso lo primero que tenemos que hacer es intentar que se pongan a la sombra y en lugares ventilados y refrigerados.

También es importante que tengan a su alcance agua o zumos naturales. Intenta que beban con frecuencia. Además debe tomar comidas más ligeras con frutas y verduras. Podemos prepararles platos frescos como gazpacho, ensaladas de pasta o melón con jamón. Como postre los niños estarán encantados si pueden tomar un helado o un batido fresquito.

Intenta que los niños se bañen en la piscina o en la playa con más frecuencia. Si están en casa que se duchen cuando tengan calor. También que no realicen deportes o juegos al aire libre en las horas centrales del día. Tienen que hacer actividades más relajadas como juegos de mesa, creativos o refrescantes.

Procura siempre que estén en lugares frescos ya sean interiores o al aire libre. Es muy importante que no se queden mucho tiempo dentro del coche y nunca solos. El interior de los vehículos es muy peligroso porque la temperatura sube mucho en muy poco tiempo.

No lo dudes y como con los bebés acude a urgencias si notas que el niño está sufriendo un golpe de calor. Ellos no suelen saber cuáles son los síntomas. Suelen aguantar jugando hasta que ya notan que encuentran mal. Vigila a los niños y toma medidas pronto.

 

Por Carmen F. Etreros.