4 actividades para niños con dislexia

Fernando Clementin · 3 enero, 2018
Un niño que padece dislexia no solo verá afectada su capacidad de lectura, sino que también presentará complicaciones en otros ámbitos, tanto a nivel educativo como social. 

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que se detecta, aproximadamente, a los cinco o seis años de edad. Afecta principalmente a la habilidad del niño para leer, aunque puede extenderse a otras aptitudes. Con un buen tratamiento suele superarse de forma casi total tras un cierto tiempo. A continuación, te mostramos algunas actividades para niños con dislexia.

La dislexia, que puede afectar al niño en sus habilidades y su rendimiento escolar, no tiene cura absoluta. Pero tampoco es algo imposible de superar, al menos en parte. Solo basta con una serie de ejercicios prolongados durante un periodo de tiempo necesario para que sus síntomas cesen, aunque sea parcialmente.

Esta afección tiene origen neurobiológico. El área donde se manifiesta la dislexia con mayor claridad es la lectura, ya que el niño se muestra incapaz de reconocer las letras. Tampoco podrá decodificar su sonido, memorizarlas y, mucho menos, asociarlas para construir palabras.

Sin embargo, al provocar complicaciones para interpretar símbolos, es un trastorno que puede manifestarse en otros ámbitos. Por ejemplo, las matemáticas, que requieren decodificar números y signos.

¿Cómo afecta la dislexia a los niños?

La consecuencia más evidente de este trastorno del lenguaje es el rendimiento escolar. Generalmente los niños con dislexia no suelen alcanzar los estándares exigidos para los niños de su edad en los colegios. Sin embargo, se les otorgan ciertas concesiones atendiendo a sus dificultades. Además, esto puede superarse en gran medida mediante ciertas actividades para niños con dislexia realizables en el aula.

“El área donde se manifiesta la dislexia con mayor claridad es la lectura”

Por otro lado, y ligado al punto anterior, también genera un deterioro en su vida social. Esto se da porque el niño sufre una lógica pérdida de confianza que no hace más que inhibirlo y complicar su relación con compañeros, amigos y docentes.

En último lugar, más allá de que la dislexia es un trastorno que nada tiene que ver con la inteligencia y la capacidad cognitiva del niño, su autoconfianza suele verse afectada por este inconveniente. Tiene sentido que pase, ya que se siente en inferioridad con respecto a los logros y avances de sus compañeros.

La dislexia suele afectar principalmente a la lectura.

De todos modos, es importante que, paralelamente al tratamiento, los padres no permitan que el pequeño abandone sus actividades o se desmotive para comenzar proyectos nuevos. Con el tiempo, superará este mal y podrá continuar con su vida normal plenamente.

4 actividades para niños con dislexia

A continuación, ofrecemos una lista con actividades sencillas que sirven para ayudar a los niños con dislexia a progresar en su tratamiento.

1.- Conciencia fonológica

Es conocida como la mejor de las actividades para niños con dislexia. Consiste en desarrollar la habilidad de manipular los sonidos del lenguaje mentalmente. 

Está compuesta por una serie de actividades en las que se deja de lado la parte escrita y se examinan solo los fonemas. Por ejemplo: decidir si en una palabra está un determinado sonido, separar en sílabas o sustituir un fonema por otro.

“Es importante que, paralelamente al tratamiento, los padres no permitan que el pequeño abandone sus actividades”

2.- Buscar letras o palabras escritas

Puedes tomar revistas o periódicos y pedirle que busque y cuente una determinada letra o palabra que se repita bastante. Esto le permitirá discriminar y memorizar mejor cada una de ellas.

Además, puedes complementar este juego con otros ejercicios, como pronunciar también su sonido o hacerlo a modo de competencia. Es recomendable, en estos casos, dejar que el niño “gane” para que su confianza crezca a medida que aprende.

El ahorcado es una de las actividades para niños con dislexia más efectivas.

3.- Juegos de palabras

A este lo puedes plantear de diferentes formas. Primero, puedes escribir dos palabras parecidas que se diferencien solo en una letra. ¡Un ejemplo: pato- pavo. Luego, pídele que encuentre la diferencia escrita y oralmente.

Por otro lado, también puedes plantearle que sea él quien reemplace una letra. De esta manera, aunque la palabra formada sea incorrecta, podrá distinguir mejor cómo se forman los sonidos y las palabras.

  4.- Juegos de mesa o de revistas

Los clásicos crucigramas, sopa de letras o el famoso “ahorcado” pueden ser de gran ayuda para avanzar en la identificación de los fonemas.

De hecho, incorporar el aspecto lúdico (siempre acompañado, claro) a las actividades para niños con dislexia les hará olvidar por momentos que, en cierto modo, están haciendo una “tarea” para su inconveniente lingüístico.

La consulta profesional no puede faltar

Siempre debemos tener en claro, más allá del indudable beneficio de estas actividades para niños con dislexia, que el tratamiento ideal es el indicado por el fonoaudiólogo. 

Además de esas sesiones y los ejercicios que se hagan en el hogar, la dislexia también puede ser tratada en el aula. Los docentes pueden conectarse con el especialista que atiende al niño para recibir instrucciones específicas. El abordaje interdisciplinario siempre es ventajoso. Sin dudas, los resultados deberían llegar si el proceso está bien llevado a cabo.