Actividades y juegos para trabajar con niños sordos

06 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Ser educador es una profesión con mucha vocación y entrega, y requiere de muchos conocimientos. Como los necesarios para trabajar con niños con necesidades relacionadas con la audición. Por ello, la intención de este artículo es compartir algunas actividades y juegos para trabajar con niños con pérdida auditiva.

Hay algunas actividades y juegos para trabajar con niños sordos que pueden resultar útiles, tanto a padres como a educadores, en la compleja tarea de su educación. Y pueden ayudarlos a planificar y a adecuar las situaciones de enseñanza aprendizaje a las necesidades y circunstancias de niños que tienen algún grado de pérdida auditiva.

Deficiencia, discapacidad o minusvalía auditiva

Debemos diferenciar entre los términos deficiencia, discapacidad o minusvalía que, en ocasiones, se utilizan indiscriminadamente pero no son sinónimos. La deficiencia auditiva designa el cambio o la desviación respecto de la normalidad, y la discapacidad se relaciona con las restricciones que la deficiencia impone. La minusvalía, por su parte, indica una desventaja impuesta por un cambio auditivo que afecta las habilidades comunicativas.

Por lo tanto, hablaremos de pérdida auditiva para designar una necesidad relacionada con un déficit total o parcial en la percepción, que se evalúa por el grado de pérdida de la audición en cada oído. Así, podemos distinguir personas que son sordas y personas hipoacúsicas, según el grado de intensidad de la pérdida auditiva.

Las personas sordas son aquellas que poseen una deficiencia total o profunda, es decir, poseen la pérdida de la función anatómica o fisiológica del sistema auditivo. Y. dependiendo del momento de aparición, la pérdida auditiva podrá ser prelocutiva o poslocutiva. Prelocutiva, cuando la sordera está presente antes del desarrollo del lenguaje. Poslocutiva, cuando la sordera aparece cuando el lenguaje ya existe.

Niña aprendiendo lengua de signos como parte de una de las actividades y juegos para trabajar con niños sordos.

En cambio, las personas hipoacúsicas poseen una deficiencia parcial del sistema auditivo. Con lo cual, ellas tienen un resto auditivo, más o menos mayor, que puede mejorarse con el uso de aparatos electrónicos para amplificar los sonidos, como los denominados audífonos.

Actividades y juegos para  trabajar con niños sordos

Las posibilidades de intervención de los educadores en el trabajo con niños sordos e hipoacúsicos son complejas, y dependerán tanto del momento de aparición y del grado de la pérdida auditiva, como también de las consecuencias sobre el desarrollo comunicativo, lingüístico y cognitivo.

Sin embargo, es posible planificar actividades y juegos para trabajar con niños con una pérdida auditiva ligera o moderada. Y, además, establecer algunas pautas y recomendaciones que pueden ayudar tanto a padres como a educadores.

Familiarizándonos con el audífono

Cuando los niños tienen un grado de pérdida auditiva leve o moderada, es probable que utilicen un audífono. Con lo cual, una actividad interesante para realizar en clase con todos los compañeros es conocer mejor este aparatito. Para ello, lo ideal sería que el profesor consiguiese un audífono y lo llevase al aula. Así, todos los niños podrán observarlo, tocarlo, y entender, gracias a la explicación del educador o de un especialista, cómo funciona.

Aprendiendo juntos LSE (Lengua de Signos Española)

Debería ser importante, para una correcta integración de niños con pérdida auditiva, que todos podamos aprender la lengua de signos. Así, concretamente en el aula, una actividad para hacer todos juntos es comenzar por conocer y practicar, para aprender, el abecedario de la lengua de signos.

Además, es muy útil y divertido para los niños aprender la lengua de signos a través de canciones. En este sentido, existen muchos vídeos en plataformas como YouTube en los que hay canciones en lengua de signos. Como, por ejemplo, Qué canten los niños, de José Luis Perales.

Los rompecabezas, una actividad y un juego ideal para trabajar con niños sordos

Hacer puzles y rompecabezas es una excelente actividad para los niños, tanto en casa, como en una clase en la que están integrados compañeros con pérdida de audición. Así, en el aula se puede trabajar en pequeños grupos en los que los niños realicen distintos rompecabezas y, una vez terminados, ir rotándolos.

Esta actividad puede ayudar a que niños con pérdida auditiva aprendan de forma más rápida la comunicación en lengua de signos. Esto es así porque hacer rompecabezas ayuda a los niños a desarrollar su motricidad fina. Como también su capacidad de observación, su agudeza y agilidad visual, y su visión espacial.

Niño sordo con audífonos en clase.

¡Todos al campo a jugar!

Otra actividad para hacer con niños con pérdida auditiva pueden ser las salidas al aire libre, excursiones, exploraciones y rutas en el campo. El contacto con la naturaleza es siempre una estrategia formativa y divertida que ayuda en el correcto desarrollo y aprendizaje de todos los niños.

Así, esta actividad implica salir a conocer las colores de las flores y la vegetación, recolectar todo tipo de piedras, distintas en tamaño y textura, y prestar atención a los olores y colores de la naturaleza.

El objetivo de la actividad es trabajar la estimulación multisensorial de los niños. Es decir, que los niños, en general, comiencen a ser plenamente conscientes de la capacidad de sus sentidos. Y, concretamente, que los niños con pérdida auditiva puedan desarrollar con mayor agudeza sus otros cuatro sentidos restantes.

Actividades y juegos para trabajar con niños sordos: algunas recomendaciones

Debemos remarcar que la forma de comunicación básica con personas con pérdida auditiva es mediante la lectura de los labios y a través de las expresiones faciales. Con lo cual, es importante que tanto educadores como compañeros del colegio procuren ubicarse frente a frente con el niño con necesidades de audición cuando se dirijan y hablen con él.

Asimismo, dentro del aula, es necesario que un niño con necesidades concretas relacionadas con sus audición se ubique en un sitio estratégico, cómodo y con una buena distancia con su educador para que, de esta manera, pueda visualizar fácilmente y ver todos los movimientos labiales y las expresiones corporales y faciales de este.