¡A mi hijo le encantan los animales!

Francisco María García · 26 octubre, 2018
Están muy probados los beneficios de tener una mascota en casa. Para nuestros hijos, la posibilidad de convivir con un animal puede aportarles una gran enseñanza en valores como el respeto, la responsabilidad y el amor por la naturaleza.

A tu hijo le encantan los animales y no es para menos; además de ser adorables y divertidas, son muchos los beneficios de tener mascotas desde pequeños. Lo que hay que analizar, a conciencia y sin prisa, es el tipo de animal que conviene al niño según su edad.

Cuando los niños son pequeños, todos los cuidados de los cachorros recaerán sobre ti. Sin embargo, al final del día y con el tiempo, verás que el esfuerzo valió la pena.

¿A qué niño no le encantan los animales? La inocencia, la suavidad y la sinceridad de las mascotas entran en sintonía con los “cachorros” humanos de inmediato.

Sin embargo, será recién a partir de los cinco o seis años cuando tu hijo exprese su deseo de llevar un animalito a la casa. Es un dilema más que frecuente para padres en cualquier hogar con niños y sin animales.

Beneficios de tener mascotas en la casa

Entre los beneficios que puede aportar un animal en casa, tanto a niños como a adultos, se destacan:

  • Experimentar las emociones en compañía: Al niño que le encantan los animales le resultará natural jugar con su mascota como con un amigo. El enojo, el miedo, la alegría, y demás sentimientos frecuentes en la vida de los niños se hacen más llevaderos, más profundos y más vivenciales cuando se comparten con una mascota.
  • Aprender sobre el cuidado responsable: Si le encantan los animales, no pierdas la oportunidad de integrar a tu hijo a las tareas relacionadas con su mascota. Los paseos, el baño y la alimentación darán al pequeño una gran sensación de responsabilidad, que lo acompañará toda su vida.
  • Desarrollar la paciencia: Domesticar a una mascota no siempre es sencillo, dependiendo del tipo de animal que se trate. Tu hijo no solo tendrá las ventajas de cuidar una mascota, también deberá aprender a lidiar con aquellos aspectos de los animales que no nos gustan tanto.
Las ventajas de tener una mascota para los niños son tanto físicas como emocionales.

  • Investigar y descubrir a su mascota: La curiosidad es una de las maravillosas cualidades de la infancia. Tu hijo pasará días observando y estudiando el comportamiento de su mascota; cada descubrimiento será contrastado con la propia experiencia previa. De este modo, el niño se conocerá más a sí mismo a partir de la observación atenta.
  • Capacidad de crear vínculos afectivos de respeto y confianza: Hay niños a los que les cuesta expresar sus afectos a otras personas. Sin embargo, serán capaces de dar un amor muy sincero a sus mascotas. Esto facilita a corto plazo una comunicación más abierta con el mundo y da también una mayor sensación de confianza.

El paseo y el respeto

Si la mascota que llevas a casa es un perro, habrá que sacarlo de paseo de forma periódica. Esto ofrece una oportunidad para entrar en contacto con otros paseadores de perros. Seguro que habrá otros niños con sus mascotas y cientos de situaciones enriquecedoras para tu hijo.

Por otro lado, se debe considerar el respeto hacia el animal. Así como amará a su mascota, un niño pequeño puede sentirse intrigado por las reacciones del animal ante pellizcos, golpes o tirones de pelo. Sin dudas, es indispensable señalar en todo momento que la mascota es una amiga y que no se la debe dañar.

“Los ojos de un animal tienen el poder de hablar un gran lenguaje”
—Martin Buber—

¿Qué animales serán las mejores mascotas?

Todo depende del estilo de vida, la rutina y los tiempos de cada hogar. En una casa en la que no habrá nadie en todo el día, quizás sea necesario buscar una mascota que no demande tanta atención. Peces, tortugas, pájaros o hámsters son algunas posibilidades más sencillas.

Es cierto que la relación de amistad con un hámster no será la misma que con un perro. No obstante, al menos el niño estará en contacto con virtudes como la responsabilidad y los hábitos de la rutina, entre otros. Las jaulas y peceras requieren varias limpiezas semanales y, por supuesto, no puede faltarles la comida.

El perro es la primera opción al elegir una mascota para los niños.

En conclusión, educar a los niños en amabilidad, empatía y bondad son el mejor obsequio que se les puede dar. Si le encantan los animales, aprovecha para enseñarles sobre el amor por la naturaleza y el respeto por todos los seres vivos.

Hay que recordar que los niños que tuvieron la suerte de tener mascotas en la casa desde pequeños suelen ser más amorosos y respetuosos en la vida adulta. ¿Por qué no darles este gusto y tomarlo como una oportunidad de crecimiento?