9 cuidados básicos de las mamas

Fernando Clementin 27 noviembre, 2017
A la hora de pensar en la mejor manera de cuidar nuestro cuerpo, muchas mujeres no prestamos importancia a nuestros pechos. Sin embargo, se trata de una zona sensible que demanda también nuestra atención.

Los pechos son una parte muy sensible del cuerpo de la mujer. Los expertos recomiendan tomar los recaudos necesarios para mantener la salud física y estética en esta zona. Por eso, repasamos nueve cuidados básicos de las mamas para que los tengas siempre en consideración.

Durante la adolescencia, antes y después del embarazo, en el transcurso del periodo de lactancia y también durante la adultez, el cuidado de las mamas es algo que toda mujer debería tener como prioridad. Se trata de una arista importante del cuidado integral del cuerpo de la mujer.

Hay muchas prácticas cotidianas que podemos hacer para mantener la salud en nuestras mamas. Además, son muy importantes para saber prevenir enfermedades en el futuro y controlar su aparición.

Beneficios de cumplir los cuidados básicos de las mamas

El hecho de que, a diferencia del rostro o las manos, los pechos pasen gran parte del tiempo cubiertos, no significa que no merezcan especial atención.

“Hay muchas prácticas cotidianas que podemos hacer para mantener la salud en nuestras mamas”

La realización de una serie de hábitos cotidianos desde una edad temprana (incluso desde la adolescencia) puede ayudar a reducir considerablemente la formación de estrías y grietas, la flacidez y otros trastornos más importantes, como la mastitis.

Lógicamente, el ejercicio también ayuda en esta misión, ya que la tonificación de los músculos pectorales contribuye a mantener la firmeza en esta zona y a combatir los efectos de la gravedad con el paso de los años. Con respecto a la salud, de más está decir que la detección temprana de cualquier afección en las mamas puede ser fundamental para su tratamiento y cura.

El deporte favorece el cuidado de las mamas.

¿Qué situaciones pueden afectar la salud de los pechos?

Las mamas pueden verse afectadas por trastornos hormonales, lesiones físicas o golpes, por estrés, por alteraciones en el peso u otros inconvenientes fisiológicos, y por una exposición solar constante o muy intensa.

Además, el embarazo y la lactancia son etapas cruciales en las que las mamas cobran un especial protagonismo. En esta última, las grietas y los dolores son una afección muy común.

9 cuidados básicos de las mamas

  • Utiliza protector solar cada vez que te expongas al sol. Se trata de una zona muy sensible que puede ser dañada por la exposición prolongada a los rayos solares.
  • Durante el embarazo, los especialistas recomiendan evitar el uso de jabón, ya que suprime la hidratación natural. Mejor, utiliza cremas. Con dos aplicaciones diarias, garantizarás que tus pechos se mantengan hidratados correctamente.
  • En la lactancia, encuentra la mejor posición para amamantar a tu bebé. Así, harás que su toma sea más eficiente para él y menos dolorosa para ti.
  • Evita que tu bebé adquiera preferencia por uno de tus senos. La preferencia por alimentarse de un solo lado (algo común en muchos bebés) hace que uno de tus pechos se irrite, pueda lastimarse e incluso tener menos firmeza que el otro, que nunca llega a vaciarse.
  • Sigue una dieta equilibrada. La alimentación afecta a todos los órganos que posibilitan el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Las mamas, obviamente, no son la excepción. Procura incorporar frutas y vegetales y evitar la comida chatarra. ¿Qué tiene que ver la comida con la salud de las mamás? Muy simple, porque necesitas reponer el colágeno, una proteína que se encarga del sostén de todo el cuerpo, la regeneración de los tejidos y la elasticidad a la piel. Además, los kilos de más aumentan el tejido graso, perjudicial para nuestra salud.
  • Utiliza un buen sujetador. Debe ser cómodo, suave (mejor si es de algodón) y es fundamental que permita una buena circulación sanguínea.
El sujetador debe adaptarse a las necesidades de cada mujer.

  • Haz ejercicio. La actividad física cumple un rol importantísimo en el mantenimiento del tejido muscular, así como en el bienestar íntegro de toda persona.
  • Utiliza flores de verbena. Tiene efectos antioxidantes y vigorizantes que protegen nuestras células, reactivan la circulación sanguínea y revitalizar nuestra piel. Así, junto a las propiedades purificantes del vinagre de vino blanco y su efecto renovador sobre la piel, podremos eliminar en gran medida la flacidez de nuestros senos si lo combinamos con masajes diarios.
  • Autoexamínate. Más allá de los cuidados básicos de las mamas que ya citamos, el control mensual realizado de la manera adecuada puede ayudarte a prevenir un posible cáncer de mamá.

Por supuesto, no dudes en enseñar a tu hija desde joven la importancia de cuidar cada parte de su cuerpo y, por supuesto, de sus zonas íntimas y sensibles.

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