8 pautas para educar en la proactividad

La educación de los niños es un factor determinante. Por ello, ponemos a tu disposición 8 pautas para educar a niños en la proactividad.

Educar en la proactividad no es tarea fácil pero tampoco es imposible. Todo se trata de aplicar las herramientas y de ser creativos (y muy astutos) para lograr los resultados que deseamos. Por supuesto, también es necesario una dosis de buen ánimo que se ”contagie” para que los niños se motiven con mayor facilidad.

La infancia es una etapa crucial para sentar las bases de la educación y formación integral. Como madre, lo importante es que guíes los procesos, corrijas de forma positiva, des el ejemplo y estés abierta al diálogo a la hora de brindar herramientas.

A través de la disciplina lograremos educar a niños en la proactividad. Esto se debe a que este valor promueve el autocontrol y la responsabilidad del pequeño. Además le ayuda en el proceso de toma de decisiones.

8 pautas para educar en la proactividad.

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”–Nelson Mandela.

8 pautas para educar en la proactividad

1. Establece límites

El primer paso para educar en la proactividad es moderar las expectativas. Una cosa es mantener a los niños inspirados y otra cosa es imponerles nuestras ideas o conceptos.

Una vez tengamos claro lo anterior, será necesario establecer límites sanos para ayudar a los niños a no tener un solo punto de vista. En este sentido es necesario que comprendan lo que se espera de ellos para que distingan entre lo que ellos quieren y lo que se espera de ellos.

Por otra parte, es necesario tener en cuenta que los límites han sido diseñados para reducir los comportamientos desafiantes. Además, los límites permiten a los niños tener la confianza y la libertad para tomar riesgos seguros.

2. Responsabilidades

Enseñar a los niños a responsabilizarse de su comportamiento les ayudará a reconocer sus faltas, mejorarlas y no desanimarse por ellas. Asimismo, su autoestima no verá perjudicada y su buen ánimo contagiará a otros niños.

Si delegas responsabilidades a tu hijo, harás que tengas un propósito sobre los comportamientos, acciones y elecciones. La rendición de cuentas significa que se justificarán las desiciones y acciones, cada vez que sea necesario, como forma de promover el bienestar común.

3. Informa

Otro aspecto importante a la hora de educar en la proactividad es informarles a los niños acerca de que es lo que se espera de él. No solo para que se responsabilice por sí mismo, sino para que también aprenda a distinguir hasta qué punto debe hacer caso a lo que opinen los demás.

4. Técnicas de orientación

La orientación es la forma con la que se pueden resolver problemas, comportamientos directos y acciones. Como madre, debes usar técnicas de orientación que respalden el comportamiento positivo de tu hijo.

El objetivo de las técnicas de orientación es promover el comportamiento positivo y reducir el comportamiento desafiante. Su aplicación te permitirá enseñarle comportamientos apropiados, a resolver conflictos y tratar con las dificultades de la vida.

5. Escucha con empatía

Otra pauta importante para educar en la proactividad es la escucha empática. Esta ayuda al niño a profundizar y desarrollar mejor su pensamiento. Asimismo, escuchar a tu hijo te ayudará a encontrar las mejores soluciones a las distintas cuestiones.

Este hecho genera confianza, ya que el niño entiende que puede expresarse libremente y contar con tu apoyo. Como madre, debes tener cuidado de no transformar su propio mensaje en evaluación, opinión o consejo.

6. Prioriza el comportamiento

Ya sea en la escuela, o en cualquier actividad que lleve a cabo tu hijo, debes priorizar en el comportamiento con el cual tu hijo lleva a cabo la actividad y no en el resultado.

De hecho, exigir un resultado aumenta el estrés y ejerce presión sobre el niño, además de que no siempre recompensa los esfuerzos realizados.

8 pautas para educar en la proactividad.

7. Muestra autoridad

Los hijos de padres con autoridad suelen ser responsables, independientes, con buena autoestima y capaces de controlar sus impulsos agresivos.

Este estilo de crianza brinda un equilibrio entre establecer los límites apropiados y otorgar independencia al niño, así como proporcionar calidez y orientación de apoyo.

8.Trabajo y perseverancia

Por último, para educar en la proactividad, debes hacer que tu hijo comprenda que el esfuerzo siempre se recompensa. En ese sentido, enséñale que nada se puede lograr sin esfuerzo ni trabajo duro.

Debe entender que el trabajo permite ser útil en la sociedad. Para ello, es importante que, como madre, traslades este concepto al pequeño.

De esta manera, tu hijo será más consciente de lo intangibles que aporta el hecho de trabajar y la necesidad de ser perseverante para conseguir cualquier objetivo que se proponga.

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