7 cosas que olvidarás cuando seas nueva madre

María José · 30 noviembre, 2016

Convertirse en madre es mucho más que tener un bebé. Ser madre es el comienzo de una nueva vida, es cuando descubres qué es realmente ser madre y cómo es en verdad el amor incondicional, el amor más grande que existe y que nunca antes habías entendido, por mucho que otras mujeres ya madres, te habían explicado una y otra vez.

Solo cuando se es madre se sabe qué es serlo y también es la única manera de sentir el amor más puro que existe: el amor hacia los hijos. Pero cuando te conviertes en madre también hay algunas cosas que olvidarás y que aunque a veces las eches de menos, no serán prioridad para ti.

1. Las largas noches fuera

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Es posible que antes de ser madre salieras a cenar con tus amigas, amigos o con tu pareja y que después fueseis a tomar algo para disfrutar de la noche… Y que sin darte cuenta, te dieran las tantas de la madrugada. Eso era lo normal antes, ahora ya no lo es. Ahora si quieres ir a bailar toda la noche, claro que puedes hacerlo… pero tendrás que dejar en casa todo bien organizado y que tu marido o una canguro esté atento/a de tus hijos mientras estás ausente.

2. El tiempo de disfrutar del descanso

Seguro que alguna vez te has tumbado en el sofá o en la cama solo para disfrutar del descanso, sin mirar el reloj. Sin prisas. Sin obligaciones. A veces existían los domingos para eso. Ya no. Esa sensación de tranquilidad infinita desapareció en cuanto te convertiste en madre. No quieras buscarla de nuevo, porque aunque la encuentres no durará todo el tiempo que te gustaría. Aunque claro, mientras dura, puedes disfrutar de ella.

3. Un té caliente… a solas

No hay nada mejor que disfrutar una taza de té caliente para saborear la tranquilidad. Pero cuando tienes niños es muy difícil hacer eso en casa. Es posible que quienes inventaron el microondas lo hicieron porque tenían hijos y necesitaban calentar las comidas -y las infusiones- más rápido, o al menos calentar el té hasta 5 veces antes de beberlo.

4. Un baño a solas

Es complicado tener un baño relajante cuando se tienen a dos o tres niños saltando alrededor. O mientras tiran sus juguetes en el agua para que juegues con ellos. O cuando estás bañándote pero necesitan utilizar el inodoro. Lo mismo ocurre cuando quieres orinar, lo habitual es que tu hijo esté a tu lado mirando el catálogo de juguetes, ¿o no?

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5. Ver una película entera

Quizá sí veas películas enteras, pero infantiles y cuando tus hijos son mayores de 4 años. Antes de eso ni las películas infantiles son una opción para ti. Ponerte una película interesante significa que tu hijo se despierte a mitad -si la pones por la noche-.

Ponerla mientras están despiertos simplemente no es algo que se pueda hacer. ¿Y qué pasa con ir al cine? ‘¿Qué es eso?’ Estarás preguntándote… No te preocupes, en unos años podrás volver. Aunque siempre tendrás la opción de la canguro.

6. Dormir toda la noche

Esta es la mayor utopía de todas. Dormir toda la noche con bebés o niños pequeños, simplemente no es posible. No importa todo lo que lo necesites o el cansancio que tengas encima. No lo harás a no ser que te turnes con tu pareja o que contrates a una canguro para que se levante por ti en algunas noches puntuales que veas que no puedes ni con tu alma del cansancio.

Aunque también debes saber que una vez que eres madre, tu reloj interno se ajusta al modo bebé para el resto de tu vida. No importa la edad que tenga tu hijo, el mínimo ruido te hará levantarte de un sobresalto y mirar en la habitación de tu hijo para saber qué está pasando.

7. Los planes de última hora

Cuando se es madre los planes de última hora habrán pasado a una mejor vida. Siempre tendrás que preveer todo y tener las cosas bien planificadas. Aunque es cierto que a medida que tus hijos vayan creciendo podréis improvisar alguna tarde de juegos, ¡y seguro que saldrá genial!

¿Cuáles son las cosas que has tenido que olvidar desde que te convertiste en madre? Seguro que serán más de una y más de dos…