6 formas de comunicarte con tus hijos

Okairy · 23 junio, 2016

A lo largo de la infancia, tu hijo va enfrentando los conflictos propios de cada edad. En general, estos problemas surgen cuando empiezan a percibir el impulso y la necesidad de independencia o en el deseo regresivo de seguir bajo la dependencia de sus padres. Por eso comunicarte con tus hijos es esencial.

Esto tiende a crear confrontaciones inevitables y no todos los padres saben cómo actuar para comunicarse con su hijo y descubrir lo que es bueno para él. Aquí te damos 6 ideas de comunicarte con tus hijos:

1.- Sé claro y directo

Di lo que realmente quieres decir y asegúrate que tu hijo te está entendiendo. Al final de la conversación siempre pídele que te diga con sus propias palabras lo que ha entendido. De esta forma te aseguras que todo le quedó claro y no existan futuros malentendidos.

Permite preguntas y diferencias de opiniones. Asegúrate que tus palabras son propiamente para comunicarte y dialogar, no para incitar a alguna reacción.

2.- Debes comunicarte con tus hijos desde que son pequeños

hablar con tu hija

Los padres necesitan ser supervisores, examinadores y vigilantes siempre. Una buena relación de comunicación precisa comenzar mucho antes de que tu hijo comience a vivir la adolescencia.

Si están presentes en la vida de sus hijos desde la infancia, comunicándose con ellos, respetando sus deseos y sus sentimientos no tendrán la dificultad de relacionarse con ellos en el futuro.

Ahora si siempre fuiste un padre ausente y de un día para otro quieres establecer límites e imponer el diálogo, la relación será realmente difícil.

3.- Aprenda a hablar menos y a oír más

Hay mucha diferencia entre mantener la boca cerrada y saber escuchar. Respeta las opiniones de tu hijo. Déjalo hablar sin juzgarlo después, simplemente trata de entenderlo. Realiza las preguntas que te te ayuden a aclarar las dudas que puedas tener.

Al momento de escuchar a tu pequeño no te preocupes por enseñarle alguna lección. Abre tu corazón de madre o padre para conocer al ser humano que trajiste al mundo. Apóyalo lo más que puedas y piensa muy bien cómo actuar y qué decir.

4.- No minimices el dolor o el problema de tu hijo

Hacer preguntas que no tienen respuesta inmediata o juzgar su comportamiento son formas destructivas de comunicarte con tus hijos. Esto se debe a que hacerlo devalúa los sentimientos de tu hijo como persona.

Si ya está confuso y comienzas a cuestionar su comportamiento, creas una imagen frágil y desmoralizada de él mismo. Con un autoconcepto disminuido, tu hijo pasaría a sentirse muy inseguro e incomprendido y empezará a actuar de una forma negativa.

5.- No te lamentes ni señales la culpa en nadie

Cuando se está irritado o desilusionado, inevitablemente, nuestro estado se altera y con esto se inhiben el buen juicio. Puedes sentirte frustrado cuando no puedes comunicarte con tus hijos de forma correcta.

Ellos se sentirán desconfiados, incluso pueden sentir deseos de desafiarte para mostrar su punto de vista y hacerlo valer. En esta situación, muchos padres cometen el error de lamentarse y culpar a sus hijos, llegando a herir profundamente su confianza y su autoestima.

Es importante que te controles y uses técnicas de relajación cuando sientas que puedes explotar. Respira profundo, pasa tiempo a solas o lo que necesites para controlar tus impulsos. Luego habla con tu hijo de forma tranquilamente.  

6.- Sé tú mismo

habla con tu hijo

Sé auténtico. En otras palabras, habla claramente y como tú eres. Algunos padres tienen la voz diferente y una manera completamente distinta cuando hablan con sus hijos. Suponen que esto es una característica positiva.

La realidad es que pueden inspirar miedo o falta de credibilidad y el resultado es que sus hijos no hablan con total sinceridad. Tus hijos se sienten más conectados cuando saben lo que eres. Cuando eres real, mantienes la calma y prácticas la paciencia, aumenta el sentido de conexión.

Para comunicarte con tus hijos no necesitas perder tu figura de padre

Para comunicarte con tus hijos no es preciso hablar o vestirse como ellos. Eso trae consecuencias negativas para el desarrollo de los niños. Existe una gran diferencia entre ser padre y ser un amigo.

Tú eres el padre y necesitas aprender a hacer mediaciones, a negociar y a dialogar. Ellos necesitan que crees un ambiente de aprendizaje y diálogo siempre abierto. Eso es lo que hace parte fundamental de la relación padre-hijo.