6 consejos para que tus hijos se lleven bien

Carmen Fetreros·
21 Marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Ana Couñago al
18 Febrero, 2020
Las madres y los padres tienen un papel fundamental a la hora de conseguir que los hermanos establezcan una buena relación.

Seguro que si tienes más de dos hijos te encuentras con el problema de que los hermanos se pelean frecuentemente. Es normal que se peleen de vez en cuando, pero si se repite muy a menudo puede afectar a la vida familiar. Si se pelean mucho, tienes que intentar que tus hijos se lleven bien.

Para ayudarte a conseguirlo, te vamos a dar seis consejos para que puedas ayudar a tus hijos en su convivencia diaria.

Hermanos y rivales: ¿cómo hacer que tus hijos se lleven bien?

Muchas veces estas peleas surgen por la llamada rivalidad entre hermanos. A veces, con esto, quieren mostrar su necesidad de atención, sus celos por su hermano o simplemente su aburrimiento.

El hecho de tener hermanos es muy positivo para las niñas y los niños, ya que les ayuda a relacionarse desde el primer momento con otros pequeños, a compartir juegos, alegrías y penas. Además, desde los primeros años de vida, aprenden valores como el de negociar, ayudar, compartir, etc.

Por eso, las madres y los padres tienen que intentar siempre que sea posible fomentar una buena relación entre los hijos, creando entre ellos vínculos afectivos profundos. Para ello, es primordial escuchar los problemas de todos los hijos y pensar cómo puede ayudarles sus hermanos.

La buena relación entre hermanos ayudará a establecer un ambiente familiar relajado y positivo. Por este motivo, te vamos a dar seis consejos que te vendrán bien para que tus hijos se vayan llevando cada día mejor.

hermanas

6 consejos para que tus hijos se lleven bien

1. Aprender a trabajar juntos

Es muy importante que los niños trabajen juntos más que compitan en el trabajo de casa. Por ejemplo juntos pueden ayudarse a mantener ordenada su habitación o a poner la mesa. Ayúdales a entender que si lo hacen juntos lo harán más rápido y seguro que mejor. Entre todos crearán un buen equipo si logran hacer las tareas unidos.

2. Fomenta el juego entre hermanos

Otra buena idea es fomentar que jueguen todos juntos, por ejemplo a las cartas o a algún juego de mesa. Seguro que se pelearán un poco pero eso también forma parte del juego si luego saben retomar el juego sin problemas.

También es bueno que hagan actividades y deportes juntos, como jugar al fútbol, ver películas o ir con ellos a algún museo o centro comercial que les guste. Puedes inscribirles en las mismas clases extraescolares a varios de los hermanos. Esto, les ayudará a compartir tiempo fuera de casa y los mismos intereses y aficiones. Seguro que en casa hablarán de lo que les ha ocurrido en la clase de fútbol o en la de informática.

Ayuda a tus hijos a que se lleven bien

3. Deja que cada uno tenga su espacio

Hay que intentar que cada uno tenga sus propios amigos, sus juguetes, sus actividades e intereses. Cada niño tiene que tener su propio espacio y no sentir que está obligado siempre a cargar con su hermano.

Esta situación es muy habitual cuando le encargamos al hermano mayor que cuide del menor, que lo acompañe al colegio o que le ayude con los deberes. Si ves que él lo hace encantado, perfecto. Pero si para él es una pesada carga, intenta dosificarla o darle espacio para él solo.

Deja, por ejemplo, que vaya a jugar con sus amigos al parque sin tener que llevar obligatoriamente a su hermano pequeño. Puede ser también buena idea que se vaya sin su hermano a dormir a casa de un amigo.

4. Establece reglas en casa

Es muy importante que los niños conozcan perfectamente las reglas de la casa. Por ejemplo, que sepan que no pueden botar el balón en el salón o que tienen que acostarse a una hora determinada.

Cada uno es responsable de su comportamiento y tiene que saber qué consecuencias tiene que no cumplan con sus obligaciones y deberes.

5. Evitar favoritismos

También es importante que sepan lo que pueden hacer según su edad para que no vean el trato hacia un hermano como favoritismo. Por ejemplo, tienen que saber por qué el de 15 puede salir a dar una vuelta con sus amigos por la tarde los viernes solo, y el de 12 años no.

6. No compares a tus hijos

Si estás todo el día comparando a un niño con otro al final esa actitud creará rivalidad entre los niños. Seguro que alguno de ellos se sentirá tarde o temprano mal y tratará de competir con sus hermanos por tu atención.

Intenta valorar a todos tus hijos por sus actitudes positivas pero comprendiendo sus defectos y problemas. A uno se le pueden dar muy bien las matemáticas, pero no trabajar lo suficiente. Y otro, puede trabajar mucho, pero no obtener la nota deseada.

También puedes intentar establecer un sistema de recompensas justo cuando los niños se porten bien o hagan sus tareas y deberes.