5 trucos para evitar la asfixia por objetos pequeños

 

¿Te preocupa que tus hijos se puedan asfixiar por objetos pequeños? Tienes que tener mucho cuidado. Uno de los riesgos para los bebés y niños pequeños es el de asfixia por objetos pequeños. Se suelen meter todo en la boca y esto puede suponer un riesgo si los padres o los cuidadores no están atentos todo el día.

A los bebés les encanta meterse las cosas pequeñas para chuparlas o morderlas. Lo hacen simplemente como una forma de conocimiento de los objetos, pero cuando estos son muy pequeños como una pila de botón, una moneda pequeña o una pieza de un juguete, puede ser muy peligroso.

Si se tragan un objeto pequeño se pueden asfixiar o pueden tener problemas para expulsarlo de su cuerpo. También se pueden ahogar comiendo alimentos pequeños y duros. Por ejemplo, los frutos secos son peligrosos.

También otros alimentos blandos pero en trozos demasiado grandes. Os vamos a dar cinco sencillos trucos para estar prevenidos y evitar la asfixia por objetos pequeños.

Cómo evitar la asfixia de tu bebé

1. No dejar a su alcance objetos que llamen su atención

Nunca debes dejar al alcance del niño objetos pequeños pero sobre todo aquellos que puedas llamar su atención por su forma, brillo o tamaño singular. Por ejemplo las monedas, las pilas, los botones, los imanes para la nevera, un pendiente brillante o una curiosa medalla.

El instinto maternal no es un sentimiento innato. Es el instinto que nace en la mujer por proteger, cuidar, alimentar y sacrificarse por su hijo, tras el momento de la concepción.

Aunque el niño tenga para jugar todos los juguetes a su disposición, lo más seguro es que se vaya a investigar lo que no conoce. Hay que tener mucho cuidado con las cosas metálicas que se puedan caer por accidente. Por ejemplo un abalorio de un collar o una llave pequeña de un llavero. Otros objetos pequeños con los que se pueden atragantar son las canicas, globos, tapas de los bolígrafos e incluso los pasadores del pelo. 

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2. Cuidado con los juguetes

Todos los juguetes llevan especificada la edad para la que están indicados por los profesionales. Muchos de ellos no son adecuados para niños menores de 36 meses. La razón más habitual es que contienen piezas pequeñas que pueden suponer un peligro para niños tan pequeños. También puede limitarse la edad ya que los niños no tienen suficiente madurez para jugar con estos juguetes, o no son adecuados para ellos.

Tenéis que tener también cuidado con los juguetes que no pongan ninguna indicación de edad. Lo mejor sería que el niño no jugase con ellos porque no es seguro hacerlo. Hay que retirarlos para que los niños no jueguen más. Si lo hace mira bien que el juguete no tenga piezas sueltas.

3. Cuidado con las pilas de botón y las monedas

Lo más peligroso para un bebé o un niño es que se trague una pila de botón o una moneda de cobre. Intenta que nunca estén a su alcance. Si se la traga acude lo antes posible al pediatra o a urgencias. A veces si la tapa de las pilas del juguete está en malas condiciones se puede salir y puede ser un peligro. Revisa todos los juguetes que le des al niño e intenta que ninguna de las tapas esté suelta.

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4. Cuidado con los alimentos

No le des nunca al bebé alimentos que no pueda masticar o tragar. Muchos de los ahogamientos de los niños se deben a comida inadecuada. Sobre todo frutos secos  como cacahuetes, avellanas, nueces, anacardos o almendras. ¡Todo lo que sea pequeño y duro puede suponer un peligro para un niño que no sabe masticar bien!

También pueden ser peligrosos alimentos como las salchichas pequeñas, las gominolas, las palomitas de maíz, las galletas, la manzana, la zanahoria cruda o los quesitos. Lo mejor es que sean alimentos blandos y en trozos pequeños para que ellos lo puedan masticar y tragar. Y siempre bajo tu supervisión. No dejes nunca al bebé solo comiendo alimentos pequeños.

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5. Vigilar siempre a los niños para evitar la asfixia

Los padres deben intentar que alguien esté siempre presente mientras que los bebés o los niños estén comiendo. También hay que procurar que no estén jugando o corriendo cuando están comiendo. Suele ser una de las causas más frecuentes de asfixia en niños.

Es bueno que los padres y cuidadores aprendan con especialistas técnicas y maniobras de emergencia para prevenir la asfixia y la reanimación cardiopulmonar o RCP. Lo mejor es la prevención. Un adulto debe estar siempre presente y vigilando a bebés y a los niños cuando están comiendo. También cuando están jugando para que no haya ningún riesgo de atragantamiento.

 

 

 

 

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