3 programas de intervención dirigidos a niños con autismo

08 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Quieres conocer algunos programas de intervención dirigidos a niños con autismo? En este artículo te presentamos tres de ellos.

Los niños con diagnostico de Trastorno del Espectro Autista (TEA) se caracterizan, generalmente, por mostrar problemas a la hora de desarrollar el lenguaje y la comunicación (tanto a nivel verbal como no verbal), por manifestar dificultades relaciones con las habilidades sociales y por presentar un pensamiento inflexible, rígido y absoluto. Esto los afecta significativamente en el día a día.

Por suerte, actualmente, existen diversos programas de intervención dirigidos a niños con autismo para poder trabajar en la mejora de dichos déficits. A continuación, te damos a conocer algunos de ellos.

Pero, antes, debes tener claro que las dificultades anteriormente citadas pueden aparecen en mayor o menor grado dependiendo de cada persona con TEA. Por lo que la intervención psicopedagógica debe adaptarse a las necesidades especiales del niño en cuestión. Es decir, debe llevarse a cabo una intervención especializada y personalizada según las características del pequeño y de su entorno.

“Etiquetar a alguien como que “está en un mundo propio” es uno de los peores errores. Las dificultades con la comunicación y la interacción social no significan que uno es de otro planeta. La falta de contacto visual no significa que no puedan ver. El vagar no significa que estén perdidos”.

-Liz Becker-

Niño con autismo ausente mirando por la ventana.

3 programas de intervención dirigidos a niños con autismo

El método ABA

El Método ABA (Applied Behavior Analysis o Análisis Conductual Aplicado) es un modelo de intervención dirigido a niños con autismo para que estos puedan potenciar y desarrollar nuevas habilidades, generalizar las conductas adecuadas a otras situaciones y disminuir los comportamientos no deseados.

Dicho método se basa en el condicionamiento operante, pues consiste en reforzar de forma positiva y sistemática al niño, entregándole algún premio (comida, alabanza, canción, juego, etc.), cada vez que realice determinadas conductas deseables relacionadas con las siguientes áreas:

  1. Habilidades adaptativas.
  2. Habilidades motoras.
  3. Lenguaje.
  4. Habilidades sociales.
  5. Habilidades cognitivas.
  6. Funciones ejecutivas.
  7. Habilidades académicas.
  8. Habilidades de juego.

Estas, a su vez, se van dividiendo en tareas más pequeñas para facilitar la ejecución de las mismas y poder llegar al nivel máximo del individuo.

El modelo TEACCH, uno de los programas de intervención dirigidos a niños con autismo

El modelo TEACCH (Treatment and Education of Autistic and Related Communication Handicapped Children o Tratamiento y Educación de niños con Autismo y Problemas de Comunicación relacionados) se basa en la:

  • Estructuración del ambiente: organizando de forma óptima de los espacios físicos, los horarios, los materiales, etc.
  • Utilización de materiales e indicaciones visuales.
  • Colaboración de la familia, empleando en casa los mismos materiales y técnicas.

Este método se adapta a la perfección a las necesidades especiales de los niños con autismo y facilita, así, su aprendizaje y el correcto desarrollo de habilidades sociales y de comunicación.

Madre con su hija con autismo llevando a cabo uno de los programas de intervención.

“El método TEACCH es el programa de educación especial más usado en todo el mundo y existen informes de su eficacia en mejorar habilidades sociales y de comunicación, reduciendo conductas maladaptativas y mejorando la calidad de vida y disminuyendo el estrés familiar”.

-Fernando Mulas y otros-

Programa PECS

El programa PECS (Picture Exchange Communication System o Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes) tiene el objetivo de enseñar a los niños con autismo ciertas estrategias para la comunicación y la interacción social. De modo que los pequeños adquieren, de forma gradual y progresiva, las habilidades necesarias para comunicarse con naturalidad a través del intercambio de imágenes o pictogramas.

Cabe destacar que dichos programas de intervención psicopedagógica deben estar siempre aplicados por profesionales especializados. Aunque la implicación de la familia es fundamental para que estos se puedan desarrollar con éxito y se obtengan unos resultados positivos.

  • Mulas, F., Ros-Cervera, G., Millá, M. G., Etchepareborda, M. C., Abad, L., y Téllez de Meneses, M. (2010). Modelos de intervención en niños con autismo.Rev Neurol50(3), 77-84.