12 meses, 12 personajes: fomentar la lectura en los niños

30 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la documentalista Arantza Martín Becerro
A continuación te proponemos una idea para fomentar la lectura en los más pequeños durante un largo tiempo.
 

Con la llegada de las nuevas tecnologías, a los niños y jóvenes les llaman más la atención otro tipo de actividades que la literatura. Es por ello que, en la actualidad, padres, educadores y profesionales del mundo de las bibliotecas se ven obligados a fomentar la lectura con numerosas actividades creativas e ingeniosas que llamen la atención de los niños.

La inmensa cantidad de libros de literatura infantil hace que las actividades para fomentar la lectura sean múltiples y tan solo haga falta un poco de imaginación y creatividad. Por ello, a continuación, os dejamos una idea para desarrollar tanto en los hogares como en las aulas y trabajar, así, durante un año entero la literatura y fomentar la lectura entre el público infantil.

12 meses, 12 personajes: actividades para fomentar la lectura en los niños

Aunque la variedad de actividades que se pueden crear en torno a la literatura infantil, y más concretamente al fomento de la lectura, no todas llaman la atención de los niños. ¿Te imaginas, entonces, tener la posibilidad de tener solventada esta iniciativa durante un año entero? Con la actividad que a continuación te proponemos será posible.

Primeros pasos: elección de los personajes

El primer paso, y aquel que marcará la evolución de la actividad durante todo el año, será escoger los personajes, es decir, los libros con los que se trabajarán durante los próximos meses. Decíamos anteriormente que esta actividad está destinada tanto a ser practicada en casa como en las escuelas, porque pueden ser tanto los padres como los profesores los que elijan los títulos.

 
Padres leyendo un cuento a sus hijos en la cama mientras llevan a cabo la actividad 12 mese, 12 personajes para fomentar la lectura en los niños.

En función de la edad de los niños y de su rapidez y comprensión lectora, se deben escoger unos títulos u otros. Hay que tener en cuenta que no es lo mismo escoger libros para un solo niño que para una clase. En este último caso, el nivel ha de ser intermedio para que todos puedan seguir la actividad.

Por ejemplo, para niños entre tres y cinco años, puedes trabajar con los siguientes libros:

  • El elefante Elmer.
  • El Monstruo de colores.
  • El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza.
  • ¿A qué sabe la luna?.

Segundo paso: elección de las actividades complementarias

Después de la lectura de estos libros, puedes crear numerosas actividades: desde la expresión artística a través del dibujo y la pintura de los personajes, hasta crear un juego de tarjetas de memoria relacionados con diferentes aspectos de los libros.

Esta edad, además, es idónea para fomentar también los cuentacuentos, por lo que no existirá mejor forma de fomentar la lectura en los niños que a través de la transmisión oral.

Otro tipo de actividades

Con edades más avanzadas, donde los niños ya tienen autonomía para leer por sí solos, las actividades pueden ser más complejas a la par que educativas.

 

Para niños de ocho o nueve años de edad, y destinado a los colegios, una de las actividades que les ayudará a mejorar su expresión oral será la presentación del libro que hayan leído a sus compañeros.Os aconsejamos escoger personajes que sean protagonistas de varios libros para poder utilizar varios durante el mes que durará este personaje con los más pequeños.

Niño leyendo un libro como parte de la actividad 12 meses, 12 personajes para fomentar la lectura.

Protagonistas como el Monstruo de los colores, Pupi, Elmer, Kika Superbruja o Harry Potter son algunas de las opciones que podéis elegir, entre otras muchas.

La actividad final para fomentar la lectura en los niños

Como hemos dicho anteriormente, la iniciativa 12 meses, 12 personajes tendrá una duración de un año. Cuando finalice ese año, los niños habrán leído una cantidad mínima de un libro al mes, aunque hay que intentar, en la medida de lo posible, que sean más.

Para que vean todo el progreso relacionado con la lectura que han obtenido durante un año, podéis realizar un pequeño cuaderno o dosier de cada uno de los libros. En función de la edad, en él podéis incluir datos sobre el libro, como el título, el autor o la editorial, además de otros como el tiempo que tardó el niño en leerlo, la puntuación que le da al libro e, incluso, una ilustración que muestre aquello que más le gustó.

 

De esta manera, la imaginación y la creatividad, así como la expresión escrita, entran en juego sin apenas darse cuenta.