Volver a trabajar después de una excedencia por maternidad

Yamila Papa · 12 noviembre, 2018
Volver a trabajar después de una excedencia por maternidad es, sin dudas, un cambio rotundo. Por eso, muchas mujeres quieren que ese día nunca llegue, mientras que otras lo esperan con ansias. Atravesar esa etapa requiere de preparación, organización y optimismo.

Sin dudas, volver a trabajar después de una excedencia por maternidad es uno de los momentos más angustiantes para algunas madres. No quieren que ese momento llegue nunca y cuando sucede, lo sufren bastante. Por eso, en el siguiente artículo te contaremos cómo atravesar esta situación de la mejor manera posible.

¿Volver o no volver a trabajar?

Para algunas mujeres, volver a trabajar después de ser madres es sinónimo de recuperar algo de libertad e independencia. Para otras, es una situación angustiante, estresante y repleta de miedos.

Es que la llegada de los hijos nos marca, pero de maneras muy diferentes. Más allá de que amemos lo que hacemos y nos encante el trabajo que tenemos, lo cierto es que, al ser madres, la mente y el corazón de una mujer cambian.

Por eso, muchas madres se plantean el hecho de regresar a trabajar o no, o bien en qué momento reincorporarse a su empleo. En algunas empresas, una vez transcurrida la licencia por maternidad, la mujer puede solicitar una extensión de la misma sin goce de sueldo. Es decir, no trabaja y tampoco recibe paga, o bien trabajar menos cantidad de horas, como por ejemplo media jornada.

Además, durante el primer año de vida del bebé, la madre tiene el derecho por ley de amamantarlo durante la jornada laboral, o bien salir antes. Con todo esto en vista, algunas mamás se plantean si quieren volver a trabajar después de una excedencia por maternidad o no.

La situación económica es un factor condicionante

Por supuesto, todo está relacionado a la situación particular de cada una. Quizás algunas pueden quedarse en casa cuidando de los hijos mientras el esposo trabaja, pero también están quienes deben sí o sí llevar dinero al hogar para sustentar a su familia.

Cualquiera que sea la decisión que se tome, es importante hacerlo a consciencia y pensando a futuro, no en lo inmediato. Puede que renunciar al trabajo no sea un problema en lo económico, pero sí en cuanto a sentimientos.

Una mujer que se queda en casa puede sentir depresión, angustia, irritabilidad, aburrimiento. Todos estos sentimientos los “pagan” los hijos, quienes reciben los gritos o enfados de su madre.

La conciliación inteligente implica dividir tareas y tiempos eficientemente.

Por otro lado, también es posible sentirse culpable por dejar al bebé tan pequeño al cuidado de otra persona; muchas mujeres llegan a considerarse “malas madres” por esto.

Sin embargo, cuando hay que trabajar y no existe otra alternativa, debemos pensar que es la forma de demostrar nuestro amor incondicional a los hijos. Al fin y al cabo, es el medio para proveerles comida, casa y todo lo que necesitan.

Consejos para trabajar después de una excedencia por maternidad

Si por diferentes motivos tienes que trabajar después de una excedencia por maternidad, incluso si estás deseando regresar a la oficina, deberás saber que no es una tarea sencilla. Por ello, te brindamos algunos consejos:

1. Mentalízate

Unos días antes a la fecha marcada en rojo en el calendario, debes prepararte. No solo en cuanto a quién se quedará con el bebé, sino también acerca de las cuestiones más bien emocionales. Debes estar lista para dejar a tu hijo con otra persona y que eso no te haga sentir mal.

“Mentalizarse previamente no quiere decir andar como alma en pena, sino estar consciente de que en poco tiempo se avecinan nuevos cambios”

2. Cambia tu rutina de sueño

Puede que desde que tu niño ha nacido no sabes lo que es dormir ocho horas seguidas, pero ahora que tienes que trabajar después de una excedencia por maternidad, es muy importante que descanses lo suficiente.

Irse a la cama temprano, establecer un cronograma de tareas, buscar esos momentos para descansar —por ejemplo, cuando el bebé duerme— y levantarse antes de lo habitual son hábitos que debemos ir añadiendo a nuestra rutina.

Volver a trabajar después de una excedencia por maternidad puede ser un verdadero desafío para algunas mujeres.

3. Convierte el regreso en una fiesta

Si estás deprimida o angustiada porque debes volver a trabajar, lo mejor que puedes hacer es convertir ese acontecimiento en algo digno de celebración. ¿Qué tal si te compras un vestido, unos zapatos o un bolso nuevo para estrenar ese día?

También puedes “premiarte” con algo que te guste mucho, como por ejemplo un helado, una porción de pastel de chocolate o un par de aretes. La idea es que volver al trabajo no sea algo malo, sino una oportunidad para “darte un gusto”.

Por último, si en plena jornada laboral la angustia se apodera de ti y quieres salir corriendo a ver cómo está tu bebé, te recomendamos que hagas algo que te distraiga, como ver un vídeo en internet, oír música alegre o hablar un rato con una colega. Desde luego, cuando vuelvas a casa… ¡disfruta cada segundo con tu hijo!