El vínculo afectivo y su relación con los objetos musicales

24 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Ana Couñago
¿Qué relación existe entre el establecimiento del vínculo afectivo y los objetos musicales? Te contamos lo que dice un estudio al respecto.
 

Según un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), los objetos musicales influyen en el establecimiento de un vínculo afectivo más fuerte entre madres e hijos. ¿Por qué sucede esto? A continuación, te lo explicamos.

Pero antes de abordar dicho tema, cabe señalar que la existencia y el desarrollo de estos lazos emocionales depende, en parte, de la comunicación y del tipo de interacción que, desde los primeros meses de vida, se crea entre las principales figuras de cuidado y los bebés.

“El único vínculo irrompible en la tierra es el de una madre y su bebé”.

– Anónimo –

El vínculo afectivo y su relación con los objetos musicales

Los objetos musicales para bebés, como las maracas, los sonajeros, los xilófonos, etc., son un recurso didáctico ampliamente utilizado para estimular el desarrollo cognitivo de los pequeños. Pero, además, en la actualidad, se sabe que son idóneos para establecer intercambios comunicativos materno-filiales más significativos.

Bebés jugando con objetos musicales.

Así lo demuestra un estudio realizado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), en el que se analizaron las dinámicas interactivo-musicales entre una serie de madres y sus bebés de 2 meses de edad, teniendo en cuenta tres dimensiones:

  • La estructura rítmica y métrica.
  • La organización musical.
  • Otros parámetros musicales.

Conclusiones del estudio

Los investigadores concluyeron que, cuando las madres incluyen algún objeto musical en la interacción con sus bebés, estos responden activamente y prestan mayor atención. Por lo que la comunicación entre ambos se ve favorecida y, por tanto, el vínculo afectivo también se fortalece.

Esto lo observaron en un entorno cotidiano y familiar, donde a las madres no se les dio ningún tipo de pauta de cómo utilizar el objeto musical que se les entregaba, de modo que actuaban libremente sin ser condicionadas por factores externos.

El equipo de esta investigación, a través de dichas observaciones naturales, comprobó lo siguiente:

“La madre se comunicaba con el bebé sobre y a través de la maraca mediante una gran cantidad de recursos musicales. Entre ellos, destaca cómo la madre construyó una clara estructura rítmica y métrica, lo que permitió una organización musical cada vez más compleja a lo largo de las diferentes secuencias. El adulto agregó poco a poco nuevos componentes musicales, reestructurando las propuestas iniciales de distinta manera y alternando los recursos interactivos. “.

Tras estos hallazgos, se sigue investigando con la intención de ampliar la muestra y estudiar la aparición de estas mismas conductas en niños con una edad comprendida entre los 0 y los 3 años.

La importancia de los objetos musicales en el desarrollo de los bebés

Los objetos musicales permiten crear un entorno rico y estimulante para el desarrollo de los bebés, tanto a nivel sensorial, como motriz o comunicativo.

Padre jugando con su bebé con un sonajero.

Los pequeños, desde muy temprana edad, aprenden a relacionarse y a responder ante los juguetes sonoros. Por lo que, como se afirma en el estudio anteriormente mencionado, estos pueden servir de gran ayuda y apoyo en la comunicación que las madres intentan establecer con sus hijos recién nacidos.

Lo cual, también puede repercutir positivamente en la creación de vínculos afectivos sanos y fuertes, fundamentales para lograr el desarrollo equilibrado de los niños.

“Todas nuestras vidas empezaron con el afecto humano como primer soporte. Los niños que crecen envueltos en afecto, sonríen más y son más amables. Generalmente, son más equilibrados”.

– Dalai Lama –

En definitiva, según las investigaciones actuales, parece una buena idea hacerse con diversos objetos musicales y emplearlos de forma frecuente en las interacciones con los bebés.

Así que, la próxima vez que vayas a comunicarte con tu bebé, coge antes un sonajero o algún otro juguete con sonido y utilízalo sabiendo que es una herramienta que os permite estar más conectados y entenderos mejor.