¿Eres una madre con síndrome de Wendy?

Okairy · 5 enero, 2016

¿Alguna vez has sentido que tu papel como madre o pareja está más enfocado a satisfacer a quienes te rodean? No eres la única ya que se trata del síndrome de Wendy.

De acuerdo con Wikipedia, el síndrome de Wendy “se manifiesta en una necesidad absoluta de satisfacer al otro, principalmente la pareja y los hijos”. Sigue leyendo y descubre más sobre este síndrome y cómo dejarlo de lado.

Lo que realmente es el síndrome de Wendy

Para entender de qué se trata el síndrome de Wendy debemos recordar el cuento de Peter Pan. El personaje de Wendy era el que se encargaba de hacer las tareas complejas.

A pesar de ser solo una niña, igual que el resto, lleva en sus hombros todas las responsabilidades. Desde la toma de decisiones hasta hacer las tareas que Peter no quiere, no puede o no se atreve.

Lo mismo te pasará si vives con el síndrome de Wendy. Te encargarás de todas las tareas complejas y te sentirás mal por lo que no puedes hacer.

Características de la madre con síndrome de Wendy

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Debido a que la madre con síndrome de Wendy siempre querrá satisfacer a su familia, podemos identificarla fácilmente. Lo más común es que:

  • Será perfeccionista. Pensará que si no es capaz de satisfacer todas las necesidades de su familia habrá fracasado. Se sentirá culpable cuando algo sale mal y muy probablemente pase mucho tiempo organizando cosas.
  • Cree que es imprescindible. Creerá que nadie puede encargarse de las cosas tan bien como ella. Ni siquiera se le ocurrirá pedir ayuda porque cree que de hacerlo será menos merecedera del amor de su familia.
  • Evita los conflictos a toda costa. Lo que más teme es ser víctima del rechazo. Por ello, hará todo lo posible para evitarlo. Siempre está dispuesta a hacer lo que sea con tal de recibir muestras de amor. Aunque parece feliz, en el fondo se siente muy triste e insatisfecha.
  • Maximiza sus culpas. ¿No pudo comprar el juguete que tanto deseaba su hijo? ¿No le quedó bien el plato favorito de su esposo? Ella verá esta clase de cosas como un fracaso suyo. Se culpará y estará convencida de que estas cosas la hacen menos valiosa o amada.

El orígen del síndrome de Wendy

Aunque las mujeres tenemos la idea de que complacer a nuestra familia es una de nuestras metas, siempre debe haber un equilibrio en la vida. La falta de este puede ocasionar problemas como el síndrome de Wendy.

Este síndrome se debe a dos causas principales:

  • Influencia cultural. Muchas culturas y sociedades educan a las mujeres para seguir los roles de género muy específicos. Esto conlleva que este sea un síndrome bastante común en las sociedades machistas.
  • Miedo al rechazo. Esta es la causa psicológica que gobierna al síndrome de Wendy. Si eres una mujer que ha crecido con el constante abandono o con un miedo irracional a la soledad, podrías encontrarte en esta situación. Puedes pensar que al satisfacer a otros logras que ellos se queden contigo pero siempre tendrás miedo de que un día se alejen.
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¿Cuál es el problema con el síndrome de Wendy?

 

Pensarás que preocuparte por el bienestar de tu pareja y tus hijos no tiene nada de malo. Esto es así siempre que no pierdas de vista tu salud y bienestar. Las señales de alarma deben aparecer cuando muestres los siguientes síntomas:

  • Problemas de pareja. Dentro de la relación de pareja existen roles que cada uno juega. Pero si has llegado a ese punto donde sientes que él es más una carga que una ayuda, detente a analizar lo que pasa. Como pareja deben asumir las mismas responsabilidades en número y carga.
  • Depresión o ansiedad. Con el paso del tiempo te sientes abrumada y que ya no puedes hacer mucho más. En estos momentos la depresión y la ansiedad acaban con toda tu tranquilidad. Pensarás que nada es suficiente y que aún queda mucho por hacer.
  • Tristeza. Contrario a la idea general, darlo todo por los demás no te hace más feliz. Una madre con síndrome de Wendy verá que sus esfuerzos no son agradecidos y acabará sintiendo vacío y tristeza.

Como madre y como mujer es importante que te mantengas alerta con el síndrome de Wendy. Ser una buena madre no implica dejarte de lado como persona, como mujer y como pareja.