Trucos para introducir nuevos alimentos

Naí Botello 4 julio, 2018
Si ya tu bebé está en edad de ingerir nuevos alimentos, no te pierdas los trucos que te traemos a continuación para que la transición a la nueva dieta se vuelva imperceptible. También te serán útiles para los niños, quienes muchas veces se niegan a probar ciertas comidas.

Cuando los requerimientos nutricionales de los niños exigen que su dieta cambie, lo normal es que los padres puedan sentir temor a que los pequeños rechacen la comida. En esos casos, deben recurrir a trucos para introducir nuevos alimentos.

Sin importar el apetito de los niños, en cualquier edad de su etapa como infantes pueden padecer de la llamada neofobia. Esta se traduce como el miedo a lo desconocido o novedoso.

Si los adultos con frecuencia también rechazamos probar platillos nuevos, cuanto más no tendrán esa sensación lo niños. Por eso, queremos hablarte del tema para que, teniendo las herramientas de conocimiento necesarias, logres manejar de la mejor forma la situación.

¿De dónde proviene el miedo o renuencia a los nuevos alimentos?

El miedo a probar nuevos alimentos no es una actitud exclusiva de los niños; los humanos traemos arraigado el llamado por los científicos ‘dilema del omnívoro’. Según este, sentimos un miedo inconsciente a probar nuevos alimentos debido a un recuerdo anclado que asocia la ingesta de plantas desconocidas a malestares estomacales graves, o incluso la muerte por envenenamiento.

De allí se desprende que lo que podemos considerar una renuencia a comer por capricho de los niños en realidad esté asociada a sus instintos de supervivencias más arcaicos. Si efectivamente respondemos de manera inconsciente con aversión hacia nuevos alimentos, ¿cómo podemos usar a nuestro favor esos instintos más básicos para lograr que los niños coman lo nuevo que queremos proporcionarles?

Trucos para introducir nuevos alimentos

Existen muchos trucos para introducir nuevos alimentos en la dieta de los niños. A continuación, proporcionaremos una lista con las ideas recomendadas; además, son las más efectivas.

Jugar con la comida

Se estima que la textura y el color de los alimentos son determinantes a la hora de despertar la renuencia a comer en los niños. Si algo luce pastoso, con grumos o crujiente, existe un 80% de probabilidades de que los niños sientan asco y no quiera comer.

Con estos trucos para introducir nuevos alimentos, esta tarea puede hacerse menos traumática para todos.

Sin embargo, si el niño logra estar en contacto directo con el alimento de la textura ‘rara’ a través de sus manos, se creará en su mente un sentimiento de familiaridad que lo inducirá a querer probar y luego consumir una buena porción sin sentir temor o repudio.

No obligarlo a comer

Si se obliga a un niño a comer un alimento por medio de castigos o a la fuerza, se creará en el pequeño sentimientos más arraigados de rechazo. Un niño acepta consumir de buena voluntad un alimento luego de que lo ha probado reiteradas veces.

Esto implica que puedes comenzar ofreciéndole a tu niño una cucharada del nuevo alimento; si no lo desea, paras y transcurridos dos o tres días, repites la acción. Es obvio que se necesitará paciencia, pero con la frecuencia de la ingesta, el platillo se tornará para el niño algo familiar.

Enseñar a partir del ejemplo

No basta con que le digamos al niño que coma ciertos alimentos mientras que observa que nosotros no lo hacemos. Los niños aprenden y repiten acciones a través de la imitación. Cuando los pequeños notan que comemos un alimento con mucho interés, alegría y parece que disfrutamos de su sabor, de inmediato sentirán la confianza y el interés por probarlo para confirmar por sí mismos de qué se trata.

Introducir nuevos alimentos en la dieta de los niños no siempre es fácil.

Evita darle en excesos alimentos ricos en azúcar, comidas rápidas o frituras

Si deseas añadir a la dieta de tu niño más verduras y vegetales, evita que coman en exceso dulces, frituras, o alimentos que incluyan resaltadores de sabor, como el glutamato monosódico presente en la comida rápida. Esto impedirá que se sientan cómodos consumiendo productos cuyos sabores no son manipulados artificialmente.

“Si el niño logra estar en contacto directo con el alimento de la textura ‘rara’ a través de sus manos, se creará en su mente un sentimiento de familiaridad”

Finalmente, es importante que sepas que, si buscar introducir nuevos alimentos en la dieta de tu hijo, es importante que, a la hora de comer, puedas sentarte a la mesa con él para que el pequeño sienta que juntos están experimentando los sabores de los nuevos alimentos.

Para lograr esta meta, el niño debe estar concentrado en el acto de comer. Por lo tanto, apaga el televisor, aleja los juguetes de su vista y estimúlalo sin presionarlo mientras estén en la mesa para que la experiencia sea positiva.

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