Tratamiento de la tartamudez en niños

19 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López
La tartamudez forma parte de los problemas de comunicación, pero en muchos niños este remite de forma espontánea. En caso de que esto no ocurra, es importante buscar ayuda y encontrar el mejor tratamiento.

Ante la sospecha de que nuestro hijo pueda tener un problema con el habla, lo que tenemos que hacer los padres es observar cómo es su evolución. ¿En qué momentos tartamudea?, ¿quién está presente?, ¿se repite de forma constante o solo en determinadas situaciones? Dando respuesta a estas preguntas, podremos hacer un correcto tratamiento de la tartamudez en niños.

A veces, la tartamudez puede deberse a causas hereditarias y, para ello, es crucial que averigüemos si alguno de los padres ha tenido este problema Este trastorno suele aparecer en torno a los dos años y, en la mayoría de casos, se resuelve de forma satisfactoria alrededor de los 4 y los 6 años.

¿Qué es la tartamudez?

La tartamudez está considerada un trastorno de la comunicación que se caracteriza por interrupciones involuntarias en la fluidez del habla. Repiten varias veces las sílabas de las palabras y suelen mostrar tensión muscular. Quien la padece es consciente de su problema al hablar, lo que le produce miedo y estrés cada vez que tiene que hacerlo.

Logopeda en una sesión con una niña con tartamudez.

Los síntomas van a depender de la etapa de desarrollo en la que se encuentre el niño cuando aparece el trastorno. Podemos hablar de cuatro etapas en las que la tartamudez se va desarrollando.

  1. Etapa de las repeticiones iniciales. Estas se dan cuando el niño empieza su aprendizaje del lenguaje y aparecen vacilaciones y repeticiones a la hora de hablar. Suele surgir a los 3 años.
  2. Etapa de repeticiones convulsivas. Aquí las repeticiones son más temblorosas y lentas. Esta aparece alrededor de los 6 o 7 años.
  3. Etapa confirmadora. El niño tiene interrupciones cuando habla y esto le ocasiona vergüenza, por lo que deja de emitir sonidos. El pequeño entiende que la manera en la que habla es un problema.
  4. Etapa avanzada. El chico tartamudea de forma indiscriminada, incluso con movimientos, y presenta trastornos respiratorios.

Tratamiento de la tartamudez en niños

El tratamiento de la tartamudez en niños también dependerá de la etapa en la que se encuentre. Hay niños que la superan de forma espontánea sin precisarlo, aunque siempre se debe valorar si esa recuperación es definitiva o en el futuro puede volverla a sufrir.

Debe iniciarse a partir de los 6 años, aprovechando que le lenguaje todavía no está afianzado. Los tratamientos incluyen logopedia y terapia psicológica para aquellos niños que tienen asociados problemas tales como miedo, estrés, ansiedad, conductas de evitación, etc.

No todos los tratamientos deben seguirse en el mismo orden, ni todos los que resulten efectivos para unos chicos lo son para otros. Por esta razón, es importante hacer una evaluación profunda del problema para, así, personalizar el tratamiento a cada niño.

¿En qué consiste el tratamiento de la tartamudez en niños?

La tartamudez es un trastorno del habla complicado y, además de la ayuda de especialistas, los pequeños necesitaran el apoyo de la familia. Básicamente, el tratamiento se basa en:

  1. Corregir los errores y cambiar las expresiones negativas que puedan pensar los niños del tipo “no lo voy a conseguir” o “soy un torpe”, por otras expresiones positivas como “lo puedo conseguir”, “seguro que todo sale bien” o “asumiré este reto y lo superaré”.
  2. Mediante técnicas de respiración y relajación, intentaremos manejar la tensión y ansiedad que produce el hecho de tartamudear en el niño.
  3. Manejar las conductas de evitación de estás situaciones utilizando técnicas de modificación de conducta.

Técnicas usadas en el tratamiento de la tartamudez en niños

En ocasiones, puede que el tratamiento no termine con el tartamudeo completamente, pero sí que pueden trabajarse técnicas que contribuyan a

  • Conseguir mantener una comunicación eficaz.
  • Mejorar la fluidez cuando se habla.
  • Participar completamente en las actividades que proponga el colegio, actividades sociales o en el trabajo, en el caso de los adultos.

Vamos a ver algunas de las técnicas que se emplean en el tratamiento de la tartamudez.

Terapia psicológica cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual lo que intenta es enseñar al niño a reconocer y modificar aquellos pensamientos que le crean ansiedad, miedo y que, por lo tanto, empeoran la tartamudez. Los problemas de autoestima derivados de observar que tiene dificultades al hablar también son tratados mediante esta técnica, así como el estrés y la ansiedad.

Niña con la logopeda para tratar su tartamudez.

Terapia del habla

La terapia del habla, realizada por un logopeda, enseña al niño a disminuir la velocidad del habla y, así, poder detectar cuándo tartamudea. En un principio, puede que el pequeño hable a una velocidad más lenta para tratar de identificar cuándo se va a producir una interrupción de la fluidez del habla, pero, poco a poco, conseguirá hablar de una forma más natural.

Dispositivos electrónicos

Hay algunos dispositivos electrónicos que ayudan con la fluidez del habla. Por ejemplo:

  • Máquina para la recepción retrasada del sonido.
  • Máquina que imita el habla como si estuviéramos hablando con alguien más.
  • Dispositivo para llevar a lo largo del día.

Interacción padres-hijos

Es fundamental la colaboración de los padres en casa. Practicar técnicas que ayuden al niño a hacer frente a la tartamudez, especialmente con algunos métodos que nos puede indicar el logopeda.

Respecto al tratamiento de la tartamudez en niños

En definitiva, el tratamiento de la tartamudez en niños va a depender también de cada caso; esto es simplemente una orientación acerca de las técnicas que se llevan a cabo en estas ocasiones.

Es muy importante que observes a tu hijo y, en caso de duda, buscar ayuda profesional para que se haga una evaluación exhaustiva acerca del problema del habla que presenta el niño, para que te oriente y recomiende cuál es el mejor tratamiento para tu hijo.