Cómo formar equipo entre familia y colegio

13 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el educador infantil Pedro González Núñez
Saber cómo formar equipo entre familia y colegio desde el punto de vista del docente y de los padres ayudará a que el pequeño disfrute de una mejor y más completa educación.

Imagina que tienes que detener un balón de fútbol y estás solo. Luego, piensa que ese balón se convierte en diez pelotas a la vez. ¿Podrás con todo sin ayuda? Seguramente, no. Es un ejemplo sencillo, pero sirve para ilustrarnos sobre la importancia del grupo que es solidario, se ayuda y rema en la misma dirección. Y por eso es tan necesario, en asuntos como la educación de los niños, formar equipo entre familia y colegio.

Se dice popularmente que la mente de un niño es como un libro en blanco. Sus experiencias serán las que irán escribiendo la historia de su vida. Y dichas experiencias se basarán en sus vivencias en familia, pero también entre amigos, en la escuela, etc.

De ahí que sea tan importante que todos rememos en la misma dirección para que ese libro en blanco que es la mente de un niño no se llene de contradicciones, sinsentidos y experiencias poco significativas.

Padres acompañando a su hijo a la escuela.

Familia y colegio

Familia y colegio son las dos grandes instituciones que educarán y formarán al individuo durante buena parte de su vida. Así pues, han de ser complementarias y colaborativas, pero nunca rivales.

Por eso, y dado que el ámbito escolar y el ámbito familiar son distintos y cada uno tiene sus particularidades, vamos a dar una serie de claves para que cada uno de ellos busque la implicación del otro.

Claves para que los padres mejoren su implicación

¿Qué puede hacer la escuela a través de sus profesores, profesionales y docentes para lograr una mayor implicación de los padres en la formación de sus hijos? Veamos algunas claves interesantes:

  1. Escucha activa hacia las inquietudes de los padres: los padres conocen bien a sus hijos, sus particularidades, manías, hábitos, rutinas, costumbres… Como profesores, es importante escucharlos y apoyarlos.
  2. Interés: si se observan cambios de comportamiento en algún niño, se reduce su rendimiento escolar o sus actitudes cambian del ámbito escolar al familiar, la comunicación es básica y ha de ser fluida.
  3. Reuniones personalizadas: es interesante que las reuniones entre padres y profesores sean personalizadas, ya que cada niño es un mundo y tiene sus inquietudes, sus dificultades y sus fortalezas propias.
  4. Explicaciones claras: como profesores, se les ofrecerán a los padres las explicaciones pertinentes de forma clara, sin miedo a extenderse y tratando todos los puntos, incluidos aspectos que se pueden mejorar.
  5. Charlas para reforzar: también es interesante mantener una comunicación fluida de cara a reforzar aquellos comportamientos que están siendo positivos en la escuela y que merece que se mantengan en el ámbito familiar.

Claves para implicar a los profesores

Entendamos ahora cómo formar equipo entre familia y colegio desde la perspectiva de los padres. Es decir, implicando a los profesores en el trabajo diario con los niños para que formen parte activa de su educación más allá de las meras clases. En este sentido, es conveniente

  1. Valorar el trabajo del profesional: como padres, debemos, además de valorar al docente, confiar en sus criterios y escuchar con respeto sus decisiones y aportes.
  2. Comunicación frecuente: es importante mantener una comunicación frecuente y fluida, al menos, hablando una vez cada trimestre para tratar posibles problemas que surjan.
    Madre en una reunión con el profesor de su hijo para formar equipo entre familia y colegio.
  3. Petición de ayuda: como padres, pediremos ayuda a los docentes cuando tengamos problemas educativos con los niños. Ellos nos ayudarán a solventar cualquier duda que aparezca.
  4. No socavar la autoridad del docente: es importante no poner en duda la autoridad del docente, y mucho menos delante de los niños. Los pequeños deben entender que el profesor es su referencia y lo ha de tratar con respeto y consideración.
  5. Hablar con los niños: también es importante hablar en casa con los niños sobre su vida en el colegio. Así pues, los padres podremos estar al día de sus avances y localizar posibles problemas que surjan a nivel académico, social o de comportamiento.
  6. Refuerzo: igualmente, es interesante reforzar en casa el aprendizaje recibido en la escuela. Así, se fomenta el interés por la cultura, la lectura, el arte o las ciencias y se crea un buen ambiente.
  7. Participación en las actividades: por último, es importante que los padres colaboremos y formemos parte activa en las actividades que realiza el colegio. De esta manera, se apoya la labor del docente y se valora su trabajo.

Ya tienes algunas ideas interesantes para saber cómo formar equipo entre familia y colegio desde el punto de vista de los padres y de la institución docente. Juntos pueden crear una unión indisoluble que ayudará muchísimo a los niños.