El trastorno dismórfico corporal en adolescentes

16 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿En qué consiste el trastorno dismórfico corporal? ¿Sabías que aparece con más frecuencia en la adolescencia? ¿Con qué se relaciona su aparición? ¿Qué diferencias hay con los adultos?

¿Cómo se manifiesta el trastorno dismórfico corporal en adolescentes? Antes de nada, es conveniente conocer que el trastorno dismórfico corporal (TDC) se define en el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) como una preocupación por algún defecto imaginado del aspecto físico. Por otro lado, en el caso de existir leves anomalías físicas, la preocupación que aparece a raíz del trastorno es excesiva.

Todo ello genera un malestar significativo o un deterioro en la vida de la persona. Además, el trastorno no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental, sino que es algo primario. Finalmente, hay que especificar si al trastorno se le añade (o no) lo siguiente:

  • Dismorfia muscular (similar a la vigorexia).
  • Tipo de insight del paciente: bueno, pobre, nulo o delirante.

El trastorno dismórfico corporal en adolescentes

Después de esta breve introducción sobre el trastorno, vamos a conocer de qué tipo de patología hablamos, cómo se manifiesta en adolescentes y qué tratamientos suelen ser los elegidos a nivel psicológico. Pero antes conozcamos qué cambios ha sufrido este trastorno en los manuales de referencia y cuáles son sus características generales.

Chico adolescente mirándose al espejo porque sufre trastorno dismórfico corporal.

Un trastorno obsesivo-compulsivo

Como dato de interés, hay que señalar que el trastorno dismórfico corporal pasa de ser un trastorno somatomorfo en el DSM-IV-TR, a clasificarse como un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en el DSM-5.

Además, en relación a este cambio de categoría, en el DSM-5 se añade otra novedad, y es que el paciente debe haber realizado comportamientos repetitivos o actos mentales en respuesta a preocupaciones por la apariencia. En el caso de la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades), clasifica el trastorno como hipocondríaco.

Características generales

El trastorno dismórfico corporal, según datos del DSM-5, tiene una prevalencia del 2,4 % en la población americana, frente a un 1,7 % en otras poblaciones. Se trata de un trastorno que suele ser crónico, aunque tratable y con posibilidades de mejoría. Suele aparecer junto a otras patologías (comorbilidad), entre las que se incluyen

Características del trastorno dismórfico corporal en adolescentes

El trastorno dismórfico corporal, aunque puede aparecer a cualquier edad, suele manifestarse a los 16-17 años (2/3 de los pacientes lo presentan antes de los 18 años).

Cuando se da el trastorno dismórfico corporal en adolescentes, es decir, cuando aparece antes de los 18 años, es más probable que aparezcan intentos de suicidio y la comorbilidad con otros trastornos es mayor. Además, en adolescentes su inicio suele ser más gradual que en el caso de los adultos, donde el inicio es sobre todo agudo.

¿Cómo se manifiesta en adolescentes?

En los adolescentes los síntomas aparecen de forma más progresiva; puede ser que se empiecen a fijar en algún “defecto” o parte del cuerpo que no les gusta y que poco a poco aumenten su atención sobre dicha zona. De esta forma, la obsesión iría en aumento, así como la preocupación asociada, lo que se retroalimentaría por una distorsión de la propia imagen, que también iría in crescendo.

Tratamiento del trastorno dismórfico corporal con adolescentes

El objetivo del tratamiento del trastorno dismórfico corporal en adolescentes, al igual que en adultos, es que el paciente o la paciente aprenda a tolerar el malestar y a eliminar las cogniciones derrotistas que surgen de su distorsión de la imagen. Además, se persigue cambiar la imagen corporal del sujeto que padece el trastorno.

En un estudio de Peña-Casquero (2016), donde se realizaba una intervención cognitivo-conductual en una adolescente con TDC, se corrobora la eficacia de la terapia cognitivo-conductual, que suele ser la más empleada en este tipo de trastorno.

Por otro lado, sabemos que entre los adolescentes el peso de la imagen corporal suele ser mayor que en adultos, ya que le dotan a esta de un gran poder, que en gran parte define su autoestima y su autoconcepto.

Con el tiempo, esto se va suavizando, pero en la etapa de la adolescencia es muy común. Por ello, será importante trabajar en lo último que hemos comentado: el cambio de la imagen corporal, para que la persona no solamente tolere y acepte su propia imagen, sino que se sienta orgullosa de ella e identificada con la misma.

“En lo que piensas, te conviertes. Lo que sientes, lo atraes. Lo que imaginas, lo creas”.

-Diego A. Mejia-

Chica adolescente mirándose al espejo.

Tratamiento de Rosen y cols.

El tratamiento de Rosen y cols. para el trastorno dismórfico corporal incluye una serie de elementos, concretamente, tres técnicas que suelen ser muy efectivas para este tipo de patología:

  • Psicoeducación: explicarle al paciente qué le ocurre y cómo podemos trabajar en ello y ayudarle.
  • Exposición con prevención de respuesta (EPR): exponer al paciente a su propia imagen corporal y prevenir las conductas repetitivas o de comprobación de su cuerpo, es decir, evitar que las realice.
  • Reestructuración cognitiva (RC): esta técnica tiene el objetivo de cambiar los pensamientos disfuncionales (y distorsionados) asociados al cuerpo (o a la zona que tanto rechaza) que manifiesta el paciente.

De hecho, en el estudio anteriormente mencionado de Peña-Casquero, el tratamiento aplicado consistía en una terapia cognitivo-conductual que incluía dos de estas técnicas: la EPR y la RC. Concretamente, lo que se prevenía a través de la EPR era la respuesta ante estímulos (por ejemplo, espejos) que producían conductas de reaseguración, evitación y escape.

“Enamórate de la persona que estás viendo frente al espejo”.

-Anónimo-

Como vemos, el trastorno dismórfico corporal en adolescentes es un trastorno complejo que requiere una atención especializada. Su pico de aparición se da en esta etapa evolutiva, seguramente debido a la importancia que le dan los jóvenes a su imagen corporal, a la presión social que sufren muchas veces por “encajar” con el grupo o con estar siempre “perfectos” o a la gran repercusión e influencia que ejercen las redes sociales en esta etapa evolutiva.

Pedir ayuda profesional es la mejor manera de ayudar y acompañar a estas personas. ¿Cuál es el objetivo con ellos? Trabajar para que aprendan a amar a su cuerpo y a obtener de su reflejo en el espejo una imagen más realista y objetiva.

  • American Psychiatric Association -APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid. Panamericana.
  • American Psychiatric Association -APA- (2000). DSM-IV-TR. Diagnostic and statistical manual of mental disorders (4thEdition Reviewed). Washington, DC: Author.
  • Caballo (2002). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Vol. 1 y 2. Madrid. Siglo XXI (Capítulos 1-8, 16-18).
  • OMS: CIE-10. (1992). Trastornos Mentales y del Comportamiento. Décima Revisión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades. Descripciones Clínicas y pautas para el diagnóstico. Organización Mundial de la Salud, Ginebra.
  • Peña-Casquero, P. (2016). Tratamiento cognitivo conductual en una adolescente con trastorno dismórfico corporal. Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes, 3(1): 37-44.