Depresión en adolescentes: ¿Cuál es su origen y cómo ayudarlos?

La depresión en adolescentes se ha convertido en un fenómeno que preocupa al mundo. Pues padres, pares y expertos se encuentran en vilo ante jóvenes frágiles que no resisten ciertas emociones y viven abrumados. Pero, ¿cuál es su origen?

Aunque los especialistas indican que este problema resulta del momento emocional angustiante que muchos jóvenes viven actualmente, la realidad es que la ciencia ha logrado determinar no solo sus causas, sino también los modos de tratar esta patología que afecta a uno de cada cinco adolescentes.

Ciertamente, la depresión es un estado grave, especialmente si el mismo toma el control del menor. Por eso, si tu hijo se siente triste, melancólico, infeliz, abatido o desbastado, este artículo será de gran utilidad. Presta atención que a continuación conocerás cómo tratar a un joven que lo padece.

Depresión en adolescentes, ¿qué es exactamente?

La depresión en adolescentes es un trastorno que se caracteriza por sentimientos de tristeza, desánimo, baja autoestima constante y pérdida de interés en actividades cotidianas del chico. Estudios mostraron que la depresión en adolescentes ha ido en aumento desde 2012, afectando toda una generación.

Asimismo, esta patología de índole psicológica es capaz de modificar el modo en que los jóvenes se perciben a sí mismos y a sus propias vidas. Por supuesto, la visión de estos pacientes es negativa y su pesimismo hace que no puedan apreciar soluciones positivas para problemas o situaciones conflictivas.

Sin duda, hablamos nada más ni nada menos que de una condición seria que afecta emociones, pensamientos y comportamientos juveniles. Por ello, en caso de no ser tratada de forma adecuada, puede acarrear graves consecuencias.

Síntomas de la depresión en adolescentes

Quienes padecen este tipo de trastorno presentan una serie de síntomas bien precisos. Pueden aislarse o bien aparentar estar bien mas sufrir en silencio. Incluso, en aquellos casos más extremos, es posible que el chico se autoflagele como modo de manifestar su tormento.

  • Problemas a la hora de conciliar el sueño. Este cambio de hábitos es la evidencia física preliminar de la depresión en adolescentes. Si el joven duerme poco o dedica a la cama más horas de lo normal puede estar padeciéndola.
  • Cambios de alimentación. Una pérdida total del apetito o comer demasiado son síntomas de alerta. Además, trastornos alimentarios como bulimia o anorexia suelen estar ligados a la depresión.
  • Desinterés por actividades corrientes. El menor ya no disfruta sus pasatiempos. Es así como el joven tenderá a mostrarse aburrido e insatisfecho, prefiriendo estar solo constantemente.
  • Enfados y sollozos espontáneos. Tanto la irritabilidad como la tristeza se presentan como los síntomas más frecuentes en estos casos. Así, ataques de ira y llanto sin causa aparente se constituyen en señal de alarma.
  • Comentarios autodestructivos. Justamente este tipo de acotaciones despectivas hacia sí mismos da cuenta de su falta de autoestima. Otros factores que deben ser considerados son la culpa exagerada y la búsqueda de apoyo frente al fracaso.
  • Alejamiento de sus amigos. El joven se aparta de su entorno, por quien pierde el interés dado que privilegia la soledad. Incluso pueden hacerse presente peleas con compañeros y comportamientos riesgosos.
  • Pensamientos suicidas. Hablamos aquí de un síntoma extremo y cabal de este tipo de trastorno. De este modo, se presentan estas ideas con foco en el sinsentido de la vida a través de frases o intentos de suicidio.

¿Cuál es el origen de la depresión en adolescentes?

Entre las causas de este padecimiento se encuentran casos de factores hereditarios, así como también cierta relación con otras patologías. De hecho se estima que un 15 % de las depresiones son provocadas por problemas médicos.

Por otro lado, los especialistas en la materia sostienen que el consumo de ciertos medicamentos, drogas o alcohol pueden conducir a sufrir esta afección. En líneas paralelas, pueden existir factores hormonales y neurotransmisores.

Los eventos traumáticos de la vida cotidiana se convierten en situaciones complejas a nivel emocional. Por eso, la pérdida de seres queridos, divorcios, problemas académicos o laborales y mal de amores generan la depresión en adolescentes.

Un último factor lo constituyen los traumas de la infancia. Entonces, el maltrato infantil -sea físico, psicológico o sexual- tienden a generar modificaciones en el cerebro. Así, el joven se torna más propenso a la depresión.

¿Cómo ayudar al adolescente?

Ante la presencia de los síntomas anteriormente mencionados, resulta imperioso acudir inmediatamente a un profesional de la salud para evitar mayores inconvenientes. De ese modo, el especialista determinará el procedimiento a seguir.

Este trastorno puede combatirse con psicoterapia o el uso de medicamentos antidepresivos. Sin embargo, en casa es posible ayudar con la implementación de estas prácticas cotidianas tan útiles como saludables:

  • Diálogo. Comunícate y conecta con tus hijos, conoce sus causas profundas y evalúa su estado. El apoyo familiar reforzará vínculos entre sus miembros.
  • Planificar y construir rutinas. Nada mejor que ayudar al joven a confeccionar un horario capaz de establecer horarios que aporten orden. Debe incluir actividades y determinar momentos de descanso.
  • Actividad física, gran alternativa. Los ejercicios físicos pueden ayudar al menor a canalizar su estrés y desprenderse de sentimientos negativos. Mejor aún si son al aire libre o grupales.
  • Priorizar y alentar el tratamiento. Anime a su hijo a cooperar en su acompañamiento psicológico. Manténgase a su lado para recordarle cada avance y cambio logrado.
Categorías: Salud Etiquetas:
Te puede gustar