Tips para que tu hijo hable fluido

Gladys 25 abril, 2017

El amor, la paciencia y la dedicación son los principales ingredientes para que tu bebé hable de forma fluida. Así se desenvolverá  de manera mucho más independiente.

La comunicación es una necesidad del ser humano desde que nace. Desde el mismo momento en que los tenemos entre los brazos, nos damos cuenta de que ellos intentarán transmitirnos mensajes, a través del llanto, del balbuceo, sonrisas, gestos, etc. Y aunque no existe un truco mágico para que hablen rápido, es fundamental conocer las herramientas para ayudarle.

De acuerdo con los expertos en neurolingüística, hay que prestar una atención especial a la estimulación del habla, puesto que todos están programados para hacerlo. Es decir, sabiendo que el niño podrá pronunciar las primeras palabras con el paso del tiempo, hay que esforzarse en una motivación temprana para que vaya aprendiendo por entrenamiento.

La comunicación es una necesidad que el niño demostrará con el llanto o el balbuceo

Según esta ciencia, mamá y papá no pueden desaprovechar ninguna oportunidad para hablar con los retoñitos, por ejemplo, cuando le estén dando de comer, si lo van a bañar, al dedicarle un tiempo para el juego o si han cometido algún error. Esto no solo lo impulsará a comunicarse mediante palabras, sino que podrá establecer un vínculo contigo desde el inicio.

La constancia es la clave del éxito para alcanzar esta meta, por eso, debes valerte de la repetición para que la alcancen juntos. Si le vas a ofrecer agua, no dudes en usar frases como: “aquí está el agua”, “toma un poco de agua”, “qué rica es el agua”. Insistir con ciertas frases ayudará a que asocie los vocablos con los diferentes objetos.

 Evita presionar a tu bebé

Aunque ese pequeño ser humano logre arrugarnos el corazón y hace que le hablemos en cierto tono de voz para mimarle, es importante que le hablemos con firmeza a cada instante. Por supuesto, podemos dejar estas expresiones o lenguaje particular cuando queramos hacerle cariños o consolarlo frente a una situación.

A muchas madres les preocupa ver cómo otros pequeños comienzan a comunicarse con el entorno con palabras claras o gestos concretos. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que cada chiquitín posee unas habilidades propias, unas destrezas particulares y un grado de comprensión diferente. Sin duda, presionarles sería un grave error. Déjalo que hable a su debido tiempo y ayúdale con técnicas de estimulación.

Los niños aprenderán a hablar a su ritmo y sin presiones

10 consejos para ti

Los terapistas de lenguaje dicen que, entre los 18 meses y los dos años, los bebecitos deberían tener un amplio desarrollo del vocabulario, llegando a unas 200 o 250 palabras. Pero, si este no llega a ser el caso de tu hijo, procura ir a un especialista para que te oriente, lo evalúe y te dé algunas de sus técnicas para que hable.

Además de esto, trata de seguir estos sencillos consejos para que juntos alcancen esa hermosa meta:

  • Aprovecha las comidas para inducir el habla
  • Enséñale a beber líquidos con pajilla o pitillo
  • Evita hablar como si tú fueras un bebé
  • Menciona el nombre de todo
  • Cuéntales una historia antes de dormir
  • No evites mencionar ninguna palabra
  • Canta canciones fáciles de comprender
  • Usa apoyos visuales y señala con tu mano las cosas
  • Convierte esta actividad en juego, aprovechándote de la curiosidad natural.

Tres alimentos aliados del habla

Si tu hijo ya consume alimentos sólidos, no puedes dejar pasar la oportunidad de ofrecerle ciertos alimentos que fortalecerán la inteligencia y la memoria. Estos dos factores son relevantes para que el proceso de aprendizaje sea rápido, eficiente y sin tantos tropiezos.

Los huevos son la primera alternativa en la lista, gracias a que contienen colina, una sustancia que favorece la sinapsis (conexión entre las neuronas). La velocidad a la que se da este proceso influye sobre el razonamiento, las emociones,  el pensamiento, entre otras. En teoría, cuanto mejor sea, las aptitudes serán mejores.

Los huevos, la remolacha y el pescado azul les ayudarán a hablar más rápido

Por otro lado, la remolacha es un vegetal increíble para esta tarea, puesto que contiene monofosfato de uridina, que cumple la misma función que el anterior y aumenta las habilidades cognitivas.

Y lo que no puede faltar en la dieta complementaria es el pescado azul, que posee ácido docosahexaenoico (ácido graso omega 3, que ayuda en el desarrollo de la inteligencia. Respecto a esta opción, hay que esperar a que cumpla el año y el pediatra autorice su ingesta, debido a que puede despertar reacciones alérgicas.

Hacer que tu hijo hable rápido es un trabajo en equipo entre mami, papi y él. Jamás lo presiones para que diga lo que tú quieras; por el contrario, haz que el aprendizaje sea divertido y los tres puedan disfrutar de estos momentos de crecimiento.

Te puede gustar