Tetanalgesia: ¿en qué consiste?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez el 12 febrero, 2019
Yamila Papa · 12 febrero, 2019
La llamada tetanalgesia es la capacidad que tiene la lactancia de curar heridas, reducir dolores y darle al bebé todo el confort que necesita. Muchos pediatras lo recomiendan durante una vacuna, tratamiento o momento traumático.

No solo el nombre es curioso, sino también el efecto que ofrece. La tetanalgesia es un término utilizado en los últimos tiempos para definir ese ‘remedio’ a cualquier mal que es amamantar a nuestro bebé.

¿Qué es la tetanalgesia?

Aquellas mujeres que están amamantando a sus hijos deben saber que existe lo que se conoce (actualmente) como ‘tetanalgesia’. No es un invento ni nada por el estilo… ¡Es que darles el pecho es algo mágico!

Durante el primer año de vida los niños dependen 100 % de sus madres y no son pocas las que se han dado cuenta de que, al darles de mamar, parece que se acaben todos los problemas. Y no nos referimos únicamente al llanto cuando tienen hambre, sino también a los dolores físicos.

Beneficios

Muchas mujeres optan por darle el pecho a sus bebés con el fin de calmarles cuando lloran desesperadamente y evitar ser «señaladas» en el consultorio del médico, en el autobús o en una reunión familiar.

Pero lo que no saben es que, a través de ese acto de amor, además de alimentarle, están calmando sus dolores, sus temores y sus traumas. En eso consiste la tetanalgesia. Este término, entonces, se emplea para referirse a las propiedades analgésicas que tiene la lactancia materna, debido al efecto calmante que a los bebés les produce succionar el pecho (por eso también se calman cuando tienen un chupete o un biberón).

Muchos pediatras defienden este concepto y lo recomiendan a las madres, principalmente a las primerizas, porque da muy buenos resultados. Cuando sienten dolor, tienen miedo o estrés, el mejor remedio para un bebé es tomar el pecho.

El término tetanalgesia fue acuñado por dos pediatras de un centro de salud de Madrid y deriva de las palabras “teta” y “analgésico”, haciendo alusión al poder curativo de amamantar. Los niños pequeños son protegidos por el abrazo de sus madres, de eso no hay duda, pero también sienten tranquilidad y reducen los dolores cuando están succionando el pecho.La tetanalgesia ayuda a calmar al bebé.

Cuando succionan, los niños liberan endorfinas, relacionadas al bienestar y a la sensación de tranquilidad. Además, la leche materna aumenta la producción de estas hormonas y, junto a la saciedad del apetito, ellos están mucho más a gusto.

La tetanalgesia para calmar al bebé

Por ejemplo, si tienes que llevar a tu bebé al pediatra para que le coloque una vacuna, la mejor manera de evitar que llore al recibir el pinchazo es amamantarle en ese momento. De esta manera, no se dará casi cuenta de lo que está sucediendo a su alrededor.

Y, si para ese momento ya ha comido o no tiene ganas de alimentarse, puedes «simplemente» abrazarle y dejarlo en tu regazo, practicando lo que se conoce como ‘madreanalgesia’. ¡Porque no hay medicina más eficaz que el abrazo y los mimos de mamá! Al salir de la consulta, lo puedes calmar dándole el pecho. Parece algo mágico, pero no lo es.

De esta manera, la experiencia de la vacunación, de un examen médico, de la extracción de sangre o de una enfermedad, será menos traumática, menos dolorosa y más disfrutada incluso por los padres.

Si bien, algunas madres optan por las canciones, los juguetes o los vídeos en el móvil al momento de ingresar al consultorio del pediatra, está comprobado que la mejor manera de que el bebé no llore, o lo haga en menor intensidad, es dándoles el pecho.Tetanalgesia para calmar al bebé.

En el caso de aquellos niños que ni siquiera se dejan examinar por el profesional, también puede ser una buena técnica la tetanalgesia, ya que estarán ocupados en otros menesteres que al mismo tiempo le representan tranquilidad y una sensación de protección al estar entre los brazos de su madre.

Conclusión

La tetanalgesia nos recuerda que dar el pecho es una práctica no solo natural sino también beneficiosa en todo momento. Puede calmar el dolor, el miedo o la ansiedad del bebé y hacer que la madre también deje de lado los nervios, el estrés o la preocupación por el bienestar de su hijo.

No importa si otras madres, familiares o amigos dicen que lo estás mal acostumbrando al pecho y que de esa manera será más difícil dejar la lactancia. Piensa en las bondades que este acto tiene en tu bebé y en cuán feliz será en sus primeros meses de vida.

  • García, E. J. (2015). Implementación de la Tetanalgesia. Revista Enfermería Docente.