Tareas simples que puede hacer un niño pequeño

08 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicopedagoga María José Roldán
No importa que los niños sean pequeños; ellos también pueden participar en tareas simples. Además, ¡estarán encantados de hacerlo!
 

¿Quién dice que tienes que hacerlo todo por tus hijos pequeños? Aunque es cierto que la vida con niños pequeños suele ser desordenada y caótica en casa, eso no significa que tenga que ser así siempre o que tú tengas que ir recogiendo todo detrás de tu gran tesoro. Existen tareas simples que puede hacer un niño pequeño y, por lo tanto, tu hijo también.

Desde pinturas de dedos hasta montones de ropa, parece que las tareas nunca se pueden hacer. Al involucrar a tu hijo en la limpieza, puedes obtener ayuda con las tareas y enseñarle a tu pequeño habilidades imprescindibles para la vida. Aquí hay algunas tareas simples que un niño pequeño puede aprender a hacer.

Tareas simples para tus hijos pequeños

Guarda los juguetes

A los niños pequeños les encanta sacar tantos juguetes como puedan. Tiran cestas de bloques, cubos de colores y cajas de libros. A veces, también les gusta volver a poner las cosas en un contenedor. Incluso, si a tu hijo no le gusta guardar los juguetes, ciertamente puede aprender la habilidad.

Ayudar en las tareas de la casa es una misión de todos los miembros.

Los niños de esta edad se estresan fácilmente, así que no esperes que puedan ordenar una habitación completa después de un día entero de juego. Exige que tu hijo limpie antes de que coja un juguete nuevo o separa lo que se espera que guarde.

 

A esta edad, a los niños también les va mejor si estás limpiando con ellos, así que considera alternar los bloques de almacenamiento o encontrar alguna forma de involucrarte en el proceso. Esto es así porque necesitan aprender de ti para hacerlo y también seguir tu ejemplo.

Mesa despejada después de las comidas

Los niños pequeños, a menudo, comen con cucharas, tenedores y platos especiales para niños. Normalmente, son de plástico y, por lo tanto, bastante difíciles de romper. Puedes enseñarle a tu hijo a tirar servilletas, poner restos de comida en la basura y llevar su plato al fregadero.

Intenta indicar a tu hijo que haga las tareas en el mismo orden cada vez. La repetición ayuda a solidificar el aprendizaje a esta edad. Lo ideal es crear una rutina diaria para que, cuando tenga que hacerlo y vea que tú también lo haces, salga solo.

Poner la ropa en el cesto

Un cesto suele tener la altura adecuada para un niño pequeño. Muéstrale a tu hijo dónde ubicar la canasta y demuéstrale cómo poner la ropa en el cesto. Luego, todas las mañanas, haz que tu hijo ponga pijamas en el cesto, y todas las tardes pídele que ponga la ropa del día en la canasta.

Los niños de esta edad también pueden entender que las toallas, paños y otros artículos que no sean de ropa deben ir en el cesto si lo conviertes en una rutina diaria. Solo asegúrate de revisar la cesta en busca de papeles, juguetes, llaves y otros objetos variados que tu hijo pueda poner en el cesto sin querer y que no deben meterse en la lavadora.

 
Niños recogiendo sus juguetes, una de las tareas sencillas que pueden realizar en casa.

En las tareas simples que no se te olvide la paciencia

Recuerda que un niño pequeño solo está aprendiendo a cómo hacer todas estas tareas. No ha nacido aprendido y necesita que le enseñes las habilidades de la vida. Mantén cada tarea simple, con uno o dos pasos como máximo. Elogia a tu hijo por su esfuerzo, no por la calidad de su limpieza.

Incluso si la ropa no llega hasta el cesto o necesita diez viajes para despejar la mesa, concéntrate en lo positivo. Sobre todo, recuerda que estás tratando de crear una experiencia positiva para tu hijo al hacer las tareas domésticas. Al seleccionar actividades apropiadas para su edad y mantenerlo divertido, puedes ayudar mucho a tu hijo a que aprenda a realizar tareas simples en el hogar.

La paciencia será la gran necesidad en estos casos, puesto que tu hijo se equivocará, manchará, se le caerán cosas, romperá otras y, posiblemente, tengas que recordarle todo un millón de veces y ayudarlo en la gran mayoría de los casos. Pero es un proceso de aprendizaje que necesita de tu orientación y también de tu paciencia.

Poco a poco, a medida que tu hijo vaya creciendo, necesitará menos de tu ayuda y podrá realizar las tareas por sí mismo. Pero, con la constancia necesaria, aprenderá a interiorizar los procesos y hacerlos suyos como parte de su rutina diaria.