¿Por qué surgen los celos entre hermanos?

Adrianazul · 5 mayo, 2017

Al pequeño y único rey la casa, ese que andaba orgulloso por doquier hablando, haciendo y deshaciendo a diestra y siniestra, de repente el mundo se le resquebraja: ¡Ha llegado un bebé al hogar! Siente celos… ¿y sabes qué? Es normal…

Los celos son un estado afectivo que en los niños se caracteriza por el miedo a perder o ver reducido el cariño de sus padres, especialmente el de su mamá, debido al nacimiento de un nuevo hermano al que su mami va a tener que dedicar mucho tiempo durante los primeros meses de su vida.

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia, según argumentan los expertos en psicología, los sentimientos de celos se producen de forma natural en el hermano mayor del bebé recién nacido. Y este sentimiento forma parte de una etapa normal y necesaria en su desarrollo evolutivo, la cual le ayuda a madurar.

Así que tranquila, sentir celos es una reacción natural del hijo mayor hacia el más pequeño. Y es probable que tu hijo de vez en cuando piense: “este que ni camina ni habla tiene a mis papás y a mis abuelos encantados”. Hasta es probable que haga monerías para llamar la atención, todo esto es normal, es solo que tu bebé siente celos; él es una víctima del síndrome del príncipe destronado que está haciendo de las suyas.

Los celos son una reacción natural

Los celos afloran en los niños independientemente de la edad, por eso debemos preparar a los niños para la llegada del bebé, fomentando sobre todo su autoestima y haciéndole partícipe de todo lo relacionado con la llegada del nuevo miembro de la familia. Debemos actuar con cariño, pero con firmeza y sin perder de vista sus criterios educativos.

Durante esta etapa de celos, sigue dedicándole a tu hijo mayor el mismo tiempo que le ofrecías antes de la llegada del bebé, ofrécele el mismo cariño que le demostrabas y sobre todo tenle paciencia pues esos sentimientos acaban por desaparecer.

 

Trata de ver la situación desde la perspectiva de tu hijo, quien después de la alegría inicial de ver por fin a su hermanito, es posible que se desilusione un poco de la experiencia de tener a un recién nacido en casa. Al fin y al cabo es una persona que no les habla, no juega con ellos y ni siquiera les sonríe.

Ahora que ya está el bebé en casa, también es muy probable que tu primer hijo empiece a ver sin mucho agrado la cantidad de atención que este pequeñito necesita y desde luego no les resulta fácil compartir, así, de repente, la atención y el cariño que antes su papá y su mamá le daban solo a él. Esos dos motivos son suficientes para ponerse de vez en cuando “de malas” con el nuevo hermanito y que los celos comiencen a surgir.

Ayuda a tu hijo a superar los celos

Es muy difícil dejar de ser el sol para ser una estrella más en el universo de la casa familiar, y es muy probable que tu hijo sienta que eso, que ya no es el sol sino simplemente otra estrella, pero existen algunas pautas que debemos tener en cuenta para minimizar en los hijos mayores los efectos de los celos por la llegada de un nuevo miembro a la familia:

 

  • Mentalízale. Es recomendable que unos meses antes de que nazca el bebé abonemos el terreno y preparemos al hermano mayor para el nacimiento de su hermanito. Tampoco se recomienda hacerlo muy pronto para que no se les haga demasiado largo. Hacia el segundo trimestre del embarazo, es bueno hablarles de los cambios que se van a ir produciendo, pero conviene hacerlo con un lenguaje que entiendan y sin saturarles con demasiada información. Lo ideal es que entiendan lo positivo de tener un nuevo hermano o hermana.
  • Anticipa los cambios. Si se precisan cambios de habitación, es mejor hacerlos antes del nacimiento del bebé. Así, evitaremos que nuestro hijo piense que la llegada del bebé lo desplaza y lo quita de su sitio.
  • Mantén su rutina. Cuando se aproxime el parto, no debemos cambiar las rutinas diarias del niño como la hora de comer, aseo y dormir, trata de mantenerlas aunque se deba marchar a casa de los abuelos o de otros familiares. Siempre que sea posible, es preferible que pase ese momento en su casa, rodeado de sus juguetes y de todo aquello que le da seguridad.
  • Evita otros cambios temporalmente. No es recomendable juntar la crisis de la llegada de un hermano con otros cambios importantes, como el ingreso en la escuela infantil o un cambio de domicilio.
  • Esfuérzate por prestarle atención. Intenta seguir pasando tiempo de calidad con tu otro hijo. Explícale que cuando nace un bebé, al principio la rutina de la vida diaria cambia un poco, es más agitada, pero que luego todo volverá a la normalidad.

Pare evitar sembrar semillas de celos entre los hermanos, deben ser especialmente respetuosos a la hora de hablar acerca de sus hijos. Es triste oír a un padre hablar mal de los hijos o compararlos desde que son pequeños. Pero la realidad es que, sin darse cuenta, muchos lo hacen muy frecuentemente.

Evitar comentarios innecesarios como: “Este bebé se ve que va a ser muy simpático, el mayor en cambio siempre ha sido más serio”. Tu opinión afecta al auto-concepto que tu hijo se va haciendo, y con este tipo de comentario puede deducir que tú piensas que el bebé es “más simpático” que él y eso, naturalmente, le da celos.

Para promover una buena relación entre los hermanos trata de involucrar a tu hijo mayor en las actividades cotidianas del más pequeño, como el baño, la comida, o la hora de cambiarlo. Pídele que te ayude o que te acompañe a atender al bebé, así se irá acostumbrando a su hermanito nuevo e irá comprendiendo qué pasa en casa. Si el niño no está interesado, es mejor darle su espacio y no obligarlo, pero al menos no se va a sentir excluido ni aislado.

Con la llegada de un nuevo hermanito, el mayor temor de los hijos mayores es perder el cariño de sus padres y es de ahí de donde vienen los celos. La clave es que logres demostrarles que los quieres a todos por igual y que ese temor no tiene fundamento.

La manera en que los padres manejan los celos hacia el nuevo hermanito es clave para ayudar a que empiece con buen pie la relación entre los hermanos.