¿Qué es el síndrome de HELLP?

Mervis Romero 28 marzo, 2018
El síndrome de HELLP es una condición que implica gravedad y muchos cuidados durante el embarazo. Presta atención a los siguientes factores de riesgo y a sus síntomas para una detección temprana.

Se conoce como síndrome de HELLP a una condición del embarazo que conlleva grandes riesgos para la vida de la madre y el pequeño. Se caracteriza por una serie de síntomas que, en ocasiones, pueden derivar como complicación una preeclampsia o eclampsia. En vista de lo peligroso que puede ser, infórmate sobre esta condición y mantente alerta ante cualquier síntoma.

Significado y causas del síndrome de HELLP

Tal como su nombre lo indica, HELLP significa: (H) Hemólisis o destrucción de los glóbulos rojos, (EL): función hepática alterada y (LP): Conteo de plaquetas bajas. Frecuentemente se asocia con la preeclampsia; sin embargo, se han dado casos aislados sin un diagnóstico para tal enfermedad.

Se calcula que esta condición ataca al 0,1% de las mujeres en gestación y este número asciende al 15% en aquellas que han sufrido hipertensión. Se produce, por lo general, hacia el tercer trimestre del embarazo y es más frecuente en semanas previas al parto.

Las causas del síndrome de HELLP son desconocidas para los expertos, aunque existe una mayor propensión en los siguientes grupos:

  • Mujeres que tienen problemas de coagulación de la sangre, trastornos hepáticos e hipertensión arterial.
  • Mujeres mayores de 25 años y de raza blanca.
  • Personas que hayan sufrido de preeclamsia y eclampsia.
  • Mujeres con problemas en embarazos anteriores.

Sin duda, estos factores de riesgo pueden ayudar a determinar la presencia de este síntoma. Esto es de vital importancia, ya que en muchos casos se ha confundido el diagnóstico con gripe, hepatitis, lupus o anemia hemolítica, entre otros.

El síndrome de HELLP suele producir malestar y fatiga en la mujer embarazada.

Síntomas del síndrome del HELLP

La sintomatología del síndrome de HELLP es muy amplia y variada en cada uno de los casos que se ha presentado. Se suele confundir con preeclampsia u otras enfermedades, por lo que se generaliza las siguientes señales:

  • Dolores de cabeza agudos y persistentes, vómitos, nauseas con sensación de indigestión.
  • Sensibilidad del abdomen, específicamente en la parte superior derecha, ya que implica distensión del hígado.
  • Hipertensión arterial acompañada con cambios en la visión.
  • Malestar general y fatiga aguda.
  • Edema generalizado y proteínas en la orina.
  • En casos agudos, se presenta sangrado por la nariz y encías, epilepsia, convulsiones y dolores musculares, entre otros.

Es probable que, a veces, se confundan los síntomas con los de una gripe, por lo que se recomienda realizar un hemograma. También se aconseja realizar pruebas de determinación de enzimas hepáticas en toda mujer embarazada, aunque no manifieste alguna sintomatología.

“En muchos casos, el síndrome de HELLP se ha confundido con gripe, hepatitis, lupus, anemia hemolítica o preeclampsia, entre otras enfermedades”

Diagnóstico del síndrome de HELLP

Para establecer la presencia de esta condición, el médico elaborará pruebas de sangre. Estas determinarán una posible anemia hemolítica, disfunción hepática o trombocitopenia  —bajo conteo de plaquetas— en una mujer encinta o en periodo posparto.

Asimismo, este síndrome puede estar o no acompañado de hipertensión. También se pueden hacer pruebas que determinen el valor de deshidrogenasa láctica y bilirrubina.

Una vez diagnosticada, la paciente debe ser internada en un centro hospitalario para un control frecuente, tanto de la madre como del bebé. Lo ideal es estabilizar los niveles de sangre y asegurar la práctica médica inmediata.

En la mayoría de los casos, el tratamiento consiste en reposo y, en casos extremos, hay que practicar la cesárea e interrumpir el embarazo.

El síndrome de HELLP no se puede prevenir, pero sí se pueden reducir los factores de riesgo.

Complicaciones del síndrome de HELLP

El síndrome de HELLP puede presentar complicaciones mortales según el nivel de precocidad con la que se realice el diagnóstico. Las dificultades más frecuentes de acuerdo con el tratamiento pueden ser:

  • Convulsiones: estas se producen como consecuencia de la reducción del flujo sanguíneo.
  • Sangrados: debido a la descomposición de los glóbulos rojos que producen anemia y las dificultades para la coagulación.
  • Insuficiencia renal: desprendimiento de retina, edema pulmonar, daño hepático, trastornos de respiración o desprendimiento de placenta.

El bebé no escapa a las consecuencias de esta afección que, en la mayoría de los casos, implica la inducción del parto o cesárea. En algunos casos, el pequeño presentará sufrimiento fetal, trastornos en la sangre, bajo peso, fallas respiratorias e incluso puede producirse la muerte.

¿Se puede prevenir el síndrome de HELLP?

No existe manera de prevenir esta condición. Sin embargo, existen medidas que pueden ayudar a reducir la propensión a sufrirla.

Algunas de ellas consisten en un control prenatal frecuente con estudios que determinen la estabilidad de la salud. Previo al embarazo, es necesario realizar ejercicios, vigilar la dieta y llevar un estilo de vida saludable.

En conclusión, el síndrome de HELLP es una condición que implica gravedad y muchos cuidados durante el embarazo. Un diagnóstico a tiempo marcará la diferencia, por lo que consultar con un profesional es esencial.

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