¿Cómo tener un embarazo seguro después de los 30?

Marisol · 9 febrero, 2018
Aprende las claves para tener un embarazo seguro después de los 30 y disfrutar de la experiencia de la maternidad. No hay ningún secreto: es cuestión de cuidarse una misma y también al bebé en camino.

Cuando hablamos de un embarazo seguro después de los 30, es necesario abordar el tema de la fertilidad femenina. Mucho se ha hablado acerca de lo difícil que es concebir un hijo a esta edad. ¿Pero sabías que muchas de esas estadísticas que se citan en los estudios están notablemente desactualizadas?

Pese a que el paso del tiempo cambia el funcionamiento del cuerpo femenino y masculino, el tema de la fertilidad no varía tan drásticamente como se cree.

Décadas atrás se decía que al pasar de los 30 años las mujeres tardaban mucho tiempo en concebir. Sin embargo, las cifras actuales indican que la mayoría de mujeres pueden tener un embarazo en menos de un año.

Embarazo seguro después de los 30: cuidados previos

  • Elige a un médico con el que te sientas cómoda y que haya tenido experiencia previa con mujeres en tu situación. La comunicación entre doctor y paciente es fundamental para un proceso exitoso.
  • Si tú o tu pareja sois consumidores habituales de tabaco, es momento para dejar de hacerlo. La nicotina tiene un impacto negativo en el organismo y uno de los aspectos afectados es la fertilidad. Fumar aumenta el riesgo de sufrir abortos espontáneos y de nacimientos antes del tiempo conveniente. También se asocia con malformaciones congénitas y peso reducido en el bebé.
  • El sobrepeso es otro de los aspectos que se debe remediar para que el embarazo sea seguro. La obesidad y los hábitos alimenticios desordenados también dificultan el proceso de la concepción. Durante el embarazo, el peso extra causa grandes inconvenientes en tu salud y la del bebé.
El embarazo seguro después de los 30 se favorece con una dieta saludable.

  • Solicítale al médico que te atiende que te recomiende un examen físico completo. Es importante que te asegures de prevenir y remediar afecciones como la presión arterial alta y la diabetes. Si lo requieres, tu médico te recomendará sustancias que no interfieran en el embarazo.
  • Comparte tu historia clínica familiar con el profesional de salud que está a tu cuidado. Con esta medida de prevención, se pueden detectar condiciones genéticas que no son deseables y contrarrestarlas con prontitud. Si en tu familia ha habido una afección de salud que se pueda transmitir, es el momento preciso para identificarla.

“Una dieta saludable es una parte importante de un estilo de vida saludable en cualquier momento, pero es especialmente vital si está embarazada o planea un embarazo”
–Natonal Health Sevice–

Durante el embarazo

  • Ten un registro detallado de todas tus citas médicas de control y atención prenatal.
  • Desde que te decidas a concebir, abandona todos los hábitos nocivos que puedan afectar a tu salud. También es fundamental que empieces a alimentarte adecuadamente. Una buena dieta garantiza que tu cuerpo estará en las mejores condiciones para alojar al bebé durante el embarazo.
  • Una recomendación generalizada entre los médicos es consumir una vitamina prenatal adecuada. Otra buena práctica es ingerir un suplemento de ácido fólico, un elemento ideal para las mujeres embarazadas.
  • Evita automedicarte. Antes de consumir cualquier analgésico o medicamento de libre venta, consulta con tu médico.
  • Una buena rutina de ejercicio te dará la fortaleza muscular y  resistencia para adaptarte a los cambios corporales que vendrán. La actividad física también ayuda a reducir los dolores, mejora la circulación y a recuperar tu peso después del embarazo. Es una gran herramienta para lograr un embarazo seguro después de los 30.
La fertilidad no se ve demasiado perjudicada con la llegada de los treintas.

  • Asegúrate de descansar lo suficiente, especialmente durante el primer trimestre de la gestación. Toma una siesta, dedica un poco de tiempo a tus pasatiempos, haz una pausa en la rutina del día. Las técnicas de respiración, el yoga, los estiramientos y los masajes son buenos para acondicionar el cuerpo.
  • Reduce el consumo de cafeína. La cafeína no tiene un valor nutricional y hace que el organismo no absorba el hierro adecuadamente. Además, por su efecto estimulante dificulta que puedas conciliar el sueño en las noches.

Si has decidido asumir la maternidad después de cumplir los 30 años, puedes estar tranquila. Aunque hay factores que debes cuidar en el funcionamiento de tu organismo, es posible tener un embarazo seguro después de los 30.

De hecho, hay muchos beneficios relacionados con la maternidad tardía tanto para las madres como para los bebés. No importa tanto la edad: lo que realmente marca la diferencia es que tengas un proceso responsable de concepción y gestación.