Sarampión en niños: síntomas, tratamiento y prevención

El sarampión en niños es una de las enfermedades más contagiosas que pueden contraer. Aunque existe vacuna contra el sarampión, te dejamos toda la información sobre su desarrollo y cura por si acaso sospechas que tu hijo puede padecerla.

El sarampión es una infección debido a un virus. Es muy contagioso, ya que se transmite por el aire cuando la persona enferma tose o estornuda. Se calcula que casi el 90% de las personas que están en contacto con una persona infectada sufrirán sarampión a no ser que estén vacunadas. Además, puede progagarse a través de ojos, boca u oídos.

Bien es cierto que en los países desarrollados el sarampión no suele provocar problemas más graves que unos cuantos días de malestar general. Sin embargo, la recuperación total es más fácil para los niños que para los adultos. Los adultos pueden presentar mayores complicaciones, de ahí la importancia de la vacunación.

Síntomas del sarampión en niños

Hay que prestar atención cuando alguno de estos síntomas aparezcan y, sobre todo, acudir inmediatamente al médico en caso de que así sea.

Los síntomas suelen empezar a aparecer entre 8 y 15 días después de la exposición al virus. Cuando veas su aparición, avisa en el colegio para que el resto de padres estén atentos a la evolución de sus hijos.

  • Fiebre.
  • Manchas de Koplik. Son unas pequeñas manchas blancas que aparecen en el interior de las mejillas.
  • Tos.
  • Mocos.
  • Conjuntivitis.
  • Dolor muscular.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Sarpullido. Sale en forma de pequeños puntitos rojos. El sarpullido irá extendiéndose por todo el cuerpo, comenzará por la cabeza e irá bajando hacia abajo.

No existe un tratamiento para el sarampión en niños.

Complicaciones del sarampión en niños

Aunque en este apartado tratemos las complicaciones del sarampión, siempre que se sigan las recomendaciones médicas y no haya sobreexposición a otras infecciones, estas no tienen por qué aparecer. 

Las posibles complicaciones del sarampión son:

  • Infección de oídos.
  • Diarrea.
  • Bronquitis.
  • Neumonía.
  • En el caso más grave, encefalitis. La encefalitis es una inflamación del cerebro. Es muy peligrosa y puede tener efectos irreversibles.

Tratamiento y prevención del sarampión en niños

No hay tratamiento específico para el sarampión, aunque sí para los síntomas asociados. Es una infección vírica, por lo que los antibióticos no hacen efecto. El pediatra te recomendará medicación para poder bajar la fiebre de tu hijo y también alguna pomada o similar para reducir la sensación de picor de los sarpullidos.

Procura que tu hijo se rasque lo menos posible, ya que puede provocarse heridas que dejen cicatriz. Es complicado, pero con un poco de paciencia puede conseguirlo. Anímalo y dile que en dos o tres semanas estará recuperado. Sí, es mucho tiempo, pero tendrá que hacerse a la idea.

En cuanto a la prevención, las vacunas son el método más efectivo. Aunque genera controversia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda vacunarse en los tiempo establecidos, ya que es la forma más eficaz de prevenir dicha enfermedad.

La vacuna que protege del sarampión en niños forma parte de la denominada Triple Vírica, que protege también contra las paperas y la rubeola, y que se administra en dos dosis a partir de los 12 meses.

La vacunación es la mejor forma de prevenir el sarampión.

Consejos para padres

Ya que no puedes pasar la enfermedad por tu hijo, queremos dejarte algunos consejos para que ayudes a tu hijo a enfrentar la enfermedad:

  1. No le mediques sin previa recomendación médica. Es peligroso medicar sin conocer qué es lo que tu hijo padece, así que acude al pediatra y explícale los síntomas.
  2. No te enfades con él si se rasca los sarpullidos. El picor puede ser insoportable, por lo que es difícil que un niño pequeño entienda que es mejor no rascarse. Ten paciencia con él e intenta buscar remedios para aliviarle.
  3. Asegúrate de haber pasado tú el sarampión o haber recibido la vacuna. No podrás ayudarle si tú también enfermas, por lo que asegúrate de estar en las mejores condiciones. Si tienes dudas, acude a tu médico para revisar tu historial de vacunas. En caso de no estar vacunado o no haber pasado el sarampión, tendrás que tener un cuidado extremo, ya que se trata de un virus extremamente contagioso.

Ante todo, te recomendamos que seas comprensivo con tu hijo y le prestes toda tu atención, muchas veces el cariño de los padres es todo lo que los niños necesitan para sentirse apoyados y comprendidos.

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