Regresiones del sueño: qué son y cómo afectan a los bebés

Desde eventos normales del crecimiento hasta algunos problemas de salud pueden provocar las regresiones del sueño en los bebés.
Regresiones del sueño: qué son y cómo afectan a los bebés
Diego Pereira

Escrito y verificado por el médico Diego Pereira el 09 marzo, 2021.

Última actualización: 09 marzo, 2021

¿Alguna vez escuchaste el término “regresiones del sueño”? Se trata de un conjunto de cambios en la forma en la que los bebés duermen durante su desarrollo, en especial antes de los 3 años de edad. Es muy poco probable que estos se correspondan con una patología, ya que en la mayoría de los casos suceden como consecuencia natural de su desarrollo neurológico.

Es un tema extenso e interesante, por lo que, a continuación, vamos a responder algunas de las dudas más frecuentes de nuestros lectores sobre dicho fenómeno. ¿Te interesa? ¡Entonces sigue leyendo!

¿Cómo identificar si tu bebé tiene regresiones del sueño?

Niño con alteraciones para dormir o regresiones del sueño.
Cualquier alteración del patrón típico del sueño de un bebé puede considerarse una regresión del sueño. Los primeros síntomas pueden ser identificados con facilidad, ya que el bebé pasa de dormirse de forma automática a experimentar cambios (que no siempre representan un problema) para dormirse o despertarse.

Recuerda que, a medida que avanzan los meses, el bebé se parece más a un niño y poco a poco se irá convirtiendo en un adulto. Esto involucra tanto los aspectos físicos como los conductuales, por lo que los cambios en los patrones de sueño se deben esperar con naturalidad.

Quizá a tu bebé le cueste quedarse dormido de inmediato cuando lo colocas en la cuna y es probable que prefiera entretenerse con los juguetes o empiece a llorar. También puede suceder que no se duerma en los momentos a los que acostumbraba hacerlo (por lo general, en la tarde) e incluso puede despertarse antes que tú o tu pareja.

¿Esto es algo normal?

Sí es algo normal, ya que las regresiones del sueño se corresponden con la maduración neurológica del bebé. Sin explorar demasiado los detalles, se puede afirmar que estos cambios ocurren como consecuencia de lo siguiente:

  • Necesidad de interacción con los padres y el entorno cada vez mayor.
  • Aumento en el desarrollo de algunas estructuras del sistema nervioso responsables del desarrollo psicomotor del bebé.

Pueden producirse de forma natural estos cambios desde los 4 meses hasta un poco más allá de los 2 años de edad, momento en el cual vuelve a adquirirse un hábito de sueño más similar al de la vida de los adultos.

¿Cómo solucionar las regresiones del sueño?

Como no se trata de un problema de salud, no es necesario realizar intervenciones en este sentido. Por el contrario, como esto puede representar algo de incomodidad en los padres, existen varias maneras de hacer el proceso más ameno o llevadero:

  • En vez de acostar al bebé en la cuna y dejarlo esperando a que se duerma, aprovecha el momento para jugar con él hasta que se canse por completo y empiece a dormir.
  • Intenta regular un poco mejor la hora en la que acostarás al bebé para la siesta del día. Esta será cada vez más innecesaria, pero es preferible establecer horarios a medida que va alcanzando el año de vida.

¿Cuándo ir al médico?

Las regresiones del sueño no suelen requerir atención médica.

A pesar de la poca atención que se le suele prestar a la calidad del sueño durante las evaluaciones médicas, es importante que estés atenta a cómo se desarrolla el bebé en este aspecto. Si existe algún detalle que te llame la atención, como movimientos extraños durante el sueño o incapacidad para quedarse dormido por sí mismo, notifícalo cuando tengas la oportunidad.

Por este y otros motivos es conveniente tener una consulta de niño sano con un pediatra en el área de la atención primaria en salud. No solo representará un alivio para este tipo de cosas, sino que también le permite al médico detectar alteraciones de forma temprana e iniciar el tratamiento, en especial, en lo que al desarrollo neurológico se refiere.

¿Cuándo pueden convertirse en un problema las regresiones del sueño?

Si bien no existe una relación comprobada entre las regresiones del sueño (algo natural) y los trastornos del sueño propiamente dichos en la infancia, es importante mantenerse atentos a partir de los 3 o 4 años.

En este momento de la vida de los niños estos problemas pueden provocar síntomas físicos y conductuales que interfieran con su desarrollo y la calidad de vida de los padres. El dolor de cabeza (cefalea), la irritabilidad y la ansiedad son algunos de los más frecuentes.

Debido al impacto negativo que estos problemas pueden generar en sus vidas, es recomendable acudir con un pediatra lo antes posible. En pocas ocasiones se recurre a fármacos, ya que las primeras medidas están destinadas a corregir problemas personales o en el entorno (familiar, escolar) que pudiesen estar condicionando estas alteraciones.

Tener regresiones del sueño no implica que haya una patología

Como hemos comentado en varias ocasiones, las regresiones del sueño no tienen por qué ser dañinas. Solo se corresponden con cambios normales en el desarrollo de los bebés. En caso de que estos se prolonguen más allá de los 3 años o representen un auténtico problema para la familia o el pequeño, es recomendable acudir con el pediatra lo antes posible.

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