¿Cómo reducir el riesgo de parto prematuro?

Agetna · 1 diciembre, 2016

El parto prematuro o nacimiento pretérmino es aquel que tiene lugar antes de la semana 37 de la gestación. Conociendo que un embarazo humano puede durar 40 semanas o más, el que un niño nazca varias semanas antes de lo previsto, puede traerle algunas dificultades en el alumbramiento, en los meses posteriores a este, o en los años venideros.

Por la importancia del tema, decidimos escribir este post.

Riesgos a los que se expone un bebé prematuro

Un bebé necesita adquirir un completo desarrollo mientras está en el útero materno. Las últimas semanas dentro del vientre que lo sustenta, son primordiales.

Un niño que nace antes de tiempo puede correr el riesgo de:

  • Padecer ictericia (parte blanca de los ojos y piel de color amarillento provocado por un aumento de bilirrubina en sangre)
  • Morir a pocas horas de su nacimiento, o en las semanas posteriores a este
  • Sufrir de Enterocolitis necrosante (inflamación que provoca la muerte de parte de los intestinos. Entre muchas otras, una de sus causas se debe a la inmadurez que tiene la mucosa intestinal y las defensas del sistema inmunitario de los nacidos pretérmino)
  • Desarrollar Displasia broncopulmonar
  • Padecer el Síndrome de distrés respiratorio (aparece porque los pulmones del bebé no están completamente maduros. Se caracteriza por causar dificultades para respirar. Puede provocar cianosis, neumonía y apnea).
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¿Cuáles son los factores de riesgo que dan lugar a un parto prematuro?

En ocasiones un parto prematuro no puede prevenirse. Sencillamente, aunque se haya llevado un embarazo sano, siguiendo las indicaciones médicas, a veces el trabajo de parto comienza antes de la fecha prevista. En estos casos el cuello uterino se dilata de forma prematura, a veces sin dolor, sin contracciones y la madre se da cuenta de que está próxima a dar a luz solo cuando ya es tarde.

Aunque esto no siempre es un hecho, existen factores de riesgo que pueden originar un nacimiento prematuro. Entre ellos no podemos dejar de mencionar:

  • Llevar un embarazo de partos múltiples (gemelos, trillizos, cuatrillizos…)
  • Tener problemas de salud asociados o no al embarazo (hipertensión o diabetes)
  • El haber tenido ya a un bebé prematuro
  • Ser adolescente o menor de edad
  • Algunas infecciones de transmisión sexual
  • La fecundación in vitro y el empleo previo de medicamentos para incrementar la fertilidad
  • Padecer problemas en el cuello del útero (ejemplo: cuello corto o débil que no pueda retener al bebé) o con el útero mismo (ejemplo: algunas malformaciones)
  • Tener bajo peso y padecer ciertas carencias nutricionales
  • En ocasiones tener un exceso de trabajo (esfuerzo físico en extremo, cargar peso, estar largas horas de pie, caminar extensas distancias…)
  • Infecciones del tracto urinario
  • Consumir drogas (narcóticos, alcohol, cigarro)
  • Factores genéticos (familias en donde suele haber partos prematuros)
  • Estar bajo los efectos de un intenso estrés, depresión o ansiedad
  • Haber salido embarazada luego de muy pocos meses de haber dado a luz a un hijo anterior
  • Tener exceso o carencia de líquido amniótico
  • Sufrir de infecciones uterinas

Cuando un nacimiento pretérmino puede prevenirse, ¿cuáles son las indicaciones a seguir?

Para prevenir un parto prematuro, aunque ya aclaramos que esto muchas veces es imposible, lo más recomendable es evitar los factores de riesgo antes mencionados que incrementan su prevalencia.

Como, por ejemplo, evitar el embarazo en la adolescencia, las Infecciones de Transmisión Sexual practicando sexo protegido y el exceso de trabajo. No consumir alcohol, cigarro, ni estupefacientes.

Ahora bien, en caso de que la madre advierta las señales de un parto prematuro, y acuda al médico a tiempo, no son pocas las indicaciones de los facultativos para retardar el nacimiento del bebé.

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Entre ellas podemos citar:

  • Llevar una dieta balanceada con el aumento del consumo de frutas, vegetales y comidas sanas que mantengan controlados el nivel de azúcar en sangre, la presión arterial, el colesterol y cualquier otro padecimiento que tenga la madre y pueda conducir al parto prematuro
  • Recibir atención psicológica en caso de que haya estrés o depresión materna
  • Guardar reposo absoluto
  • Beber abundante líquido para mantenerse hidratada
  • Ingresarse en una clínica u hospital, por un lado, para recibir medicamentos que ayuden a retenerle el parto y, por el otro, para acelerar la maduración pulmonar del feto en caso de que inevitablemente nazca antes de la fecha de parto.