¿Realmente sabes acerca de los derechos del niño?

¿Alguna vez te preguntaste acerca de los derechos del niño? ¿Qué contemplan? ¿Hasta qué punto se cumplen? ¿Quién vela por ellos? Muchas veces damos por sentado su existencia, pero realmente no sabemos de qué se trata todo esto, y a menudo, lo dejamos caer en lo abstracto, en lo intangible.

Los niños son una fuente de inocencia. Su alegría, risas, e inocencia nos devuelven el optimismo que quizás habíamos dejado opacar. Ellos nos recuerdan que dentro de nosotros también existe una capacidad de asombro capaz de repotenciar la alegría y la esperanza.

Sin ellos, no seríamos capaces de recordar que nosotros alguna vez también fuimos niños, jugamos bajo el sol y disfrutamos de un mundo nuevo, que poco a poco íbamos descubriendo. En aquel entonces, no creíamos en lo imposible… ¿Y para qué?

Por desgracia, muchos niños no tienen la infancia que merecen. Existen miles de niños a los que les ha tocado vivir injustamente situaciones que les impiden experimentar cualquier cosa que pueda llegar a parecérsele a la felicidad.

Resumen histórico

Sin que ningún adulto estuviese presente para que les ayudara, muchos niños tenían que dejar el colegio para convertirse en trabajadores. Estaban huérfanos del todo. Sin importar la edad del niño o su condición física, a las fábricas solo les interesaba la mano de obra barata y obtener ganancias. 

Los chicos se veían forzados a trabajar en minas y fábricas, prácticamente como esclavos y por un mísero salario. Lo mismo ocurría con las chicas, que mayormente se convertían en prostitutas. Debido a esto, algunos activistas crearon organizaciones para tratar de velar por sus derechos fundamentales.

Durante el siglo XIX, aquellos que quedaban huérfanos se encontraban en una total situación de desamparo. Por ello, en este período, los movimientos de apoyo a los más pequeños tuvieron su máximo apogeo.

Al ver la gran cifra de niños que tenían vidas e infancias indignas, especialmente entre la primera y segunda Guerra Mundial, se decidió hacer algo al respecto. Así fue como en 1924 se adoptó la Declaración de Ginebra, en la Sociedad de Naciones; en la cual se reconocían por primera vez los derechos del niño.

Niña realizando trabajos forzados en pleno siglo XXI.

¿Qué son los derechos del niño?

Los niños son seres humanos con derechos inalienables. En el año 1989, tras varias declaraciones y reuniones, se creó la actual Convención sobre los Derechos del niño. En ella se les reconoce por primera vez como sujetos de derecho, con lo cual se logró una ruptura definitiva con el paradigma pasado.

Los 193 países vinculados se dedican a desarrollar alternativas para su protección y para la defensa de sus intereses, así como a comprometerse con la lucha. Así dicha Convención recoge en sí, 54 artículos en total que pueden dividirse en 5 derechos básicos. Estos son intocables, sea cual sea la legislación, cultura u opiniones de los países que se encuentran dentro.

1. Derecho a no ser discriminados

Todos los niños tienen que tener los mismos derechos. No importa sus características o su status económico. Tampoco su raza, género o identidad sexual. Al igual que los adultos, deben ser respetados y tratados como seres humanos con valía.

2. Derecho a vivir, a desarrollarse y a la supervivencia

Cualquier niño tiene derecho a que velen por su supervivencia. Necesitan poder desarrollarse en un ambiente adecuado, con alimentos suficientes y una educación. La falta de recursos es muchas veces la causante de generar problemas físicos y emocionales que los menores arrastrará como adultos.

Ninos cargando escombros en un país con bajos recursos en pleno siglo XXI.

3. Derecho a la participación

Los más pequeños tienen derecho a que sus opiniones sean tomadas en cuenta. No importa su edad o sus capacidades, deben ser consultados ante cualquier situación que les afecte. Esto incluye también su derecho de expresión, que es igualmente válido que el de los adultos.

4. Derecho a una vivienda digna

El derecho a una vivienda digna es uno de los más conocidos. Los menores deben vivir en un lugar adecuado, dónde no corran peligro ni se sientan inseguros. Se les debe proporcionar un espacio seguro donde poder desarrollarse correctamente.

5. Interés superior del niño

Cualquier decisión o ley que se aplique a un caso con menores debe tomarse conforme a lo que se mejor para el niño. Este derecho puede entrar en conflicto con el derecho a la participación, pues muchas veces lo que los menores quieren no es lo mejor para ellos.

Los derechos del niño en la actualidad

A pesar de ser aprobados y ratificados por la Asamblea General de Naciones Unidas, estos derechos no son siempre respetados. Aún existen países en los que el trabajo infantil sigue estando presente e incluso regulado. En estos países, los niños trabajan muchas más horas de las recomendadas siquiera para un adulto y en condiciones infrahumanas.

En muchos lugares alrededor del mundo, la vida de los más pequeños no vale nada. Por diversas circunstancias, un gran número de niños acaba en redes mafiosas y con frecuencia son utilizados como objeto de intercambio sexual.

Estas transacciones son propiciadas por sujetos a los que no les importa en absoluto el daño que causan a los niños. Solo les interesa obtener beneficios y continuar con ”su negocio”. Esto puede ocurrir en cualquier parte, desde el primer mundo hasta el rincón más pequeño del tercer mundo.

Muchas organizaciones sin fines de lucro y ONGs llevan años luchando por combatir este gran problema. Gracias a ello, es posible rescatar a muchos niños y brindarles todo aquello de lo que habían sido privados; desde alimento hasta techo y calor de hogar.

Existen distintos programas cuya finalidad es rescatar a todo aquel niño en una situación de desventaja, pobreza y afines. A través de esto, se les proporcionan comida, hogar, e incluso recursos para que puedan salir adelante, empezando por la educación.

¿Quién vela por los derechos del niño?

Si bien cada organización en pro de la protección de la infancia, el organismo oficial que se encarga de velar por los derechos del niño es la UNICEF, un programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) especialmente creado para dar ayuda humanitaria a los niños y madres en países en vías de desarrollo.

Es necesario que seamos conscientes de la realidad que viven muchos niños. Tanto si atravesamos (o no) por alguna dificultad en nuestra infancia, debemos entender que el desamparo puede combatirse activamente, incluso desde casa.

Todo se trata de buscar las alternativas, pues ciertamente existen en gran variedad y número. Seamos agentes de cambio y colaboremos como podamos por los pequeños que más lo necesitan.

También debemos recordar que aunque nuestros hijos tienen derechos que son respetados en los países en los que viven, otros no tienen la misma suerte. Luchar por cambiar esta situación está en nuestras manos.

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