¿Qué son las mujeres NoMo?

Francisco María García · 9 octubre, 2018
La maternidad siempre debe ser una situación buscada y deseada. También es respetable la decisión de las llamadas 'mujeres NoMo'; es decir, de aquellas que han decidido no tener hijos.

La maternidad será deseada o no será’. Este histórico lema feminista es en la actualidad una bandera que se iza alto. Por un lado, da a entender que la maternidad no es una condición sine qua non en la vida de las mujeres; por el otro, deja más que claro que muchas mujeres no desean ser madres.

Las mujeres NoMo (Not Mothers) reivindican su postura de no desear la maternidad, no aspirar a tener hijos y, sobre todo, no sentirse incompletas como personas por sus decisiones.

Se habla de una nueva tendencia. En realidad, a lo largo de los siglos, las mujeres NoMo han existido. La diferencia es que ahora se puede hablar de ello y renunciar a la imposición cultural con la que la maternidad pareciera completar a las mujeres.

En la práctica, hay cifras que señalan que un %30 de las mujeres occidentales no desean ser madres. Por lo general, se trata de profesionales o mujeres con un nivel educativo medio o medio alto.

Mujeres NoMo: Jody Day y otras experiencias de vida

El amor romántico ha encerrado a la mayoría de las mujeres en relaciones tóxicas o las condujo a perder la vida buscando al príncipe azul. Lo que ha cobrado fuerza es la idea de la maternidad como la cereza del postre de todo cuento de hadas.

Hoy día, las historias más vendidas tienen más que ver con Jody Day, autora de ‘La biblia de las mujeres’ y fundadora de Gateway Woman, en defensa de los derechos reproductivos y anticonceptivos de las mujeres.

En su libro, la autora expresa que la no-maternidad fue para ella algo que se fue dando. En su relato, expresa que un buen día ‘se dio cuenta que tenía 40 años y que ya no tendría hijos’. ‘La vida para la que me había preparado desde pequeña no existía’, reflexiona.

¿Cómo organizar una despedida de soltera inolvidable?

Day confiesa que no fue fácil deshacerse de años estructurados en función de un plan de vida totalmente alejado de su realidad. Sin embargo, soltar el ‘arquetipo de familia’ le resultó de lo más liberador.

Por otra parte, Audrey García es profesional en comunicación y referente de las miles de mujeres NoMo del mundo. En su caso, recurrió a la esterilización como planificación de vida a los 35 años.

La sociedad ve a las mujeres como máquinas incubadoras fabricantes de bebés’, explica García. En ese sentido, sentir que las decisiones sobre el propio cuerpo eran asunto de cualquiera es una de las cosas que recuerda con más pesar.

Las mujeres NoMo son interrogadas al punto de que la comunidad desea hacerlas cambiar de opinión a como dé lugar. ‘Nos ven como una especie de demonio’, afirma Audrey.

La presión social y la maternidad forzada

Siempre en referencia a las mujeres que por voluntad propia y en pleno estado de salud física y mental deciden no dar a luz un hijo , la presión social se hace sentir de inmediato. Cuando una mujer de 40 no tiene hijos, es digna de lástima o de ira.

La realidad es que las mujeres NoMo han considerado perfectamente la cuestión de tener o no tener hijos. Para la mayoría de ellas, no querer niños se basa en un acto de entera responsabilidad.

Estas mujeres han evaluado las necesidades del ser humano desde que nace hasta entrada la vida adulta o, sencillamente, porque no se les ha cruzado jamás la intención de procrear. No necesitan dar explicaciones al respecto.

La educación sexual y reproductiva es de vital importancia para acompañar los deseos de las mujeres a la hora de proyectar una vida. En este sentido, hay muchos puntos de vista diferentes.

“Las mujeres NoMo han considerado perfectamente la cuestión de tener o no tener hijos. Para la mayoría de ellas, no querer niños se basa en un acto de entera responsabilidad”

Tener hijos en la sociedad actual

Hay una inmensa mayoría de las mujeres NoMo que han tomado su decisión siguiendo puramente su deseo; hay otras que deciden no tener hijos para no tener que renunciar a las comodidades materiales, los viajes, la profesión.

La pregunta es ¿Qué pasaría en una sociedad en la que la maternidad fuese valorada como función social y los niños ocuparan el lugar que merecen en la estructura de la comunidad?

Otra cuestión es esta: ¿Qué ocurriría si la inmensa mayoría de las madres no fuesen relegadas a la soledad doméstica, donde la crianza resulta un hecho por lo general tortuoso?

Una conclusión interesante para este apartado sería pensar que es la sociedad adultocéntrica la que empuja a las jóvenes profesionales a la decisión de renunciar a la maternidad y no renunciar al tren de sus carreras.

En definitiva, en una sociedad eminentemente patriarcal, es necesario reflexionar sobre los privilegios que las mujeres pierden a la hora de ser madres. Ante estas circunstancias, por supuesto que muchas preferirán no tener hijos antes que convertirse en sufridas amas de casa.