¿Qué hacer si mi hijo no duerme lo suficiente?

Corina González 24 julio, 2018
Desde muy pequeños, los bebés comienzan a tener diferentes horarios de sueño. La duración de estos momentos de descanso son un punto clave para su salud, te contamos por qué.

Las primeras dos semanas luego de su llegada, el bebé se despierta muy seguido. Esto se debe a que su pequeño estómago le exige alimentarse cada 2 o 3 horas. Sin duda, esto puede crear un trastorno del sueño que provoca en los padres la siguiente pregunta: ¿Por qué mi hijo no duerme lo suficiente?

La buena noticia es que, a medida que pasa el tiempo y el bebé va creciendo, sus tiempos de descanso serán más prolongados. Es por ello que debemos crear espacios propicios para que esta actividad sea efectiva.

Tener una cuna o cama confortable, un ambiente con luces bajas y una temperatura agradable podría ser el inicio para crear buenas costumbres en el niño a la hora de dormir. También sirve contar con un entorno tranquilo y evitar juegos que lo alteren previo al momento del reposo.

Cantidad de horas de sueño recomendadas por edades

Es relevante saber si nuestro hijo duerme la cantidad de horas que reclama su edad. Esto no necesariamente debe ocurrir de una sola vez, puesto que el bebé o niño puede realizar su descanso por intervalos de tiempo.

  • Recién nacido:debe descansar al menos 16 horas al día.
  • Bebés de 3 a 12 meses: 15 horas de descanso.
  • Niños de 1 a 2 años: pueden dormir unas 14 horas.
  • Pequeños de 2 a 5 años: 13 horas de sueño recomendadas.
  • De 5 a 9 años de edad: 10 horas de sueño.
  • Jóvenes entre los 14 y 18 años: al menos 9 horas de descanso.

Luego de los 6 meses de edad, el bebé empieza a dormir menos durante el día, por lo que el tiempo de sueño nocturno aumenta. ¡Excelente noticia para los padres!

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la duración del sueño varía en cada niño. Unos dormirán mucho y otros solo unas pocas horas. Si aún crees que tu hijo duerme poco, debes verificar las posibles causas e intentar encontrar soluciones de inmediato. 

El sueño cambiado de los bebés afecta la vida de los padres.

Aprovecha las señales

Debes estar siempre alerta ante las señales de cansancio que manda tú bebé. Si está cansado, se frotará los ojos, tendrá los arcos ciliares rojos, se chupará el pulgar y bostezará. Así pues, en cuanto veas esos signos, trata de meterlo lo más pronto posible en la cuna.

Por otra parte, evita tomarlo en brazos para que se duerma. Más allá de tus buenas intenciones, esto solo le impediría desarrollar estrategias para coger el sueño por sí solo si llegase a despertar.

“Si crees que tu hijo duerme poco, debes verificar las posibles causas e intentar encontrar soluciones de inmediato”

¿Qué hacer si se despierta a menudo?

Si notas que tu bebé se despierta muy seguido durante sus siestas, o aún cuando se acaba de dormir lo oyes agitarse y llorar, puede significar que se le dificulta pasar de un ciclo de sueño a otro, pero en realidad no se despierta del todo.

Por lo tanto, trata de no despertarlo sacándolo de la cuna para cogerlo en brazos y tampoco le des el biberón. Solo entra en silencio en su habitación para comprobar que todo está en orden y tócale con la mano para que se tranquilice.

De esta manera, evitarás despertarlo del todo. Si esto ocurriese, luego te costaría aún más volverlo a dormir; además, será por este tipo de acciones que el pequeño podría empezar a experimentar trastornos del sueño.

Si mi hijo no duerme lo suficiente, la creación de hábitos puede ser una excelente salida al problema.

Mi hijo no duerme lo suficiente: los hábitos pueden solucionarlo

Acostar y levantar a los niños a la misma hora y animarlos a que se duerman solos ayudará a que tengan mayor seguridad en sí mismos. Es un gran primer paso para evitar trastornos al dormir.

Siempre hay que tener claro que los niños nacen como un libro en blanco y que adquieren conductas según las experiencias que viven. Al momento que una madre nota que algo pasa y que su hijo no duerme lo suficiente, debe analizar cuáles son las rutinas que se han enseñado al bebé, si son las adecuadas y si se han cumplido con disciplina.

Son los padres quienes están encargados de la salud física y mental de sus pequeños. Por este motivo, deben ser cuidadosos en todos los aspectos que influyen en su pleno desarrollo. Tener una rutina de sueño no solo será beneficioso para la salud del niño, sino también para la de los padres.

En caso de que notemos que, tras muchos esfuerzos, nuestros hijos aún no duermen lo suficiente, debemos ir con un especialista para que nos recomiende el mejor tratamiento. Siempre se debe tener presente que el descanso es una arista fundamental del crecimiento y la maduración de todo niño.

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