¿Qué hacer si el bebé se atraganta con la leche?

Francisco María García · 18 julio, 2018
Cuando comienza el período de lactancia, una de las preocupaciones fundamentales de los padres es la situación que se produce cuando el niño se atraganta con la leche. ¿Cuáles son las pautas a seguir en esos casos?

Cuando se es mamá, una de las experiencias más difíciles de enfrentar es cuando no se sabe qué hacer si el bebé se atraganta con la leche, sea con la materna o la de biberón. La asfixia no es rara durante la primera infancia y es una situación más frecuente de lo que puede parecer.

El hecho de ser madre por primera vez significa enfrentarse a muchas cosas nuevas con respecto al cuidado y protección del niño; en estos momentos, es importante distinguir las situaciones potencialmente peligrosas que puedan afectar a la salud de la madre y del pequeño.

Cuando se trata de madres primerizas, hay que mantener una actitud serena y reaccionar con prontitud. Si el bebé se atraganta con la leche, el pánico no ayudará en nada; incluso podría llegar a entorpecer la solución, poniendo en riesgo la salud de nuestros hijos.

¿Cuál es el procedimiento si el niño se atraganta con la leche?

Además de intentar mantener la serenidad en todo momento, hay algunos consejos que se pueden seguir:

  • Colocar al niño boca abajo inmediatamente, sobre las piernas de la madre.
  • Dar toques suaves pero firmes con la palma de la mano en la espalda del pequeño, para provocar una tos.
  • Esto deberá ser suficiente, la tos inducida tiene que despejar sus vías respiratorias.

Sin embargo, puede suceder que el niño se esté ahogando con algo sólido; en estos casos, los padres pueden utilizar lo que se conoce como la Maniobra de Heimlich. Es importante señalar que este procedimiento solo puede ser aplicado a niños mayores de 12 meses.

Es importante que los padres tomen en cuenta cómo debe ser la nutrición en el primer año de vida del niño según su edad.

Maniobra de Heimlich

  • Para realizar esta conocida maniobra, debemos sentarnos y rodear al niño con los brazos.
  • Poner las manos en el plexo solar o boca del estómago.
  • Luego, mover progresivamente las manos una encima de la otra y ejercer presión.
  • La presión ejercida entre el tórax y el ombligo hará salir el objeto o trozo de alimento que estaba obstruyendo las vías respiratorias.

Otras técnicas

  • Acostar al niño boca arriba sobre el suelo o superficie dura.
  • Colocados sobre el niño, ejerceremos presión con nuestras manos una encima de la otra, sobre la zona ubicada entre el esternón y el ombligo.
  • Presionar hacia el tórax con cinco compresiones.

Si hacer esto no resuelve el problema, hay que llamar a los servicios de emergencia lo más rápido posible. Es importante tener todos los números relevantes en un lugar accesible; es sumamente probable que la memoria falle en estas situaciones.

“Si el niño se atraganta con la leche, lo primero es colocarlo boca abajo inmediatamente, sobre las piernas de la madre y dar toques suaves pero firmes con la palma de la mano en su espalda”

Causas del atragantamiento

La asfixia puede deberse a múltiples factores. Algunos de ellos son cosas que podemos prevenir, mientras que otros tienen que ver con su pequeño cuerpo recién formado. Si notamos que la asfixia está sucediendo con frecuencia, lo mejor es hablar con el pediatra del niño; él decidirá lo que se debe hacer.

Factores externos que provocan que el bebé se atraganta con la leche

Cuando el niño es amamantado, la leche fluye directamente a su garganta. Es posible que el flujo de leche materna sea demasiado fuerte; esta situación puede resolverse ejerciendo presión sobre el pezón o bombeando un poco de leche justo antes de amamantar.

La correcta forma de amamantar previene que el niño se atragante con la leche; es vital garantizar la correcta fijación del niño al seno materno. La madre debe asegurarse que el estómago del niño mire hacia el estómago de la madre, mientras que su nariz debe mirar al pezón; esta postura permitirá que el niño succione bien.

Si, por el contrario, el niño está alimentándose con biberón, es posible que el líquido fluya demasiado rápido. Los niños muy pequeños no son capaces de adaptarse a esto por sí mismos, pero esta situación se soluciona con paciencia.

Factores internos

Algunos niños pueden tener afecciones internas que afectan su capacidad para tragar o causar reflujo gastroesofágico; es decir, el contenido del estómago regresa a la boca. Para verificar si el problema es interno y no está relacionado con problemas de alimentación, hay que hablar con un especialista médico.

Si el bebé se atraganta con la leche, lo primero es mantener la calma y ayudarlo a recuperarse.

Cuidados para reducir el riesgo de asfixias en los niños

En poco tiempo, el niño podrá comer y beber sin nuestra ayuda. Para ayudarlo mientras tanto, es aconsejable seguir estos consejos sobre qué hacer si el niño se atraganta con leche:

  • No dejar dormir al niño acostado después de alimentarlo, mantenerlo en posición vertical; en el caso de que se produzca reflujo, el niño podrá toser o vomitar sin riesgo.
  • Es preciso evitar que el niño se tome el biberón sin nuestra supervisión.
  • Mantener la cuna del niño cerca de nosotros, al menos los primeros seis o siete meses.

Con estas sencillas recomendaciones, podremos reducir el riesgo de que se produzca este pequeño incidente en los bebés. De todos modos, si notas inconvenientes más serios, como el reflujo antes mencionado, no dudes en consultar con un profesional cuanto antes.