¿Qué hacer para que el bebé se tranquilice?

Fernando Clementin · 30 junio, 2018
¿Pierdes el control cuando tu bebé entra en un episodio de llanto infrenable? Te recomendamos probar con las siguientes técnicas para apaciguar su estado de ánimo y propiciar su relajación.

Calmar a un bebé que llora puede convertirse en una misión difícil para los padres inexpertos. Con el correr de los minutos y el aumento del volumen del llanto del bebé, crecen tanto su desconcierto como su nerviosismo. Para ayudarlos a sortear esta dificultad, presentamos algunas técnicas para hacer que el bebé se tranquilice.

Los motivos que provocan el llanto de un bebé son muy diversos. Quizás la mejor manera de llegar a la raíz del asunto es aprender a reconocer los diferentes tipos de llanto de los bebés. Sin embargo, esta es una habilidad que madres y padres adquieren con el paso del tiempo; mientras tanto, ¿cómo hacer para que el bebé se tranquilice?

Formas para lograr que el bebé se tranquilice

Antes de comenzar la enumeración, es necesario aclarar que no todas las técnicas tendrán la misma efectividad en todos los bebés ya que, como ya sabrás, no existen dos personas idénticas. Por otro lado, debes saber reconocer cuándo tu bebé se está quejando por algo serio y cuándo necesita simplemente atención. Si el llanto es intenso o está acompañado de síntomas como fiebre o vómitos, lo primordial es recurrir al pediatra para descartar cualquier problema de salud.

1. Movimientos

Si lo tienes en brazos, camina por la habitación y mécelo suavemente: el contacto y los movimientos lo calmarán poco a poco. Si acompañas esta técnica con susurros, algunas caricias y palmadas suaves en la espalda, de seguro se calmará rápidamente.

Hace poco tiempo, se viralizó en la web un video de un pediatra norteamericano que calma a los bebés sosteniéndolos en un ángulo de 45°, con una mano en su pecho y otra en sus glúteos. Casi como una solución mágica, los ofuscados bebés dejaban de llorar de manera instantánea.

La pielectasia renal en bebés causa molestias y, por lo tanto, llanto en los bebés.

2. Sonidos

Así como el contacto humano, a los bebés los calma mucho sentir la voz de su madre o padre cerca. Esto se debe al más primitivo sentido de protección que se activa en ellos en presencia de sus progenitores. No solo las voces son buenas para que el bebé se tranquilice, también ciertos sonidos, como la marcha del auto, la música o el ruido de la lavadora —sí, esto pasa— pueden generar calma en el pequeño.

3. Masajes

Además de ser una técnica eficaz para paliar los dolores de los cólicos en bebés, unos masajes suaves también conforman una excelente alternativa a la hora de hacer que paren de llorar. Mediante este contacto, los bebés se relajan y aprender a conocer mejor su cuerpo. Puedes agregar aceites o cremas a los masajes para potenciar sus beneficios y aumentar la sensación de bienestar en los pequeños.

4. Baño

Al igual que a los adultos, el agua caliente ayuda a los bebés a liberar tensiones y a relajar sus músculos. Si acompañamos un baño con caricias y un ambiente silencioso, el bebé se sentirá mucho más tranquilo luego.

“Si el llanto es intenso o está acompañado de síntomas como fiebre o vómitos, lo primordial es recurrir al pediatra para descartar cualquier problema de salud”

5. Paseo

A los bebés le gusta curiosear, mirar a su alrededor y respirar aire libre. Siempre que las condiciones climáticas sean apropiadas y el horario sea el adecuado, esta opción puede ser una gran salida para encontrar la paz.

El primer baño del bebé debe hacerse considerando ciertas precauciones.

Consejos para cuando el bebé llora

Además de las técnicas antes mencionadas, se deben considerar ciertas pautas sobre qué hacer y qué no cuando un bebé llora:

  • Los padres deben mantener la calma. No es necesario sacudirlos, pegarles ni gritarles para que se calmen.
  • De ninguna manera le des medicamentos o alimentos no recomendados por el pediatra para calmarlo. 
  • No se le debe ofrecer el pecho o el biberón como método de relajación. Si bien la succión tiene este efecto en los niños, este mal hábito puede hacerle pedir alimento cuando no tiene hambre y, como consecuencia, ganar peso.
  • Tampoco es conveniente sacar al bebé en el coche cada vez que llore. De nuevo, estaríamos generando un hábito que no sería bueno para la cotidianeidad de la familia.

Finalmente, los padres deben saber que el llanto es el método de comunicación para los bebés, como también lo son las sonrisas. Por eso, no siempre que lo hagan significa que algo anda mal o que su cuidado no es suficiente. Lo mejor es tomárselo con calma. Luego de corroborar que no tenga hambre, sueño o miedo, analiza su estado de salud en busca de posibles síntomas de algún malestar.

Si ves que todo está bien, cualquiera de los métodos que enumeramos antes puede ser tu gran aliado para que el bebé se tranquilice; esto sin contar, además, que te permitirán pasar hermosos momentos de relajación con tu pequeño mientras ambos se conocen mutuamente.