Qué hacer cuando el bebé está de nalgas

Este artículo fue redactado y avalado por la matrona Sara Cañamero
· 6 junio, 2019
La posición del bebé en el momento del parto es fundamental. ¿Qué hacer cuándo el bebé está de nalgas? Te mostramos algunas técnicas para el volteo.

Se estima que cerca del 4 % de los bebés vienen de nalgas. En nuestro medio, prácticamente todos los centros sanitarios, si el bebé no está de cabeza en la pelvis de la madre –es decir, en cefálica–, se plantearán realizar una cesárea electiva en el caso de las mujeres primerizas.

En el caso de que sea multípara (que haya tenido más partos vaginales), y tras firmar un consentimiento informado, puede platearse un parto vaginal de nalgas el menor número de los casos.

Indagando un poco en la bibliografía, se describen varias técnicas para voltear al bebé. Algunas de ellas pueden ser tomadas muy en serio antes de la indicación de cesárea. Otras parecen muy raras, pero no son nada invasivas y no suponen un riesgo ni para la madre ni para el bebé.

Ya que no tenemos nada que perder, yo, como matrona, sugiero: ¿por qué no probarlas?

Mi bebé está de nalgas: técnicas para el volteo

Moxibustión

Técnica que proviene de la Medicina tradicional China y consiste en estimular el meridiano de la vejiga que se sitúa en la uña del dedo meñique del pie mediante un puro de artemisa vulgaris (moxa).

Hay varios estudios que demuestran que es una técnica segura, barata, sin efectos secundarios para la madre y el bebé y con una tasa de efectividad realizada en torno a la semana 34 de embarazo del 77 % (según una publicación realizada por la FAME).

Además, las matronas podemos enseñársela a las parejas y la pueden realizar en su propio domicilio.

Posiciones invertidas de pelvis

Consiste en situar la cabeza y el tronco por debajo del nivel de la pelvis: la madre se puede poner de rodillas, con brazos y manos apoyados en el suelo (como la posición de rezo mahometano).

Para estar más cómoda se colocan unos cojines gruesos bajo la barriga. Debemos intentar dejar todo el espacio posible al bebé para moverse, con las rodillas bien separadas, así no presionaremos la tripa de la madre.

Mientras estamos en esta posición, podemos intentar balancear la pelvis para animar al feto a que cambie de posición. Puedes también aprovechar esta postura para realizar respiraciones profundas, llevando el aire hacia el bebé e intentando relajar la musculatura abdominal.

Meditaciones

Aunque no hay mucha evidencia científica sobre esta técnica, sí que se sabe que la madre y el feto están en comunicación continua. Así que podemos realizar visualizaciones del bebé dentro de nosotras, animándolo y hablándole para que se coloque de cabeza y así favorecer el parto vaginal.

Posiciones de yoga

La posición conocida como el gato consiste en colocarnos a cuatro patas con las manos debajo de los hombros y las rodillas debajo de las caderas y bascular la pelvis y todo el tronco mientras respiramos.

Embarazada posición gato.

Gatear

El gateo y la posición de cuadrupedia ofrecen al bebé mucho espacio para poder girarse. Es una técnica sencilla que podemos probar en nuestra casa sin problema cuando el bebé está de nalgas.

Hacer la carretilla

Igual que cuando éramos pequeños, con las manos en el suelo y nuestra pareja agarrándonos los pies, nos recorremos el pasillo de arriba a abajo solo con el apoyo de las manos en el suelo. De esta manera la pelvis está invertida, y a cada paso que damos, la pelvis se va basculando, de manera que favorecemos el volteo.

Estimulación del bebé

Se sabe que el feto desde semanas tempranas del embarazo responde a diferentes estímulos del exterior. Por eso podemos ayudarle a girarse mediante la estimulación de los sentidos como la vista, colocando una luz cerca de la pelvis de la madre

También a través del sentido del oído, poniendo música cerca del pubis materno. Además, se sabe que a los bebés (como a la mayoría de nosotros), les molesta el frío. De esta manera, si aplicamos compresas frías en la zona donde tiene la cabeza, este se desplazará para evitar sentir el frío.

Estimulación prenatal del bebé.

Masaje en el abdomen

Es cierto que un abdomen rígido cuya musculatura y estructuras están muy tensas impide que el bebé pueda girarse. Por eso, soltar la musculatura puede dar el espacio suficiente al pequeño para girarse.

Versión cefálica externa

Es un método realizado por el ginecólogo en el medio hospitalario y bajo control ecográfico que ha permitido disminuir la tasa de cesáreas (con los beneficios que ello conlleva para la mujer y su hijo).

Sencillo, eficaz y relativamente seguro, ha aumentado la tasa de parto vaginal en presentación cefálica cuando inicialmente partíamos de una presentación de nalgas. Los riesgos descritos son rotura bolsa, necesidad de practicar cesárea por desprendimiento de placenta o pérdida de bienestar fetal…

Ahora que ya conoces algunas técnicas para ayudar al bebé a colocarse correctamente cuando está de nalgas, es decisión tuya ponerlas en práctica.