La primera visita al ginecólogo

Óscar Dorado · 25 junio, 2018
La primera visita al ginecólogo es una perfecta oportunidad para hablar sobre el desarrollo y establecer una relación de confianza. Descubre más sobre este importante momento en el siguiente artículo.

La primera visita al ginecólogo puede generar temor para las adolescentes. A pesar de todo, este tipo de revisiones son necesarias para garantizar que no haya ningún inconveniente en su sistema reproductivo.

No hay una edad específica para realizar la primera visita al ginecólogo. En algunos casos, se recomienda a las adolescentes ir cuando tienen su primer período menstrual, o tras la primera relación sexual. Por el contrario, también puede producirse en aquellos casos que tengan preguntas sobre el cuerpo o la sexualidad.

Como madre, te aconsejamos que animes a que tu hija formule cualquier tipo de interrogante que tenga durante la primera visita al ginecólogo. Para que esto sea posible, es útil que la niña se apunte las consultas en un papel, ya que debido al estrés y a los nervios, es posible que las olvide durante la cita.

La primera visita al ginecólogo

Esta consulta de ninguna manera debe alarmar a las pacientes. De hecho, se trata de un examen completamente rutinario, que permite controlar que no exista ningún problema ginecológico y también responder cualquier pregunta sobre el tema.

Ciertamente, existen muchos escenarios que requieren de una consulta de emergencia con el ginecólogo. Ejemplos de esto pueden ser las relaciones sexuales sin protección, la menstruación retrasada o un sangrado vaginal inusual, entre otras.

A pesar de que programar la primera visita al ginecólogo puede ser un poco aterrador para las jóvenes, les ayudará el hecho de conocer qué tipo de pruebas se llevarán a cabo durante el primer encuentro.

¿Cuándo se debe ir al ginecólogo por primera vez?

¿En qué consiste la primera visita al ginecólogo?

A menudo, la primera visita al ginecólogo suele incomodar a las adolescentes; sin embargo, no debería ser una experiencia traumática. A continuación, te contamos detalladamente en qué consiste:

1. Preparación previa a la visita

Es útil que ayudes a tu hija a preparar la visita. En primer lugar, lo joven debe recordar que se trata de una consulta médica como cualquier otra. Esta es la información que es importante aportar al ginecólogo:

  • Antecedentes de enfermedades graves en el paciente o su familia inmediata.
  • Otros problemas médicos, como alergias o dolores de cabeza.
  • Toma regular de medicamentos.
  • Edad de la primera menstruación.
  • Fecha de los últimos períodos menstruales.
  • Duración del último período o sangrado.
  • Otros síntomas que se produzcan durante el ciclo menstrual.

“A menudo, la primera visita al ginecólogo suele incomodar a las adolescentes; sin embargo, no debería ser una experiencia traumática”

2. Anamnesis

La visita empieza por la anamnesis, que es como una especie de interrogatorio. En este momento, la paciente debe decidir si realizará la visita sola o con la madre.

Durante la anamnesis, el doctor formulará varias consultas sobre la rutina y la salud de la adolescente. El fin no es otro que determinar su estado general.

Además, este momento representa una perfecta oportunidad para conocer el historial médico. Esto incluye saber si ha sufrido enfermedades u operaciones, además de revelar todas las informaciones preparadas previamente a la visita.

Por su parte, la paciente explicará al ginecólogo por qué ha decidido realizar la primera visita, con el objetivo de formular todo tipo de preguntas que pueda tener, incluso si algunas pueden parecer ridículas. A través de esta etapa, se evaluará si es necesario realizar un examen ginecológico para completar la entrevista.

La primera visita al ginecólogo es esencial en la vida de las adolescentes.

3. Examen físico

El examen ginecológico, generalmente, no se realiza durante la primera visita. Es esencial establecer un primer contacto para poder hablar con el ginecólogo y permitir a la adolescente conocer más su cuerpo.

A menos que el ginecólogo lo considere necesario o tan pronto como la paciente se inicie en la vida sexual, el examen regular será prescindible. Durante la prueba, el médico examinará los órganos reproductores para descartar problemas como infecciones o enfermedades. En la mayoría de los casos, suele durar 10 minutos y no provoca dolor.

Asimismo, el ginecólogo también lleva a cabo un examen de los senos para identificar si hay alguna bulto o secreción anormal. Este control es necesario para detectar cualquier tipo de asimetría común durante el desarrollo del cuerpo.

Por último, recuerda que la primera visita al ginecólogo es esencial en la vida de las adolescentes. Se trata del punto de partida para construir un vínculo de confianza con un especialista de la salud que responderá a las preguntas más íntimas de tu hija.

Por ello, es aconsejable dejar que tu hija elija libremente al mismo ginecólogo que tú o su amiga, así como escoger entre ir sola o acompañada. Se trata de su cuerpo, ¡así que depende de ella decidir!