¿Qué hacer cuando dar el pecho duele?

Mervis Romero · 20 febrero, 2018
Aunque amamantar al bebé es algo natural, para algunas madres primerizas la lactancia no siempre es fácil, ya que pueden aparecer molestias e incluso dolor.

Muchas mujeres, cuando nace su bebé, toman la decisión de alimentarlos mediante la lactancia materna, debido a que conlleva numerosos beneficios para ambos. Sin embargo, no es raro escuchar que algunas dicen que dar el pecho duele.

Aunque es habitual que como primeriza tengas una molestia o sensibilidad en los senos cuando el bebé empieza a mamar, no es normal que experimentes mucho dolor cuando el bebé succiona.

Pero si estas pasando por esa etapa y sientes dolor en los senos, te animamos a continuar leyendo. Aquí te explicaremos varios factores por los cuales muchas madres dicen que dar el pecho duele, y qué medidas puedes tomar al respecto.

“Si bien es cierto que la maternidad lleva aparejada momentos que requieren un esfuerzo por parte de la madre, el sufrimiento y dolor no deben nunca ser excesivos”

Factores que hacen que dar el pecho duela

Son varios los factores por los cuales algunas madres dicen que dar el pecho duele. Entre estos se encuentran:

  • El bebé no agarra bien el pezón. Cuando el recién nacido no agarra bien el seno o no lo succiona de manera correcta, suele provocar que los pezones duelan. Además, pueden aparecer grietas que resultan dolorosas y que podrían producir sangrado.
  • Frenillo sublingual corto. A veces puede pasar que el bebé tiene frenillo sublingual corto, también llamado anquiloglosia. Esto puede hacer que el bebé no agarre adecuadamente el pezón, y por ende, no consuma la cantidad de leche que necesita.
Es normal que muchas madres primerizas afirmen que dar el pecho duele.

  • Mastitis. Esta suele ser el resultado de una infección que se ha colado por las grietas abiertas. Los síntomas son: el pecho se pone caliente y duele mucho, pueden aparecer escalofríos, malestar y fiebre.
  • Hongos. Esto puede deberse por contagio, tal vez el bebé los tiene en la boca debido a que ha tomado ciertos antibióticos. Entre los síntomas se encuentran: el pecho está rosado y húmedo y, además, provoca un dolor agudo.
  • Obstrucción mamaria. Esta se produce cuando los conductos de los senos se llenan de leche y esta queda obstruida, provocando mucho dolor. Puede aparecer en un solo pezón, la piel se enrojece, aparece un punto blanco en el pezón y luego sale un bulto.
  • Congestión mamaria. Ocurre cuando la leche baja después de que se empiece a amamantar; esto puede causar que los senos se inflamen y duelan.

¿Qué se puede hacer cuando dar el pecho duele?

Para hacer que el momento de amamantar a tu bebé sea lo menos doloroso y lo más placentero posible, apunta los siguientes consejos:

  • En el momento de amamantar al bebé, debes colocarlo con la cabeza recta y esperar a que abra bien la boca. Cuando lo haga, debes sujetar el seno con una mano y dirigirlo hasta el paladar del bebé. Debes fijarte bien en que su boca cubra la mayor parte de la areola.

“Si existiese una vacuna con los beneficios de la lactancia materna, los padres pagarían lo que fuera por comprarla”

–Carlos González–

  • Debes amamantar al bebé cada 2 horas aproximadamente; por las noches, es posible que debas despertarlo para darle de comer, ya que muchas veces querrá alimentarse igual que durante el día.
  • Si el bebé toma leche solamente de un seno, ofrécele el otro seno la próxima vez que lo amamantes. Así evitarás que te duela solo uno.
  • Cambia de posición cuando lo amamantes, ya que así podrás aliviar más fácilmente el malestar y el dolor.
  • Evita llevar sujetadores demasiado apretados. En caso contrario, esto puede provocar un aumento de presión o el roce de los aros en la piel.
Lactancia durante el embarazo

  • Lava los pezones con agua tibia solamente, no utilices jabones que contengan alcohol u otros químicos, ya que pueden crear irritaciones y secarlos.
  • Para evitar las grietas en los senos y curarlos, el mejor tratamiento es la propia leche materna.
  • Trata de mantener la calma y dejar de lado el estrés.

En cualquier caso, tu médico será el que mejor pueda aconsejarte sobre qué hacer si es que el dolor se vuelve cada vez más intenso. Si bien es cierto que la maternidad lleva aparejada momentos que requieren un esfuerzo por parte de la madre, el sufrimiento y dolor no deben nunca ser excesivos.