¿Qué es la costra láctea del bebé?

Óscar Dorado · 4 junio, 2018
La costra láctea es bastante común en los primeros meses de vida de los bebés. Aunque no es un problema grave, debe tratarse para evitar la propagación al resto de la cabeza o el cuerpo. Descubre los principales tratamientos para combatirla.

La costra láctea del bebé aparece en los primeros meses de vida y es el equivalente a la caspa en los adultos. Habitualmente, se trata de pequeñas escamas de color amarillento o blanquecino en el cuero cabelludo del pequeño.

En ocasiones, la costra láctea puede llegar a aparecer en las cejas, las pestañas, la nariz, detrás de las orejas o incluso en otras zonas de la cara y del cuerpo del bebé.

Aunque el término ‘láctea’ ha llevado a muchos padres a asociarlo con la intolerancia lactosa, la verdad es que las causas de la aparición de la costra láctea del bebé no tienen nada que ver con su alimentación. Por este motivo, hoy vamos a dedicar este artículo a descubrir más sobre el tema.

¿Cuales son las causas de la costra láctea del bebé?

La costra láctea aparece como consecuencia de una producción excesiva de grasa por parte de las glándulas sebáceas en los primeros meses de vida del pequeño.

De manera más explícita, está relacionado con la persistencia de las hormonas maternas en el cuerpo del bebé después del nacimiento. Estas hormonas estimulan las glándulas sebáceas y producen una cantidad excesiva de sebo en la superficie de la piel de bebé.

A medida que el bebé crece, la concentración hormonal disminuye; esto lleva, gradualmente, a la desaparición del fenómeno en los meses posteriores al nacimiento.

La costra láctea no es contagiosa y no está relacionada con ninguna falta de higiene. Además, debes evitar los productos excesivamente agresivos que puedan agravar este tipo de dermatitis.

La costra láctea del bebé es como la caspa de los adultos.

¿Cómo tratar la costra láctea del bebé?

De manera general, la costra láctea del bebé no requiere tratamiento y suele desaparecer por sí sola con el tiempo. Sin embargo, hay mamás que prefieren deshacerse de estas costras para mejorar la apariencia del pequeño. Por ello, te aconsejamos las soluciones más comunes:

1. Lava el cabello del bebé con champú suave

En caso de que la costra láctea se presente en el cuero cabelludo, lava la cabeza del bebé con un champú adecuado para eliminar el exceso de grasa. No es imprescindible que emplees champú todos los días, ya que puede resecar la delicada piel del bebé; un lavado cada dos o tres días es suficiente.

2. Aplica aceites naturales

Es posible combatir la costra láctea con la aplicación de una o dos gotitas de aceite de almendras dulces; esto ayuda a reblandecer el cuero cabelludo para que se desprenda más fácilmente. Para lograr un efecto óptimo, deja actuar las gotas sobre las zonas donde se vea la costra antes de la hora del baño.

Debes tener en cuenta que algunos alergólogos desaconsejan el uso de aceite de almendras debido al riesgo de alergia que suponen las nueces. Sin embargo, puedes sustituirlo por aceite de oliva o de Argan.

“La costra láctea puede llegar a aparecer en las cejas, las pestañas, la nariz, detrás de las orejas o incluso en otras zonas de la cara y del cuerpo del bebé”

3. Realiza un suave masaje

Aplicar un masaje de forma cuidadosa en el cuero cabelludo o en la zona afectada del cuerpo durante unos minutos con un aceite adaptado es muy positivo.

Seguidamente, se recomienda cepillar el cuero cabelludo para evitar que las costras aparezcan separadas y así no tener que eliminarlas con las uñas.

4. Cepilla con un peine de cerdas suaves

El uso de un cepillo de bebé suave contribuye a eliminar las costras. Por supuesto, es esencial cepillar el cuero cabelludo con extrema suavidad y sensibilidad para no irritar aún más la piel.

Si deseas evitar cualquier riesgo de infección, se recomienda no eliminar las costras que no se pelen por ellas mismas y utilizar un cepillo de cerdas suaves.

La costra láctea del bebé puede tratarse usando champú especial para ellos.

¿Qué puedes hacer si el problema persiste?

Siempre es mejor optar por soluciones naturales para superar la costra láctea de bebé. Sin embargo, si después de 15 días de atención, no notas ninguna mejora, recomendamos que lo consultes con un médico.

Esto es aconsejable si observas que se forman parches rojos en otras partes del cuerpo o que el bebé presenta signos de inflamación. Si, en cambio, las costras están infectadas o inflamadas, el médico puede recetar la aplicación de una crema antifúngica o un antibiótico local para reducir el riesgo de infección.

En definitiva, la costra láctea es un fenómeno común y benigno. No obstante, puede volver a aparecer, incluso cuando se trata adecuadamente, porque las glándulas siguen produciendo demasiado sebo durante varias semanas. Con vigilancia y cuidados adaptados, su desarrollo puede limitarse hasta conseguir la desaparición completa.